Saturday 18 de May de 2024
PESCA | 20-04-2024 10:00

La Barrancosa: 200 hectáreas con piques activos

Luego de un verano intenso, relevamos esta laguna en Benito Juárez. Un espejo que bajó de nivel pero creció rápidamente a causa de las lluvias. Abundan los pejerreyes de 25 a 30 cm, con algunos matungos sorpresa.
Ver galería de imágenes

Fuimos por otro gran desafío: laguna La Barrancosa. Teníamos un panorama de este ámbito que resistió las altas temperaturas del verano, pese a que ello le provocó que su nivel bajara más de lo normal, aunque las últimas lluvias hicieron que llegara casi a su cauce habitual, según nos informaron por Gustavo Gregorini y Guillermo Zangara, guías de la zona, por lo que partimos hacia allí en busca de los flechas de plata. En compañía de mi padre, Nicolás Albanese, recorrimos 344 kilómetros desde Buenos Aires por RN 3 hasta la localidad de Sierra Chica, lugar que sería nuestra base de alojamiento previo al día de pesca. Allí nos recibieron Gustavo y familia con una riquísima cena de bienvenida y, en la charla de sobremesa, ultimamos los detalles para la jornada de pesca del día siguiente, porque hasta la laguna debíamos recorrer unos 70 km. 

Los equipos 

Utilizamos cañas telescópicas de 4,20 m, y aparejos de tres boyas en distintas gamas de colores y modelos, eso va en gusto de cada pescador. Lo importante es que la línea garetee para ganar mayor distancia desde la embarcación, ya que los piques en su mayoría se dan lejos. En cuanto a las brazoladas, fueron variando entre los 15 y 60 cm.  Otro aparejo que anda muy bien es el paternóster con tres anzuelos y un plomito al final de la línea. En ambos casos utilizamos anzuelos N° 1/0 y las carnadas fueron variadas: mojarras vivas, saladas y en harina de maíz; filete de dientudo y de pejerrey, también podemos utilizar colorantes para teñir la carnada en colores rojo, verde y amarillo.

Características del ámbito

En su nivel habitual, contiene una cubeta de 200 hectáreas. Sus costas son de barrancas de tosca de regular altura y posee muy poca vegetación acuática. La amplia orilla se puede recorrer en vehículo, a través de camino entoscado, y la pesca costera se practica vadeando o a pie seco, con líneas de flote, con líneas paternóster y de fondo. Con todas se obtienen pejerreyes de medida y la sorpresa de algún matungo. 
El ingreso a la laguna es a partir de las 8 AM. A esa hora Guillermo Zangara nos estaba esperando. A comparación del año pasado y por causa de las últimas lluvias, el nivel esta casi en lo habitual de este ámbito y esperaban muchas más lluvias para esta zona. Botamos las dos embarcaciones y nos ubicamos: en una de ellas fueron Gustavo Salvaneschi y Martín Gregorini, y en la otra nuestro amigo y guía Gustavo –Raba– Gregorini, Nicolás Albanese y el autor de esta nota. El primer lugar elegido por el guía fue anclados en la costa contraria a la bajada de embarcaciones. Allí alternamos aparejos con líneas de tres boyas y paternóster. El pronóstico nos anticipaba cielo nublado con amenaza de algunas lluvias importantes y viento del sector Norte con algunas ráfagas fuertes. Gustavo nos comentó que, dadas las condiciones del momento, las posibilidades de dar con algún ejemplar fuera de lo común estaban de nuestro lado. Este ámbito –como otros– necesita estar bien oxigenado para que los matungos se muevan y den con nuestro cebo. 

0416_barrancosa

La jornada comenzó muy activa con piques continuos en las líneas de flote, aunque los portes fueron variando entre los 30 a 35 cm longitudinales, en todos los casos flechas muy combativas y robustas, y hasta con algunas sorpresas fuera de lo común. Pero, pese que la abundancia de este sector, la decisión fue probar en otra zona ya que el peje hacía su pasada y por momentos el pique se cortaba.

Cambio de estrategia 

Cambiamos de lugar moviendo la embarcación a remo para hacer el menor ruido posible. En general, los cardúmenes de pejerreyes se mueven constantemente, y es de ahí la sutileza del pescador para dar con los grandes ejemplares. Los mejores piques en La Barrancosa se estaban dando a partir del mediodía y hacia la caída del sol. Tras varios intentos en la nueva zona, notamos que los piques eran más esporádicos pero los portes más grandes: de unos 500 g con algunos entremezclados de 25 a 35 cm, tanto en las líneas de flote como en las tradicionales barranquín. Con el sol nublado en su cenit y el asado a punto, levantamos los aparejos y nos fuimos a almorzar.

Por la tarde 

Tras el almuerzo nos sorprendió alguna lluvia de baja intensidad, por lo que esperamos en la costa que pasara este fenómeno y así poder volver a embarcarnos. Regresamos a la zona de pesca sumando a Maximiliano Rojas al cierre de jornada. Encarnamos los aparejos con mojarras vivas grandes, y en alguno de los casos pusimos por anzuelo una mojarra y un filet de dientudo colgando para que el pique resultara más tentador. Líneas al agua y los toques llegaron al instante en todos los aparejos. Por momentos lográbamos dobletes y, entre piques y piques, la sorpresa del día la teníamos con algunos matunguitos robustos, tal como nos había adelantado el guía al comienzo de la jornada: “Los grandes están, pero son la figurita difícil”. Y es tanta la población de pejes de 25 cm que no le dan tiempo a los matungos de llegar a nuestro cebo. 

0416_barrancosa

La jornada fue maravillosa, con muy buena calidad de piezas. La condición climática a favor del pescador es la clave. Así que no duden en preparar los equipos de pesca y hacerse una escapadita a este espejo, porque las sorpresas del otro lado de la línea siempre nos esperan. Algo para tener en cuenta: en el lugar se instaló un gran piletón donde se vende mojarra viva de muy buena calidad para esta modalidad.

Galería de imágenes

En esta Nota

Marcelo Albanese

Marcelo Albanese

Comentarios

También te puede interesar

Más en
Mirá todos los autores de Weekend