Jigging y popping: una experiencia en Galápagos

Dos estilos que siguen ganando adeptos. Cómo son las técnicas y qué equipos se emplean. Su aplicación durante un viaje a Galápagos. Nota con video.

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Hace unos ocho años tuve la suerte de conocer a un pescador japonés que me enseñó la técnica del deep jigging, en una excursión en Mar del Plata. Y desde ese día hubo para mí un antes y un después en la pesca de mar. Quedé tan apasionado con esta técnica, que a partir de ese momento comencé a interiorizarme de los diferentes equipos que esta modalidad requería para ser más efectiva en la captura de los peces.

Visitando algunos estinos tradicionales de pesca como Costa Rica, Venezuela, Panamá y las Islas Galápagos, me di cuenta de que la mayoría de los capitanes desconocía esta modalidad, así que año a año fui tratando de involucrarlos en esta técnica que hoy todos practican con gran pasión. Fue una gran felicidad en lo personal, ya que al principio muchos decían que estaba loco en pensar que un pez atacaría a un fierro en forma de cuchillo.

Con el popping resultó algo diferente. En un viaje a Panamá pude observar a un grupo de aficionados locales pescar de esta forma y me apasionó tanto o más que el jigging. La diferencia es que en el popping uno ve permanentemente el señuelo cómo viene en superficie tirando agua, y los peces atacan de una forma tan voraz que al pescador lo deja perplejo. Muy diferente es sentir un pique en la caña sin ver al pez, como es el caso del jigging.

Experiencia Galápagos

Hace pocos días viajé a las Islas Galápagos con un grupo de pescadores al que considero el dream team de pesca a jigging y a popping. La mayoría de ellos me había acompañado el año anterior a este mismo destino, y habían quedado fascinados con las especies que este paraíso ofrece para pescar en dichas modalidades.

Yo ya me encontraba en la Isla de San Cristóbal, capital de archipiélago, y lugar estratégico para acceder a los mejores sitios de pesca de casi todo Galápagos. Allí recibí al grupo integrado por Eduardo, Julio, Walter y Adán.

Las especies que más abundan en este destino son el atún aleta amarilla y el albacora, dos peces muy parecidos a simple vista, pero que se diferencian por el largo de sus aletas dorsales y la forma de su cola. Las dos son altamente deportivas, y los pesos que se obtienen varían entre los 8 y los 50 kilos.

Otra de las especies muy comunes en la zona es el wahoo, considerado en el mundo de la pesca de mar como uno de los peces más rápidos y deportivos. El problema más grave que presenta la especie es que tiene unos dientes muy filosos. En la modalidad trolling se utiliza un líder de acero para evitar cortes, pero a jigging y a popping no es conveniente emplearlo ya que impedirá que los artificiales trabajen bien, por lo tanto hay muchas capturas que son perdidas por los cortes que provocan estos dientes.

Nota publicada en la edición 500 de Weekend, mayo de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

13 de mayo de 2014

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