Wednesday 19 de June de 2024
PESCA | 08-06-2024 10:00

Las Grutas: las playas donde abunda el pejerrey corno o manila

Es muy habitual pescar esta variedad en la provincia de Río Negro, a diferencia de las costas bonaerenses donde su presencia cada vez es menor. Técnicas, equipos y carnadas para dar con ellos. 
Ver galería de imágenes

El pejerrey corno, como lo llaman popularmente en territorio bonaerense o manila, tal es identificado en la Patagonia, también es conocido como colita amarilla y es una de las cinco variedades de esta especie que habita nuestro Mar Argentino. Científicamente identificado como "Odontesthes Smitti” tiene una presencia abundante en las costas rionegrinas, donde permanece muy buen tiempo y es muy disfrutado por todos los pescadores de la zona. Ante su aparición, desde hace pocas semanas, convocamos a un referente como Jorge Duran, un experimentado pescador para que nos desasne sobre esta pesca y podamos interiorizarnos en ella. Los consejos de un lugareño adquieren muchisima importancia pensando en una posible incursión cañófila en estos destinos y más con los conocimientos que se adquieren a traves de su comercio en Las Grutas, la casa de pesca Costa Pirata, un emblema en la zona. 

Nos contaba Duran que el manila llega a las costas de la Bahía de San Antonio, dentro del Golfo San Matías en la Provincia de Río Negro a partir del mes de mayo y permanece hasta el mes de septiembre aproximadamente. Para los meses de invierno, emprende un viaje desde el sur de la Patagonia, llegando hasta las costas de Mar del Plata, algo que está sucediendo cada vez más esporádicamente y en muy inferiores cantidades que años atrás. Las causas de esta disminución de cantidades en dicha localidad, no son muy claras. Algunos lo atribuyen al cambio climático y aumento de la temperatura del agua, otros a la sobre pesca con redes de arrastres, pero también habría que investigar otras cuestiones como la disminución de alimentos, barreras naturales, etc.

0806_lasgrutas

En las costas de la Bahía de San Antonio, al mes de mayo, lo consideran de transición, ya que comienza a alejarse el pejerrey blanco o escardón y hace su aparición en forma lenta, pero sostenida el corno o manila. A la inversa sucede con el mes de septiembre, donde se retira el corno y vuelve a aparecer el blanco, especie que predomina en el verano, poblándose las costas de grandes cantidades de estos escardones, de pique sutil y eléctrico, por lo que usan equipos ultra livianos, a diferencia del corno, de llevada más franca e intensa, con más hambre por su viaje hacia el norte, lo que hace que la captura de 2 o 3 piezas por tiro sean habituales. Claramente, la diferencia entre ambas al pescarlos es notorias, y obviamente, muy diferentes los equipos que utilizan para su pesca. 

0806_lasgrutas

Para pescar cornos utilizan cañas de grafito, armadas generalmente para reels rotativos de bajo perfil, pueden ser con puntas de 4 a 8 libras (1 libra = 453,59 g), cuando hay mucho pique, para no quedarse sin potencia en la caña; o de 2 a 6 libras si el pejerrey que sale es de tamaño chico. Los reels huevitos los cargan con nylon entre el 0,18 al 0,25 mm. Las líneas son de fondo, de tres anzuelos, con rotores de estribo y nudo corredizo. El plomo va de acuerdo al estado del mar y tamaño del pescado que esté saliendo, aunque generalmente están entre los 25 y 80 g.

0806_lasgrutas

Un punto muy importante es el modelo y tamaño de anzuelo que se usa. En la zona los más populares por su resultado son el Masú, Sode, Akita Sode o Sode Blue, Akitakitsune, Keiryu, por nombrar algunos, siempre tratando que sean marcas reconocidas. El tamaño de este anzuelo es directamente proporcional al tamaño de pejerrey que esté saliendo. En lo que respecta a las carnadas, se utiliza anchoíta, camarón y langostinos. Estos últimos los pelan, se tiñen de amarillo y le agregan aceite de pescado Bonito.

0806_lasgrutas

Al pensar en la acción de pesca, hay que decir que estos peces se encuentran generalmente cerca de la costa, entre los 10 y 50 m, aproximadamente. Una vez el aparejo en el agua, se realizan pequeños movimientos con la caña de arriba hacia abajo, tratando mover la carnada, sin correr demasiado el plomo de su lugar. Cuando se encuentra el pique, realizan los lances, siempre en el mismo lugar, tratando de mantener el cardumen allí y que no se desparrame. Por ello, la velocidad en estos movimientos es crucial para mantener el pescado el mayor tiempo posible. Según nos decía Duran, la secuencia de clavar el pescado, sacarlo del agua, retirar el anzuelo, encarnar y volver a lanzar es muy veloz en los concursos patagónicos, algo que en las categorías de élite no tarda más de un minuto o menos.

0806_lasgrutas

Mientras los marplatenses deberán soñar con esos tiempos de antaño donde era común irse con baldes llenos de la playa, y en las costas de más del sur de la provincia, esperar por una chance un poco mayor, dentro del Golfo de San Matías los manilas abundan e invitan a desandar la ruta a la Patagonia e ir por ellos. A poco más de 800 km de Mar del Plata, Las Grutas y toda la región son una tentación para el pescador deportivo y sacarse las ganas de pinchar los cornos. 

Galería de imágenes

En esta Nota

Jorge Virgilio

Jorge Virgilio

Comentarios

También te puede interesar

Más en
Mirá todos los autores de Weekend