Saturday 18 de May de 2024
TURISMO | 17-04-2024 07:00

Ruta escénica en La Rioja: el impresionante camino a laguna Brava

Nos dimos el gusto de manejar alrededor del espejo de agua pese al viento reinante durante la visita. A la ida y a la vuelta, el paisaje ofrece multiplicidad de colores y aporta unas imágenes de ensueño.
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Patricia Daniele
Patricia Daniele

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Editora Ejecutiva de revista Weekend y su web, Editora General de Vivo.Perfil.com y de Luna teen.perfil.com. Columnista de espectáculos en Perfil.com y Reperfilar. Especializada en turismo y servicios al turista, gastronomía y lifestyle, series y TV paga, teatro y recitales, tendencias del mundo joven. TW e IG. @pato_daniele

A más de 3.000 metros de altura y por un camino que se abre paso en un paisaje espectacular y colorido, se llega a la Reserva Provincial Laguna Brava. El punto culminante de la excursión que se hace con guía habilitado (exclusivamente) y en vehículo propio, es la mismísima laguna, que está rodeada por algunos de los picos más altos de la Argentina y es una oportunidad para descubrir la magia de los Altos Andes. Es un sitio agreste e ideal para quienes quieran vivir la Cordillera en su máxima esencia. La mejor época para ir es entre octubre y marzo, por lo que en esta nota de damos toda la info para que programes la visita, que se realiza exclusivamente en el día y en excursiones organizadas por guías habilitados.

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Nosotros fuimos con una Nissan Frontier 4x4, por lo que pasamos a buscar temprano al guía Ariel Varas (foto arriba) de Laguna Brava Excursiones al Museo Quyllur Ñan (Camino de Estrellas) de Vinchina. El nos fue indicando el sendero en ascenso hasta llegar a los 4.230 msnm. El camino es de un paisaje increíble, una ruta realmente escénica, desde la que se pueden ver algunos atractivos como la fortaleza incaica de cerro El Toro (a 36 km de Villa Castelli), la Quebrada del Yeso (entre Villa Castelli y Vinchina), la Quebrada de La Troya (entre Vinchina y Bajo Jagüé) y el refugio El Peñón. A la reserva se accede por la RN 76 y durante el recorrido hay tramos de asfalto y de ripio. 

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Ya embarcados en la travesía por la Ruta Escénica de los Altos Andes Riojanos (la 76). Son 167 km de curvas y contracurvas en las que nos cruzamos con vaqueanos, grupos reducidos de vacas y otros grandes de chivos. No por nada era uno de los caminos que llevaban al paso fronterizo para cruzar a Chile que usaban los pastores. El paisaje, acompañado por un río, va cambiando de color a medida que la ruta sube: primero pasa del ocre característico a un blanco verdoso, para luego ponerse arco íris, la envidia de Purmamarca. Eso se debe a la composición geológica de las montañas, explica Ariel mientras va indicando los sitios de interés, alguno de los cuales veremos en el regreso. Tenemos todo el día por delante.

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Cuando nos detenemos, podemos ver huellas prehistóricas en la piedra, marcadas por relleno, vemos la Pirámide bien delimitada en un lateral de la ruta, parece que la hubieran cincelado especialmente, hasta el color de la piedra es distinta al resto. Pero antes de embarcarnos en la subida por la montaña, pasamos por Alto Jagüé para reservarle el almuerzo a Doña Rosa para el regreso. El pueblito de veredas altísimas por el paso de un río que baja de la montaña, ofrece un panorama inigualable y muy extraño. 

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El río va cambiando de color y su transparencia se amarrona. Hay mucho viento y vemos a un flamenco solitario caminando y haciéndole frente a las ráfagas que le impiden volar, mientras intenta regresar a la laguna con sus pares. a lo lejos también vemos guanacos y nos detenemos en el mirador de Los Gigantes para tener una vista generar de este paisaje de ensueño. Ya se vislumbra a lo lejos el monte Pissis (de 6.795 msnm), uno de los Seismiles y queremos seguir camino, llegar a la laguna y, ¿por qué no?, marcar huella rodeándola. Y allí está, blanca, inmaculada, parece un salina. Apenas se ve el fuselaje del Curtiss Commando C-46 F perteneciente a la compañía argentina Aerolíneas Carreras que venía desde Perú y tuvo un aterrizaje forzoso en laguna Brava el 30 de abril de 1964. Es así, a veces hay más suerte y se lo ve más, pero a nosotros nos tocó una jornada muy ventosa (otro de los motivos por los que fuimos muy temprano, más tarde sería imposible llegar). Los flamencos se contaban por miles, volando en grupo o parados en la laguna que tenía mucho oleaje por el viento. Aprovechamos para rodearla hasta llegar a uno de los refugios que Domingo Sarmiento mandó a construir entre 1863 y 1874 para brindarle protección a los arrieros que cruzaban ganado a pie a Chile. De techo cónico y formato como el nido de un hornero, en piedra y argamasa, todavía se mantienen en pie. Impresionante. Uno de los refugios conserva todavía un corral hecho del mismo material, para que los pastores no perdieran al rebaño. 

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A lo lejos se veían también los volcanes inactivos Bonete Chico (6.759 msnm), Bonete Grande (5.943 msnm) y “Nevado” Veladero (6.436 msnm), dando un marco sin igual a esta laguna blanca, enorme. Pasamos por el sector de los géiseres, sitio Ramsar, inactivos en el momento de la visita. Y el viento no nos dejó estar más, hasta empujaba la camioneta, por lo que hubo que regresar disfrutando de la vista de esas montañas de colores inolvidables que habían cambiado por efecto de la luz de la tarde. El visitante se puede pasar horas rodeando la laguna. Luego del almuerzo en lo Doña Rosa, conocimos la vieja y la nueva iglesia San Pedro, patrono de Jagüé, que al lado tiene la original de adobe y mucho más grande, sin techo pero muy pintoresca. También nos detuvimos a ver el Parque arqueológico Estrellas de Vinchina, donde se recrearon estas formaciones típicas de los aborígenes de la zona que servían para diferentes tipos de rituales. Retornamos a Vinchina que justo cuando dobla la ruta en L tiene una única casa con mirador, y fuimos a conocer el museo que conserva ejemplos de la cerámica y el telar tradicionales de la zona y donde venden un dulce de frutilla o durazno hecho de la manera tradicional: sin azúcar porque está cocinado al sol, sin conservantes y elaborados con fruta seleccionada. ¡Hay que llevarse un par!

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Patricia Daniele

Patricia Daniele

Editora Ejecutiva de revista Weekend y su web, Editora General de Vivo.Perfil.com y de Luna teen.perfil.com. Columnista de espectáculos en Perfil.com y Reperfilar. Especializada en turismo y servicios al turista, gastronomía y lifestyle, series y TV paga, teatro y recitales, tendencias del mundo joven. TW e IG. @pato_daniele

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