Lunes 30 de enero de 2023
PESCA | 09-12-2022 15:00

Variada a puro remo a 300 m de Santa Clara del Mar

Logramos una excelente pesca compuesta por corvinas, pescadillas y hasta lenguados. El kayak, un aliado fundamental para bajar las líneas y conseguir estos trofeos. Galería de fotos.
Ver galería de imágenes

Para salir un poco fuera de lo común, el desafío de esta nota sería realizar una pesca variada de mar, pero en kayak. Para eso me contacté con Guillermo Fenzel, más conocido como Wilson, con quien previa charla telefónica coordinamos el día y, lo fundamental, la hora a la que realizar esta modalidad, porque las condiciones climáticas tienen que ser favorables para poder ingresar al mar y no tener contratiempos. Con todo acordado, partimos  junto a mi amigo Sebastián Agostinis en horas de la madrugada para estar temprano en el balneario. 
Desde La Ciudad de Buenos Aires nos separan 403 km. En la Autovía 2 Km 386 nace el acceso a Santa Clara del Mar. Este empalme se denomina Ruta Atlántica y tras un recorrido de 11 km nos deja en la cabecera turística del Partido de Mar Chiquita. También es posible acceder desde La Plata por la RP 11 (Interbalnearia) y desviar a la altura del Km 495.

1206_variada

Utilizamos equipos de bait de 10 a 30 lb (1 lb = 0,453 kg). Pueden ser cañas en tramos o enterizas de no más de 2 m, reeles frontales y rotativos con multifilamento de 20 lb, o nailon del 0,40. Líneas de dos anzuelos N° 3/0 y 5/0 con plomos de 60 a 80 g. En cuanto a las carnadas: anchoas, langostinos y filete de pescadilla, todos atados con hilo elástico, tarea opcional a gusto de cada pescador. Las 8 AM llegaron rápido, y en el Club de Pescadores nos encontramos con  Wilson y un grupo de aficionados que se sumó a la jornada. Los consejos fueron: no llevar nada suelto arriba del kayak hasta dar el ingreso y pasar la rompiente, los equipos de pesca y demás pertenencias deben ir guardados en el tambucho, en un bolso estanco. Si llevamos otros elementos, lo ideal es que vayan bien sujetos al kayak. 
Con todo organizado y luego de hacer el Rol de ingreso en Prefectura, bajamos los kayaks a la playa, retocamos nuestros chalecos salvavidas para que todo esté ok y esperamos las órdenes de Guillermo Fenzel para ingresar al mar. La técnica consiste en realizar un conteo de olas y, cuando se forma el calmón (lo que nos da unos segundos de tiempo), subirnos al kayak y remar hasta pasar la rompiente. Obvio que de la mano de Wilson y siguiendo las instrucciones todo es más fácil. Del mismo modo, a la hora de dar por finalizada la pesca nos formamos cerca de la rompiente y, tras contar las olas, salimos desde el mar sin ninguna dificultad. 

Rumbo al point

Una vez que pasamos la rompiente, nos juntamos con todo el grupo y paleamos entre unos 300 a 500 m de la costa. Fondeamos en uno de los point que Wilson tiene identificado, armamos los equipos de pesca, encarnamos los anzuelos y comenzó la acción. Ni bien los aparejos llegaron al fondo, la pesca se nos dio de inmediato con una variada muy activa, en la que las pescadillas abrieron la jornada, tanto en calidad como en cantidad. También acompañaban este maravilloso día algunos bagres de mar y brótolas de buen porte. La pesca en este sector cercano a la costa, sin duda, está pasando por su mejor momento. Y los comprobamos porque en la medida que las horas corrían la variada se ponía aún más firme.

1206_variada

No fue necesario movernos de lugar para que comenzaran a llegar los piques de corvinas rubias. Sebastián Agostinis y Wilson coronaban dobletes de muy buenos portes. Por momentos los piques se potenciaban y no alcanzaban a llegar los aparejos al fondo para que las especies variadas tomaran la carnada al vuelo. Así sumamos gatuzos, congrios y pez palo. Siendo casi las 12 del mediodía, la jornada estaba por demás completa, pero decidimos quedarnos otro rato para seguir buscando corvinas rubias, cuyo cardumen se alejaba de nosotros y cada tanto volvía a pasar por debajo. En lo que respecta a mi, concretaba dobletes de gatuzos y pescadillas, aunque para dar casi finalizada la pesca, las corvinas rubias dieron su show, con ejemplares de todos los tamaños y, entremezclados, piques con grandes cabezazos: corvinas grandes que estaban del otro lado del aparejo. La jornada fue muy activa desde que comenzamos y hasta que culminamos, al punto de que a los integrantes de la fiesta mencionada se sumaron congrios, gatuzos, chuchos, rayas, pejerreyes y hasta lenguados. El cierre de jornada nos dejó más que entusiasmados para volver pronto, de hecho, el 19 de noviembre se dio la apertura a la temporada de verano, que no solo permite pescar, sino combinar vacaciones en familia al tiempo que se disfruta de aventuras fuera de lo común de la mano de Wilson, quien ofrece salidas guiadas en kayak todo el año. Lo único necesario es llevar el equipo de pesca y el fondeo, porque del resto se encarga el capitán, quien siempre y cuando el clima acompañe divide la trea en dos turnos: mañana, de 7 a 12; o tarde, de 13 a 18.

1206_variada

Lo recomendable es entrar a pescar en grupos, con todos los elementos de seguridad y algún medio de comunicación (celular o radio VHF / UHF). No es necesario tener experiencia previa, porque Wilson a la hora de salir a pescar da una pequeña charla para asesorar sobre el manejo del kayak. Lo ideal es ponerse en contacto con él y organizar la jornada de pesca antes, ya que las condiciones climáticas son muy cambiantes, y para poder realizar una salida sin complicaciones hay que dar con el día indicado, con vientos de 20 km/h máximo.  

Playa 

Por último, destacamos que Santa Clara del Mar (a unos 18 km al Norte de Mar del Plata) es la localidad más poblada del partido de Mar Chiquita, cuya cabecera es Coronel Vidal. Tiene una interesante oferta de sol y arena, ya que cuenta con siete playas divididas por espigones de piedra. 
El acceso a ellas es libre y hasta cuenta con servicio de guardavidas durante todo el verano. La geografía es bastante particular: en algo más de un kilómetro, el relieve cambia de playas cortas de arena compacta a barrancos de playas extensas con médanos bajos. Además de la diversidad y riqueza natural, la falta de edificios altos en la línea de la costa hace que la experiencia de vivir a pleno sol y aire puro se prolongue mucho más. Y ni hablar si la disfrutamos a bordo de un kayak.

Galería de imágenes

En esta Nota

Marcelo Albanese

Marcelo Albanese

Comentarios

También te puede interesar

Más en
Mirá todos los autores de Weekend