domingo 16 de febrero de 2020
08-07-2018 15:00 | #WEEKEND

En velero o kayak por los lagos de Polonia

Una opción conveniente en costos para pasar el verano en una zona impensada de este país. Ver galería de imágenes

”Este va a ser un día perfecto para la vela”,

dice Krzysztof Nowosielski. El capitán sabe cómo interpretar el

tiempo: Desde hace 40 años navega con el velero por las aguas de su

país, en los lagos de Masuria, en el noreste de Polonia. El viaje en

barco por el Camino de los Cisnes comienza en la marina de Piekna

Gora.

En las estrechas aguas entre las islas, el velero avanza lentemente.

En la orilla no pasa gran cosa. Un pescador con su caña sigue con una

mirada malhumorada a un cormorán que tiene claramente más éxito que él.

El viento cambia y Nowosielski aprovecha un pasaje entre las islas

para entrar en el gran lago de Kisajno. Una fuerte brisa sopla sobre

la superficie del agua tensando las velas. El barco comienza a

navegar más rápidamente. Pilotes clavados en el fondo del lago se

mecen al viento. De vez en cuando aparecen cisnes y patos. El viaje

pasa junto a madrigueras de castores.

”Los meses antes y después de la temporada alta son los más bonitos

aquí”, dice Nowosielski. Durante la temporada alta hay hasta 10.000

barcos al mismo tiempo en los lagos, a veces hasta 12.000. Entonces,

incluso en las gigantescas superficies de los lagos queda poco

espacio para cada barco y el ambiente es bullicioso”. Lo que no

soporta el capitán son las ruidosas motos acuáticas y las

embarcaciones de recreo con potentes motores. La presencia de basura

de plástico en el agua después de noches de parranda demuestra que, a

determinada gente, no le interesa tener vivencias naturales

inolvidables.

Muchos turistas acuáticos alquilan para sus vacaciones veleros y

lanchas a motor. Masuria es conocida por la generosidad de las

empresas de alquiler para entregar las embarcaciones a personas sin

licencia de capitán. Como consecuencia, no pocos pilotos sobreestiman

sus habilidades y dañan la naturaleza, a otras personas y a sí

mismos.    

Algunos de los que siempre se enfrentan con la imprudencia de muchos

turistas es Karol Dylewski, miembro del servicio central de rescate

en Gizycko. Durante la pasada temporada, Dylewski y sus asistentes

tuvieron que rescatar a 374 personas que se encontraban en situación

de emergencia.

”Desgraciadamente, muchos turistas que practican deportes acuáticos

no leen mapas. Si lo hubiesen hecho, se hubieran evitados los accidentes causados por

colisiones con piedras en lugares poco profundos”, explica Dylewski. Y un buen mapa con todas las informaciones necesarias sólo cuesta cuatro euros.

El riesgo de sufrir un accidente es bastante menor para quienes

navegan con su propia fuerza muscular en los pequeños ríos de la

región. Las vías de comunicación acuática entre los lagos no sólo

atraen a kayakistas de toda Polonia sino, y cada vez más, a

turistas extranjeros. Por todas partes se pueden alquilar los

robustos botes de plástico. Especialmente popular es el río Krutynia,

que sale del lago más grande, el Sniardwy, y discurre hacia el sur

por un paisaje de brezales.  

En la reserva de la biosfera de la Unesco junto al lago Luknajno o

desde el mirador del vecino lago Sniardwy, las enormes extensiones de

lagos, cañaverales y praderas tienen un aspecto mágico y, al mismo

tiempo, tranquilizante. Por ejemplo por la mañana, cuando la niebla se

disipa lentamente. El trayecto entre los lagos Kruklin y

Goldopiwo es muy apacible. Remando por aquí uno llega a

la localidad occidental de Sztynort, que tiene uno de los puertos

náuticos más grandes de Masuria.   

Sztynort atestigua la movida historia de las relaciones entre

Alemania y Polonia. Durante la Segunda Guerra Mundial, el ministro

alemán de Relaciones Exteriores, Joachim von Ribbentrop, instaló su

cuartel general en el castillo de la familia Lehndorff. Después de

que el conde Heinrich von Lehndorff fuese ejecutado por los nazis por

su participación en el atentado contra Hitler del 20 de julio de

1944, tropas soviéticas ocuparon el castillo. En 2009, el edificio,

que se había desmoronado, fue saneado con fondos de una fundación

cultural polaco-germana, que planea usarlo como centro de reuniones.

Información básica:

Destino: los lagos de Masuria se encuentran en el noreste de Polonia,

en el voivodato (región administrativa) de Varmia-Masuria. Es un popular destino turístico.

Cómo llegar: en avión a Gdansk y desde allí en tren a Gizycko.

También hay vuelos desde Varsovia al aeropuerto regional

Olsztyn-Mazury, y desde las ciudades alemanas de Dortmund y Colonia.

Alojamiento: en temporada baja se puede reservar una casa de

vaciones a partir de 100 euros (unos 115 dólares) por noche. Los

precios de las casas de vacaciones para dos personas arrancan desde

unos 50 euros (58 dólares) por noche. Una habitación en un buen hotel

también cuesta unos 100 euros por noche.

Oficina de turismo en Gizycko (http://dpaq.de/bUy40).

Galería de imágenes

Etiquetas: Kayak Turismo Viaje

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