Los secretos del jardín de la república

Tucumán ofrece más que flora y fauna, esconde algunas de las joyas arqueológicas más significativas del país.

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Al sur de Tucumán, saliendo de San Miguel y en sentido hacia Concepción, esa medialuna que es la selva tropical de las yungas, venida más del norte, y que comprende también Bolivia, Salta, Jujuy y Catamarca, dibuja escenarios que bien le valen a la provincia el mote de Jardín de la República.

 

En clara contraposición con el paisaje desértico de las montañas del noroeste provincial, las yungas tapizan con su verde perenne una geografía digna de descubrirse en mil opciones para la aventura o para relajados paseos de contemplación.

 

Uno de los circuitos más interesantes es aquel que comprende el paso por la cuesta de El Clavillo hacia Aconquija, ya en Catamarca, un impresionante camino de ripio que entre cientos de curvas cruza la serranía con vistas a izquierda o derecha, según su capricho, del majestuoso nevado del Aconquija.

 

Para hacerlo, saliendo de San Miguel de Tucumán hay que dirigirse hacia Concepción por la RN 38, no sin antes pasar por Famaillá, donde junto a la ruta Estela Pachado tiene una carpa en la que se sirven unas de las empanadas más ricas del noroeste (ver recuadro).

 

Concepción es la segunda ciudad de la provincia con todos los servicios para el turista, aunque también sirven como base pocos kilómetros más al sur Aguilares, Alberdi o La Cocha, ya que desde esos poblados puede salirse en excursión hacia distintos puntos.

 

 

Nota completa en la edición 491 de Weekend, agosto de 2013. Si querés suscribirte a la revista y recibirla en tu domicilio, clickeá aquí.

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