Velocidad de los perdigones

Testeamos el desempeño de diversos tipos de munición, tanto en calibre como gramaje, aquí los resultados. Galería de imágenes.

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E sta prueba surgió hace algunos años en una cacería con un amigo, gran tirador de foso, cuya vida había transcurrido con una Centauro calibre 28. En aquel momento acababa de recibir una escopeta italiana nueva, muy buena, calibre 12/70, y varias cajas de cartuchos de primera calidad, distintas municiones y gramajes. Y estaba sorprendido porque erraba sistemáticamente sus tiros, sin importar marca, color ni gramaje de los cartuchos.

 

Recordando aquella anécdota, aprovechando que se aproxima la temporada de caza y que a partir de este año hay un nuevo ingrediente en la pedana (el reglamento internacional para los torneos de tiro a la hélice modificó el gramaje de los cartuchos a 28 g, en lugar de hasta 36), decidí efectuar una prueba de velocidad de perdigones.

 

Ello nos permite, a quienes practicamos ambas disciplinas, no cambiar de gramaje y no sentir diferencias cuando salimos al terreno. Sin duda, 36 g resulta pesado en el campo, no solo por su retroceso después de algunos disparos, sino también por su mayor poder de fuego, que puede destrozar la presa en un tiro certero a corta distancia.

 

Para la prueba en las pedanas del Tiro Federal de Lomas de Zamora reuní a más de 20 personas, porque un tirador cuyo swing es rápido necesitará un cartucho lento, mientras que otro con un swing más lento requerirá un cartucho veloz. Según los expertos, la diferencia en distancia entre una velocidad alta y una baja ronda en los +/- 10 cm a 35 m, lo que tal vez a un tirador experimentado no le haga diferencia porque centra la rosa, pero para el novel que acierta con sus bordes, esos 10 cm son la diferencia entre abatir o errar.

 

Con toda la logística encarada, Rafael Coppo me facilitó su cronógrafo, ayuda y conocimiento para llegar a los resultados que se observan en la tabla adjunta. En todos los casos utilizamos cartuchos 12/70 de 28 g, cargados con munición 7, 7,5 u 8. Convengamos que la prueba no fue para saber qué cartucho es mejor, sino para reflejar cuál es el más adecuado para nuestro estilo de tiro, y así dejar de peregrinar por el ensayo y el error. En cuanto a la escopeta, no se cambió en toda la prueba, y siempre se dispararon 5 cartuchos de cada marca a 2 m de los sensores.

 

 

Conclusiones

 

 

Para un entendimiento más simple, volcamos en el cuadro las cifras del primer, tercer y quinto disparo. También tomamos de referencia algunos cartuchos de recarga. Es sabido que todos los tiradores y cazadores tienen su cartucho preferido y suelen tomar posición por ese. Pero enorme fue la sorpresa de varios cuando vieron que el que mejor se acoplaba a su tiro no era justamente el preferido. La reflexión final es simple: mi mejor cartucho es con el que más pego; su velocidad dependerá de la mía para ejecutar el tiro tanto en el campo como en la pedana.

 

 

 

 

 

 

 

Nota publicada en la edición 486 de Weekend, marzo de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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