Sunday 16 de June de 2024
PESCA | 24-06-2023 10:00

Festival de pejerreyes gareteando en el Paraná Guazú

Con muchas expectativas nos adentramos al río en búsqueda de la especie más requerida del momento. Consejos para tener una recorrida exitosa por aguas que están dando buena calidad de capturas. 
Ver galería de imágenes

Hablar del Paraná Guazú es hacerlo de un ámbito que suele darnos días de buenas jornadas de pesca y otras no tanto. Este destino nos ha regalado en muchísimas oportunidades excelentes salidas, siendo, en estos momentos, el pejerrey la atracción principal, aunque sabemos que hay aficionados que no les seduce esta especie y prefieren continuar en busca de la pesca de fondo o variada.

2206_guazu

En esta ocasión, salimos junto al Dr. Juan David Pérez y a su hijo Manuel, con quienes nos encontrábamos en camino a la guardería del camping recreo Keidel, donde previamente y, como de costumbre, visitamos Carnadas El Toro, en RP 6 y Calixto Dellepiane, donde permanentemente se consiguen buenas porciones de mojarras.  

2206_guazu

Ya en navegación, aguas abajo del Guazú, llegamos a la última casilla amarilla del muelle de los pantanos, donde fondeamos cerca de los juncales para el armado de nuestros equipos. Como siempre, los mismos estuvieron compuestos por cañas telescópicas de hasta los cuatro metros, reeles frontales cargados con multifilamento o nailon 0.30 mm, con flota líneas, dependiendo los gustos. En cuanto a las boyas, en principio opté por el juego de chupetonas y palito, en madera balsa y confeccionadas por el artesano Aldo Bigatton de Laguna Larga Córdoba. En cuanto a Juan, comenzó con sus cometas color verde limón y Manu, con un juego de boyas tipo palito en negro y amarillo.

2206_guazu

Mientras aún Juan y Manu terminaban de armar sus líneas, comencé a realizar el primer intento rio afuera, las boyas tocaron el agua, derivaron unos metros y el pique, con la posterior corrida fue inminente. Respondí con una firme clavada de la caña, pero por esas cosas de la pesca, el multifilamento se cortó a mitad de la distancia entre la embarcación y las boyas. Por supuesto, el pez quedo clavado en el anzuelo y comenzó a llevarse las boyas, lo que nos obligó a poner el motor en marcha y salir tras ellas. Parece mentira, pero no nos fue fácil, ya que el tamaño del pejerrey era más que importante, y hasta llegó a hundir todo el aparejo. Finalmente, después de varias maniobras, lo pudimos alcanzar y subir a bordo, siendo un ejemplar de concurso.

2206_guazu

Volviendo a la pesca, decidimos remontar el Guazú y nos largamos un garete en la zona de los muelles de los pantanos, con buenos resultados, ya que, si bien los piques no eran uno tras otros, tenían una continuidad, lo que generaba que no se les pueda sacar los ojos a las boyas. Después de varias capturas en este primer garete, el cual terminamos en la boca del Doradito, remontamos el rio por afuera para copiar la gareteada, en una acción que realizamos, por lo menos, tres veces. Otra vez, las conclusiones fueron buenas, con cada gareteada logramos unas cuatro a cinco capturas por caña en esos 300 metros. Lamentablemente, no todo es color de rosas, ya que, en la última pasada, ya casi para remontar nuevamente, apareció una embarcación que tiro una malla tipo sardinera y comenzó a pasarla por donde veníamos derivando, lo que generó que pusiéramos en marcha el motor y cambiemos de zona.

2206_guazu

Nos dirigimos hasta la boca del Doradito y el Guazú, aguas abajo, en un garete que nos llevaba hacia el medio del rio, pero las únicas respuestas pasaron a ser, de alguna sardina y ocasionales dientudos. Nuevamente en movimiento, pasamos la boya 167 y nos largamos al garete pegado al juncal, aquí nos cambió el día y la pesca. Mientras en el sector playo solo se daban sardinas y algún dientudo o doradillo, ingresando en una profundidad de unos tres metros o más, el pique cambiaba para pejerreyes sumamente vigorosos y combativos. En este día en especial y en este sector, los piques se dieron muy frecuentemente más con isocas que con mojarras, levantando piezas que rondaban los 400 a 700 gramos. Entre ellos, destacamos un soberbio peje de 50 centímetros que logró Juan. Finalmente, promediando las 16 horas, nuestra jornada concluyo con treinta y seis excelentes ejemplares que nos regaló otra vez el querido Paraná Guazú.

Servicios: 

  • Carnadas “El Toro”. RP N°6 y Calixto Dellepiane Campana. Abierto desde las 6 de la mañana. Reservas Tel.: (03489) 15-293296.
  • Camping Recreo Keidel. Guardería y bajada de lancha. Tel.-(03487() 15-470576.

Galería de imágenes

En esta Nota

Luis María Bruno

Luis María Bruno

Comentarios

También te puede interesar

Más en
Mirá todos los autores de Weekend