Saturday 18 de May de 2024
PESCA | 11-04-2024 10:15

Claves para iniciarse en la pesca del pejerrey

Consejos para los pescadores novatos que quieren incursionar en la búsqueda del pez que más aficionados atrae.
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Argentina tiene más de 4 millones de aficionados que se dedican a la pesca deportiva en nuestro país. La mayoría de ellos se mueven por lagunas, ríos, diques y lagos en búsqueda de un pez que despierta pasiones y que, sumando a sus bondades gastronómicas, lo convierte en la atracción principal de nuestro país. Hablamos del pejerrey, al que pescamos desde la modalidad de fondo, en la que todos nos iniciamos, a las boyitas, esta especie tiene miles de secretos, aunque brindaremos algunos tips para que tengan en cuenta los cañófilos que recién incursionan en esta apasionante pesca. 

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Las opciones entre las líneas son muchas, aunque lo más tradicional es hacer de flote o de fondo, pero también a media agua, con aparejos que trabajan verticalmente cubriendo toda la columna de agua, lo que usualmente llaman paternóster. Hay variables, el chiripá, clásico en espejos profundos como La Brava en Balcarce, la línea versátil o X15, utilizada en Guaminí o en ámbitos del centro sudeste bonaerense, pero las más usadas son las tres tradicionales, sin enloquecer con variantes al aficionado.

Para pescarlos a flote, usaremos cañas largas y livianas, ya sean telescópicas o en tramos enchufables, cada vez más vistas en el último tiempo. Es una pesca que se realiza con la vara en la mano, por lo que es importante que éstas, que pueden llegar hasta los 4,50 metros, estén hechas de materiales livianos como el carbono o el grafito. Muchos se preguntan el porqué del largo de la caña, y es por el uso de aparejos de varias boyas separadas entre sí, que pueden ser cometa, chupetona, lágrima, rombo o esféricas, entre otras. El largo total de la línea no debe superar la extensión que va entre la punta de la caña y el reel. Eso facilitará su manejo en la pesca. Pescando de orilla, salvo con viento de espalda, es clave el uso de una boya puntera, pero embarcados en lagunas o el Río de la Plata, se usa sin impulsor, sólo dejando que la corriente aleje las boyas de nuestra posición. Las mismas deben tener la parte gruesa apuntando en dirección opuesta al pescador en ese caso, pero, desde muelles o costas, tendrán su parte gruesa mirándonos a nosotros, aunque cada pescador tiene su librito y adopta su manera más cómoda. Los anzuelos deben ser lo más finos y clavadores posible, con muchas marcas que se destacan, especialmente francesas, noruegas y especialmente, japonesas. 

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Los anzuelos cuelgan de las boyas si estas son en formato yo-yo, con una canaleta que permite almacenar nylon e ir regulando la brazolada. Si no, usamos rotores giratorios que fijamos entre perlas delante de la boya. En ese caso, o tenemos que estar atando y modificando constantemente con alicate en mano, o mejor, llevar distintos largos de brazolada en un porta brazolada para ir cambiando de acuerdo a los rindes. Es bueno tener profundidades diferentes hasta encontrar el pique, siempre con la bajada más larga del lado del pescador. A medida que vamos teniendo piques, ajustamos las demás a la profundidad más rendidora.

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En cuanto al reel, un tamaño 2500 a 3000 es lo ideal para pescar embarcados, mientras que, de orilla, por capacidad, un 4000 sería la mejor elección. En la carga, por resistencia y flotabilidad, no hay que darle al multifilamento, un elemento que sólo podemos obviar en situaciones especiales como la presencia de rocas o con mucho viento, aunque agrandando el grosor, si estamos recién iniciándonos, ahorraremos en galletas o nudos de viento que nos compliquen. Un diámetro de 18 a 20 libras es lo más recomendado. Una contra que siempre tuvieron las multifibras fueron los costos, aunque hoy encontramos en el mercado opciones no muy caras y, que, por durabilidad, nada tienen de diferencia con un buen monofilamento, el conocido y tradicional nylon. 

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Todo cambia si vamos a pescar de orilla a una laguna, al mismo Río de la Plata, en aguas interiores o en el mar. Allí, en esa modalidad fondados, la sutileza desaparece en cuanto a los equipos, especialmente hablando de cañas. Hay que meter un plomo a buena distancia y de pesos mayores a los 100 gramos en muchos casos. La línea puede ser de uno, dos o tres anzuelos bien separados y de brazoladas bien largas, no menos de 60 a 80 cm. Además, podemos poner una boya elevadora, en cualquier parte del aparejo, la misma tendrá la función de levantar los anzuelos del barro. Jugar con tamaños y formas puede ser importante.

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Por último, para pescar a media agua, podemos usar una línea tipo paternóster, una línea con una sola boya regulable en una línea madre con tres brazoladas y un plomito abajo para que trabaje de manera vertical cubriendo o toda o una buena parte de la columna de agua. Es un aparejo ideal para pescar en diques o lagunas profundas, o también cuando el pejerrey está fondeado. Embarcados, para el que no la tiene clara, es un método fantástico para encontrar la profundidad donde está picando.

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Este breve resumen es un avance de varias notas técnicas que sumarán conocimientos a estos aficionados que recién se están iniciando en la pesca de esta especie apasionante y en la que nunca terminamos de aprender cosas.

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