lunes 24 de febrero de 2020
28-07-2018 12:30 | VIAJES

Consejos para evitar que te estafen contratando viajes online

Internet sirve en bandeja muchas gangas vacacionales que acaban siendo estafas online. Si tomamos una serie de precauciones a la hora de reservar, podremos evitarlas. Ver galería de imágenes

Todos buscamos en Internet los mejores precios de viajespara pasar unos días de descanso. Es por ello que en esta época los ciberdelincuentes hacen su ganancia especial, ya que las personas apuradas en busca de gangas en la web (sobre todo en los días de black moday) uno de sus blancos favoritos. Año a año, las autoridades reportan miles de estas estafas relacionadas con la compra de vuelos, alojamientos y paquetes vacacionales, por lo que conviene mantener la calma y ser más cuidadosos a la hora de comprometer un pago.

Esto no significa que todos los buenos precios de la web sean trampa pero, si seguimos una serie de pasos antes contratar una oferta, podremos detectar si hay gato encerrado o, por lo menos, estar más protegidos si nos engañan. Porque si caemos en algún fraude de este tipo, no todo está perdido: si hemos sido previsores, podremos reaccionar a tiempo y disfrutar de nuestro merecido verano.

Fraudes comunes y cómo evitarlos

Descuentos del 50 % o del 70 % o paquetes vacacionales a precios irrisorios (y en plena temporada alta) llaman la atención de cualquier internauta. Así que lo primero que debes hacer, cuando creas que algo es demasiado bueno para ser verdad, es desconfiar.

En España, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), este tipo de fraudes suelen concentrarse en viviendas de la zona costera, donde los estafadores encuentran más víctimas a través de la red. Los ciberdelincuentes arman trampas bastante creíbles, de departamentos que realmente existen pero cuyas fotos robaron de otras páginas de alquiler. Es decir, que podemos encontrar el mismo piso anunciado en Airbnb y Mil Anuncios, sólo que uno de ellos puede estar usurpando la identidad del inquilino real para pedirte dinero a cambio de nada.

Por eso, una de las escenas más habituales de estos timos es la de las víctimas llegando al supuesto apartamento reservado, que está ocupado por otros inquilinos y, cuando se le pregunta al dueño, éste se encoge de hombros y revela que no ha puesto ninguna oferta en la página en la que contratamos. Se trata de un método de engaño sofisticado, puesto que el cliente se siente seguro al haber encontrado la oferta en una página web con protocolo https y, al comprobado que el alojamiento es real vía Google Maps.

Pero ni mucho menos se trata de un fraude infalible, puesto que podemos descubrir la trampa por otros caminos, sospechemos o no. Hay que hacer una pequeña búsqueda antes de reservar un alojamiento. Lo primero es comprobar un poco la oferta de la zona y, si vemos que el precio es sospechosamente atractivo, habrá que investigar bien si todo está en orden.

Una de las pistas que revela que detrás de un anuncio está un estafador es que evite a toda costa contacto vía telefónica y pida que todo se haga vía online, incluido el pago de una señal. El pago por adelantado es el modus operandi favorito de los ciberdelincuentes: el estafador ofrece algún beneficio a la víctima a cambio de que transfiera el dinero al margen de la plataforma donde se anuncia la vivienda. Si nos salimos de los cauces oficiales, tenemos todas las de perder. El problema es que, muchas veces, el estafador envía un correo electrónico o un enlace que, a priori, parece de la plataforma real o de otro sitio de confianza. Estos mensajes tienen como objetivo engañar a la víctima mediante la petición de información confidencial, como contraseñas u otras direcciones de correo.

Así, no debemos sospechar solo de inquilinos que nos piden dinero por adelantado a determinada cuenta, sino también de correos sospechosos, puesto que de esta forma nos pueden introducir un malware que acceda al equipo para quedarse con información confidencial.

Una vez nos hayamos decidido por un determinado alojamiento o contrato vacacional, debemos hacer las cosas de forma correcta para luego tener las herramientas de defensa adecuadas ante una estafa. Cuando contratamos a través de Internet el departamento de un particular, nos exponemos a riesgos que no existen cuando reservamos en un establecimiento hotelero. Así, antes de tener contacto online con el propietario, convendría que le pidiéramos copia de su DNI, el contrato de alquiler donde constatar oficialmente el nombre de los propietarios, metros, etc. También podemos comprobar si efectivamente la vivienda está registrada como alquiler turístico en la comunidad a la que viajemos. Por ejemplo, en Barcelona lo podrás hacer a través de esta web.

A veces, los fraudes se producen por no haber leído bien la letra chica, es decir, las condiciones de la página o la empresa. Puede ocurrir que a pocos días del viaje veamos que el precio de la reserva subió. Es una pequeña trampa que puede ser denunciada, puesto que los precios establecidos por contrato (aunque sea on line) no podrán ser revisados, salvo que lo diga de manera explícita en las condiciones. Esta revisión de precios debe realizarse con antelación y, si se produce en los 20 días previos a la fecha del viaje, la situación puede denunciarse.

También es muy importante hacer los pagos por uno de los medios seguros que te proponga la plataforma. De esta forma, podrás dejar un rastro del pago: tarjeta, Paypal o transferencia bancaria. En este último caso, siempre hay que comprobar que el titular de la cuenta sea el mismo que el de la vivienda que se alquila.

En definitiva, conviene disponer de todo tipo de información que apoye la denuncia, desde justificantes bancarios a correos electrónicos, ya sea haciendo pantallazos o imprimiendo en papel para interponer una demanda ante las autoridades pertinentes.

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Etiquetas: Seguridad Viajes Estafas Como Viajar

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