Sensores para estacionar con seguridad

Se trata de cámaras de video y sensores láser que dan cuenta de la aproximación del vehículo a un obstáculo. Galería de imágenes.

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Atrás quedaron las épocas en que a aquellos autos interminables, Dodge Polara, Ford Fairlane o Chevy, se los estacionaba a pura vista, girando el cuello, y con buena muñeca. Si bien es cierto que hoy autos y camionetas son más cortos, también es evidente que son más voluminosos y altos y, en muchos casos, con menor ángulo de visión a través de la luneta. Ejemplos: SUV’S, monovolúmenes y pick-ups.

 

Así, la tecnología trata de hacer más llevadera una de las maniobras que a las mujeres más les preocupa: estacionar. Por eso cada vez más autos y camionetas vienen equipados con sistemas que permiten medir las distancias con otros vehículos u obstáculos y ver lo que sucede detrás del auto. Y hasta hay sistemas que estacionan solo al vehículo, como el “park assist” de Mercedes Benz.

 

Sin llegar a estas exquisiteces mecánicas y electrónicas, desde hace tiempo se han impuesto los sensores de estacionamiento, generalmente ubicados en la parte trasera de los vehículos. La gran mayoría vienen instalados de serie en los 0 km, pero también se venden en los comercios especializados.

 

 

Sonido e imagen

 

 

Los sensores de estacionamiento se componen de dos partes: el sistema de captación del objeto (o sensor propiamente dicho) y la manera de avisarle al conductor de la presencia de ese objeto.

 

En el mercado existen dos tipos: electromagnético y por ultrasonido.

El primero consiste en una banda autoadhesiva que se coloca por dentro del paragolpes trasero. No hay que agujerear ninguna estructura, queda oculta, y se la puede reutilizar en caso de un choque menor, porque se despega y se vuelve a colocar.

 

La desventaja es que no avisa cuál es la ubicación del obstáculo y, además, mucha agua provoca interferencias en la detección. Por eso no tuvo mucha aceptación entre los usuarios.

 

 

 

 

 

 

 

Nota completa en la edición 490 de Weekend, julio de 2013. Si querés suscribirte a la revista y recibirla en tu domicilio, clickeá aquí.

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