Friday 19 de April de 2024
NAUTICA | 25-09-2023 16:00

Un navegante argentino está compitiendo en solitario en un cruce del Atlántico en velero

Se trata del rosarino Federico Norman, quien lleva dos años entrenando en Francia para navegar a la vieja usanza: sin la tecnología moderna, sólo cartas marítimas en papel y sin informes climáticos. Hoy es parte de la regata Mini Transat 2023.
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El rosarino Federico Norman se encuentra cruzando el océano Atlántico solo en una competencia que lo llevará desde Francia hasta el Caribe en un pequeño velero sin asistencia ni contacto con tierra. En diálogo con el portal Rosario3 el navegante de 37 años, informó cómo será su participación desde ayer domingo 24 de septiembre de la regata Mini Transat 2023, una prueba exigente de la categoría offshore, en la que los 90 participantes que se clasificaron tras sortear pruebas rigurosas, deberán cruzar solos ese tramo del Atlántico  en un pequeño velero, sin contacto con tierra.

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Se trata del único argentino que participará de esta competencia. En diálogo con con Rosario3 desde Francia y contó que "desde chico es un loco por el agua", pasión que desarrolló desde niño. Hoy, en su velero Red hot Mini Pepper, está cumpliendo con la hazaña. El Mini Transat 2023 equivale a "cruzar en Atlántico a vela, en solitario y sin contacto con el exterior, día y noche sin parar, enfrentando tormentas, orcas, miedos y los 8.000 km que separan Europa de América. Pero no tiene precio surcar por tu cuenta el océano, en una regata que tiene todos los condimentos de un rally de mar, donde la resistencia mental y física son la variable determinante, claro, si los materiales aguantan -empezó explicándole a la publicación rosarina-. Estás solitario, sin informes climáticos, con cartas marinas en mano, un barómetro y una velera electrónica".

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Su velero tiene 6,5 metros de eslora, "el tamaño de una camioneta". Solo lleva lo indispensable, sin "ningún confort. Nos guiamos con un compás y cartas marinas en papel, como en la vieja escuela. La meteorología es impredecible en esa zona y los barcos son muy chicos para el tamaño de las olas", dijo desde Les sables D’Olone, esperando para ir a La Palma (Islas Canarias).
"La odisea es el resultado de un sueño de toda mi vida, desde que empecé a competir a vela a los 10 años. Hoy es posible gracias a la determinación y haber saltado fuera de la zona de confort", concluyó quien estudió Derecho y luego se inclinó por Ciencias Económicas, se dedicó a una empresa de desarrollos inmobiliarios con un socio hasta que un día precisamente en el 2021, se lanzó a perseguir su pasión, de navegar por el mar: "Hubo situaciones fuertes que me llevaron a plantearme qué quería hacer de mi vida, como trabajar días enteros sin dormir o siete días a la semana hasta que llegué a un punto que me pregunté: '¿Querés morirte por un pico de estrés?'. Entonces con mi amigo Pablo, que también es navegante, hacíamos 700 metros cada uno y nos juntamos a charlar debajo de un árbol. Un día le dije: 'Te voy a contar algo que no se lo puedo decir a nadie'. Y le confié mi idea de largar todo para irme a navegar en esta regata offshore en Francia", relató Norman sobre los comienzos de esta pasión. 
A consecuencia de esto, Federico vive hace dos años en La Rochelle, ciudad de la costa sudoeste de Francia: "Me mudé a Europa para entrenar porque es una disciplina muy fuerte. Es como si te preguntaran si querés correr un rally. Acá tengo que ser navegante, técnico y experto en clima. Navegar fue el lugar que encontré en el mundo para ser libre, ser un niño", finalizó en la entrevista de Rosario 3.

Fuente: Rosario3.

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