Trekking bikes: la nueva tendencia

Las grand touring llegaron para pedalear el planeta de la mejor manera. Poseen caja de cambios como los autos. Cuadros de aluminio, carbono, titanio y acero. Y muchos accesorios más.

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Una nueva familia de bicicletas comenzó a desarrollarse en Europa y lleva la etiqueta de trekking o grand touring bikes. Están generando una tendencia para los ciclistas que quieran recorrer grandes distancias en forma independiente y autosuficiente.
La confiabilidad será fundamental para un uso intensivo, a veces despiadado. También la comodidad, la facilidad de manejo y la seguridad de la bicicleta. Por eso, la referencia a tomar en cuenta serán las marcas que se especializan en bicis para grandes viajes; las que tienen componentes de primera calidad e innovadores, donde los precios suben y –no poco– pero lo mismo pasa en toda alta gama del ciclismo. Y en este caso, el viejo dicho “lo barato sale caro” cobra especial importancia.
Ejemplos de marcas que producen trekking bikes son: Koga, VSF, KTM, Dawes, Patria o Hilite, dentro de una larga lista. Muchos de los componentes que usan (dínamos de buje como los Schmidt Maschinenbau, luces como las B+M Lumotec, cambios internos como los Rohloff Speedhub 500 /14, asientos como los Brooks o los Ergon-Bike, etc.) también pueden comprarse individualmente y usarse para tunear otra bici o para ensamblar una desde cero. Bastantes marcas ofrecen cuadros sueltos, para armar sobre ellos una bicicleta totalmente adecuada a nuestros gustos y necesidades.

Los cuadros

Los materiales más usados en las trekking bikes son el aluminio y el acero, aunque hay marcas que utilizan carbono (KTM Phonic) o titanio (Hilite Bikes). Si la idea es hacer viajes muy largos pero de muchas etapas, combinando plena naturaleza y ciudades, es conveniente inclinarse por los cuadros más livianos –de aluminio– que reduzcan el peso de la bici y faciliten su maniobrabilidad. Por ejemplo, el modelo World Traveller 29, de la marca holandesa Koga, usa aluminio de alta calidad 6069.
Si el sueño es recorrer países recónditos y pasar por muchos lugares donde no se sabe con qué servicios se podrá contar, la mejor opción es el acero. Por ejemplo, el modelo TX 1200 del fabricante alemán VSF Fahrrad Manufaktur, usa un cuadro hecho a mano en acero Cromoly (cromo-molibdeno 25CrMo4). Si se rompe el cuadro o hace falta repararlo, siempre es más fácil encontrar un taller en el que puedan hacer una soldadura sobre acero que sobre aluminio. Claro que aumenta el peso de la bici pero la robustez y la resistencia de estos cuadros son cualidades muy necesarias para los viajes tipo expedición.

Sistema de cambios

La opción de tendencia y con más ventajas para los grandes viajes son los cambios internos. Para los que no estén familiarizados con esta tecnología mecánica, consiste en una serie de engranajes dentados interconectados, formando lo que en ingeniería se conoce como un sistema planetario. Todo este sistema se aloja en el interior de una carcasa estanca.
La ventaja de los cambios internos es que la relación de las marchas es muy progresiva, sin que se produzcan solapamientos, como sí ocurre cuando combinamos un sistema de platos y piñones (externo). Además, el hecho de no depender de piñones hace que la cadena no tenga que sufrir las tensiones ocasionadas por el cambio en los sistemas externos. A eso se le suma el escaso o nulo mantenimiento de este tipo de cambios, ideal para grandes viajes. Destacamos dos sistemas:
ROHLOFF 500 / 14: Aunque los cambios integrados en el buje no son nada nuevo, uno de 14 velocidades que cubra todos los posibles desarrollos de una transmisión 12×34 con la fiabilidad de la ingeniería alemana, sí es algo fuera de lo común. El funcionamiento se basa en la mecánica de engranajes entre ruedas dentadas, las cuales van ensambladas en el interior de un buje sellado en baño de aceite, de tal forma que sus combinaciones producen hasta 14 desarrollos distintos. Es algo parecido a la caja de cambios de un auto, sólo que en un tamaño reducido; todo cabe en un buje un poco más grande de lo convencional, aunque lógicamente más pesado. El cambio de marchas se hace mediante un mando giratorio en el manillar.
PINION P1 /18 . A principios de 2006, dos ingenieros de Porsche, Michael Schmitz y Chirstoph Lermen, empezaron el desarrollo de una caja de cambios para bicicletas. La evolución dio como resultado este modelo que consiste en una caja integrada que se instala cerca del pedalier o allí mismo. Se acciona por un mando rotatorio, ubicado en el lado derecho del manillar. Algunos beneficios de este sistema son:
– Posibilidad de cambio de marcha en cualquier momento, de tantas ruedas dentadas o cambios como se quiera. Subida o bajada, con un solo giro de puño.
– Un sistema seguro y fiable. La caja sellada y resistente protege los engranajes de la suciedad y los daños de piedras, barro, agua, de cualquier caída, etc.
– El mantenimiento es muy bajo por no decir nulo. La transmisión funciona en un baño de aceite biodegradable que sólo debe cambiarse cada 10.000 km y está diseñado para una vida útil de 60.000 km.
Para los dos sistemas, está la posibilidad de usar transmisión por correa dentada de carbono en lugar de cadenas. Las Gates Carbon Drive no requieren mantenimiento y tienen una vida útil de unos 25.000 km. La nueva tecnología CenterTrack tiene un aumento del 20% en la fuerza de tracción.

Sistema de iluminación

Será un elemento indispensable para estas bicis viajeras, porque siempre habrá momentos en los cuales haya que circular con poca visibilidad o de noche. Por otro lado, la seguridad del ciclista radica en hacerse ver, sobre todo en caminos transitados. Además de las distintas tecnologías de iluminación que utilizan la energía de baterías o pilas, la que recurre a dínamos para generar su propia fuente será la opción más recomendable para viajes largos o a lugares remotos.
Un sistema de iluminación necesario para las grand touring bikes constará de: una fuente de energía propia (dínamos), componentes electrónicos para almacenar y recuperar esa energía eléctrica y las luces, incluyendo una delantera de alta potencia (entre 70 y 150 Lux), que realmente ilumine el camino. Hoy en día existe la tecnología necesaria para hacer uso y aprovechar la energía que generamos mientras pedaleamos, sin necesidad de hacer un sobreesfuerzo y sabiendo que nuestra seguridad no depende de la carga de las baterías.
Hablamos de dínamos de buje, tecnología en la cual podemos citar como referencia los Schmidt Maschinenbau. Los dínamos de esta marca alemana son más ligeros (unos 200 g), confiables y con un mayor rendimiento energético, aunque resultan más caros. Las trekking bike marcan tendencia. Habrá que subirse para probarlas.

Nota completa en Revista Weekend del mes Abril 2018 (Edicion 547)

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