Sábado 4 de julio de 2020
NAUTICA | 16-05-2020 19:50

Náutica: qué debemos hacer para evitar este incendio a bordo

Un nauta jamás podría olvidarse si le toca ver el hundimiento de un barco u observarlo en llamas. Esta última es una de las experiencias más duras por la que nunca se quisiera pasar y, según las estadísticas, la mayoría de los casos son por negligencia del usuario o patrón a bordo.
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Si hay algo que hoy nos impacta es el minuto a minuto de la vida online. Cualquier noticia en tendencia en poco tiempo y todo el mundo puede enterarse de un suceso en forma inmediata. Así fue que, unos meses atrás en las instalaciones del YCA sede San Fernando, se desató un incendio en dos grandes yates a motor. Este hecho ha dado el puntapié inicial para generar esta nota, donde haremos un breve repaso sobre algunos puntos que nos permitirán tener una mayor seguridad, tanto activa como pasiva, en nuestra embarcación. Claro está que cuando un barco se incendia, muchas veces la cercanía a otros en la amarra hace que los vecinos también resulten dañados, por lo cual es muy importante en esos casos tener claros los planes de evacuación, de contingencia, personal entrenado, botes con hidrantes... y sobre todo entrenamiento para saber qué hacer con la cabeza fría. Este es un tema que abordaremos en otra ocasión. Hoy nos dedicaremos solo al barco.

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Problemas comunes

En navegación o amarra, los olores a combustible (nafta sobre todo) que puedan sentirse en el entorno del barco, sala de máquinas o su interior, denotan que hay una posible pérdida en el sistema. Hay que tener en cuenta que estos vapores son altamente explosivos y una pequeña chispa podría causar un estallido. También en el caso de instalar gas envasado, cuyo olor importante en un barco es síntoma de que hay una pérdida en el sistema. Para estos problemas tenemos los guardianes del aire, que son conocidos como detectores de gases y emiten una alarma en presencia de ellos (obligatorios en embarcaciones nafteras) o también hay detectores de humo y calor que, junto a sistemas de extractores y extintores automáticos, pueden sacarnos de un apuro en situaciones extremas.
Otro de los problemas más frecuentes son los cortocircuitos. La parte eléctrica de un barco entrado en años y con varias tensiones a bordo (12Vcc, 24Vcc, 220Vca, etc.), suele ser muy compleja y, sobre todo, en muchos casos insegura, ya que las protecciones usadas no son las más indicadas. Falta de interruptores térmicos adecuados, disyuntores o, en muchos casos secciones de cable incorrectas, que hasta en algunos barcos (de madera) pueden llegar a ser con forro de tela, hacen que un posible cortocircuito a bordo sea el inicio de un desenlace fatal para nuestro barco.
Para que esto no suceda, debemos tener una instalación eléctrica adecuada, con ramales independientes en cada consumo, con su protección térmica (fusible o interruptor) para cada uno y sin agregar consumos nuevos a la línea fuera de los originales. Las bombas de achique eléctricas que quedan en automático podrán arrancar en cualquier momento, incluso sin nadie a bordo, y desagotar el agua de la sentina, pero el brazo de accionamiento automático puede quedar trabado por algún pequeño objeto en sentina, lo cual haría que la bomba opere en vacío; sin protección térmica es muy posible que se recaliente y pueda generar un cortocircuito. Las secciones correctas de los cables y las protecciones son cruciales para evitar cualquier recalentamiento de red y posterior incendio. Este tema depende directamente de la construcción del barco, de su cálculo de potencia eléctrica y del mantenimiento de nuestra embarcación. Es muy importante tener en cuenta o verificar si el astillero que la construyó respetó las normas al respecto de la Prefectura Naval Argentina o internacionales, por medio de la verificación con un ingeniero naval matriculado.

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Tipos de fuego

Para que el fuego se active se necesitan tres elementos: combustible, fuente de calor y oxígeno. Removiendo cualquiera de estos tres elementos, el fuego se extingue, por lo tanto los extintores tendrán sin dudas activa participación en combatir ese elemento, pero vamos a clasificar primero los distintos tipos de fuego:
“A” –  Combustibles sólidos (madera, plástico, telas, papel, etc.). El agua es la extintora ideal. Se requiere de enfriamiento y se usan matafuegos del tipo A, ABC o AB.
“B” – Combustibles inflamables (aceites, naftas, solventes, etc.). Se apagan eliminando el oxígeno o interrumpiendo la acción en cadena que se produce durante la combustión. Usan matafuegos BC, ABC, AFFF (espuma).
“C” – Fuegos eléctricos bajo tensión. El agente extintor no debe ser conductor eléctrico, eliminando así soluciones acuosas. Primero utilizar extintores BC o ABC, luego de cortada la corriente se puede usar agua o extintores A o de espuma AFFF.
“D” –  Metales inflamables como aluminio, magnesio o potación, los que pueden entrar en ignición cuando se reducen a pequeñas cantidades de limadura fina. Ideal es el extintor de clase D.
“K” – Fuego de aceites vegetales o grasas animales (cocinas). Se utilizan extintores clase K, que contienen una solución acuosa de acetato de potasio que, en contacto con el fuego, produce un efecto que saponifica (transforma en jabón la sustancia grasa), aislando y enfriando el combustible del oxígeno.

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Todos los “no” que se deben tener en cuenta a bordo

> Terminantemente prohibido fumar o hablar por celular mientras carga combustible. Los gases emanados de las naftas son altamente explosivos.
> Use únicamente sistemas de cocción y calentamiento aprobados para uso náutico o naval. No intente usar caloventores o equipos externos. Las llamas expuestas (por ejemplo: cocinas de gas) requieren de atención constante.
> Huela (sniff test) para ver si hay vapores en la sentina, en el comportamiento del motor o en la cocina (gas).
> Guarde los materiales inflamables en recipientes de seguridad probada. Pinturas y otras sustancias no utilizables a menudo deben quedar en tierra.
> Compruebe que la ventilación de sectores confinados no se encuentre obstruida.
> Destape su embarcación de lonas y/o cobertores antes de la puesta en marcha. Abra la tapa o accesos a sectores de tanques para venteo y observación.
> Inspeccione regularmente todo el sistema de combustible (mangueras, conexiones y abrazaderas, etc.).
> Apague cuidadosamente todo material que produzca humo.
> Observe que los productos de limpieza no sean inflamables.
> Ventile mientras limpia o pinta.
> No utilice naftas o solventes para la limpieza de partes, motores o manchas importantes.
> Desconecte los sistemas eléctricos antes de realizar el mantenimiento.
> Reemplace los disyuntores o los fusibles por otros de igual amperaje.
> Los artículos eléctricos deben estar dentro de la gama del amperaje de los circuitos de la embarcación.
> Siempre que termina la jornada de navegación, antes de su guarda, corte el sistema de baterías.
> Solamente un técnico capacitado en instalaciones y sistemas marinos puede reparar correctamente el circuito eléctrico de la embarcación. No confíe esta tarea en gente inexperta. Para sistemas eléctricos de mayor potencia y con generadores, recomendamos la consulta a un ingeniero naval.

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Martín D'Elía

Martín D'Elía

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