miércoles 19 de febrero de 2020
09-03-2017 08:15 | CAZA

Ajuste final de pretemporada

Una recorrida por los temas claves a tener en cuenta para iniciar con éxito la temporada: el perro, la escopeta, el clima y la población de perdices. Ver galería de imágenes

Faltando apenas dos meses para el inicio de la temporada de caza menor, siempre aconsejo que nos preparemos para afrontarla lo más aceitados posibles. Y creo que mayo de 2017 se acerca con un ciclo que va a ser duro para quien no lo esté.

La escopeta, el perro, el clima y la población cinegética son temas fundamentales para arrancar con éxito. Y para evaluarlos con más certeza realicé un recorrido por los campos, recopilando referencias que nos ayuden a preparar el inicio de la mejor manera. Datos fundamentales sobre todo para aquellos que recién se acercan a la actividad, para que enfrenten ese momento crucial aplicando el sentido común, con consejos que resulten prácticos, claros, económicos y fáciles de realizar.

Este año el número de nuevos entusiastas tendrá un pequeño aumento o será el mismo que en 2016. Sólo basta verlos en los distintos clubes donde se practica la disciplina de tiro al vuelo con escopeta y comprobar el entusiasmo que tienen los noveles tiradores de todas las edades que están viniendo de diversas disciplinas, sobre todo cultores del tiro práctico, que arriban para hacer su debut en el campo. Si bien a mi criterio sus escopetas no son las adecuadas por ser a trombón y de caños cortos, tipo 56 cm, y chokes full que resultan para tiros a menor distancia, los he visto efectuar buenos disparos a las hélices.

Veamos ahora los temas más importantes para preparar el arranque de temporada.

La escopeta

Como en todos los comienzos, las variables para tener en cuenta son numerosas: posición de los pies, alinear el tiro, el encare de la escopeta siempre en la misma posición, la carga del arma, la trayectoria del disparo, el swing y otras tantas más. Pero donde se presenta la mayor dificultad es en cómo alinear el ojo, la banda y el mirín de la punta del caño. En promedio, el caño de una escopeta de caza fluctúa entre 71 y 78 cm.

Cuando no se tiene la práctica, alinear el ojo con unos milímetros de diferencia en cada tiro significan aciertos y yerros por igual, sin saber qué error estamos cometiendo. Pero hay una solución sencilla, que de hecho muchas escopetas la traen: colocarle en la mitad del largo y ancho de la banda un mirín. Si bien se trata de una tarea delicada, cualquier persona con buena motricidad fina y pocas herramientas necesarias la puede realizar. También las armerías o los armeros lo colocan por un costo razonable. Los mirines pueden ser de diferentes materiales (metálicos, hueso, cerámicos, fibra óptica, etc.). Lo que siempre hay que tener en cuenta es que el mirín del medio no puede tapar la punta del caño. Ese mirín del medio tiene como función principal alinear el ojo rápido cuando se dispara a la cazadora.

Como siempre, hay una ingeniosa solución que es provisoria pero no menos efectiva: un escarbadientes común sujetado a una cinta de pegar transparente en el centro de la banda y a la mitad de su largo. Con este mirín del medio transitorio podemos practicar en nuestra casa el encare, siempre siguiendo las normas de seguridad de revisar que la escopeta no tenga cartucho.

El novel tirador debe saber que el tiro en el campo es totalmente distinto al de la pedana. En el campo es instintivo, sorpresivo y no siempre en la mejor posición y postura. Todos estos factores hacen que la práctica ayude, pero la tranquilidad y la concentración de colocar la escopeta siempre en la misma posición nos permitirá efectuar buenos tiros.

Otra práctica a realizar es la carga instintiva del arma. Hay veces en que, por ejemplo, nos parece que la perdiz cayó muerta pero sólo está atontada y al acercarnos emprende un rápido vuelo. Ante esta sorpresa, debemos encontrarnos listos y con la escopeta nuevamente cargada para volver a efectuarle un disparo preciso. La tarea es fácil si previamente en casa practicamos con los cartuchos de descarga: la mayoría son transparentes y con un resorte adentro. Con ellos efectuamos el movimiento de extracción y colocación en el arma durante por lo menos 10 minutos por práctica, hasta adquirir una manera casi natural. Para saber si lo estamos haciendo bien, después de unos días de práctica debemos realizar esta operación con los ojos cerrados o viendo hacia delante, lo que nos va a ayudar durante la cacería: mientras miramos y fijamos el lugar donde cayó la presa, recargamos en un movimiento automático.

El perro

Siempre trato de mantener a mi perro Folk con la alimentación justa, ejercitarlo e hidratarlo, pero al mejor cazador se le escapa la liebre y yo no soy la excepción. En mi salida previa para visitar los campos y sobre todo hacer lo que predico de “aceitar tranqueras”, lo llevé para recorrer distintos campos de gente amiga, por supuesto sin armas. Y ese momento me di cuenta de que el invierno/primavera pasado lo había sacado menos y que le había mantenido la alimentación. El resultado: un perro con unos kilitos de más. Lo noté tan activo y preciso como siempre, aunque con una necesidad de hidratarse mayor que la habitual por la temperatura, con un cansancio tempranero. Folk se procura el agua solo cuando está en el campo, pero en algunas zonas sobraba y en otras no había. Folk también sabe que siempre le llevo provisión para él y para mí, por lo que la reclamó. Toda esta secuencia me dejó como enseñanza que el tiempo para poner en forma a nuestra mascota es ahora, no esperemos. Como ya dije, va a ser una temporada exigente. Tengamos a nuestro compañero en forma, no nos llevemos la sorpresa de sobreexigirlo. Un perro sano no es un perro gordo, es una mascota en línea, ejercitada y con todas las vacunas y antiparasitarios al día.

El clima

El clima es un tema fundamental en esta temporada de caza 2017. Luego de realizar varias visitas, hemos comprobado que hoy en Buenos Aires y en las provincias linderas muestra realidades diametralmente opuestas, con zonas inundadas y otras donde la sequía lastima. Y en el medio, regiones altas donde la naturaleza ofrece un vergel. Y todo parece indicar que así seguirá en los próximos meses, por lo que recomiendo que hablen con sus contactos en las zonas donde van a cazar y consulten cómo está el clima para ir anticipándose a lo que nos espera. El pronóstico augura temperaturas más elevadas de lo usual, con falta de heladas tempranas. Y en otros puntos, zonas húmedas y de intensas lluvias.

La población cinegética

Para chequear la actual población cinegética en Buenos Aires y provincias vecinas recorrimos distintas zonas. Lo que pudimos apreciar es que las especies presentan un buen número de ejemplares, aunque tal vez menor al esperado. Pero el dato es que se encuentran concentradas en zonas más pequeñas, por lo tanto será más difícil localizarlas. De todas formas, si sabemos leer la altura del terreno, los pastos y las aguadas podremos dar con ellas. En mi recorrida, cuando las ubicamos tuve en las marcas con Folk gran cantidad de salidas dobles y triples. Además pude analizar con tranquilidad sus trayectorias abiertas unas de otras. Sus salidas no son a la par, sino que reaccionan con diferencia de segundos entre ellas. Cuando hizo una marca el perro y sin la adrenalina de tener que disparar, las pude ver en el terreno antes de levantar vuelo. Las perdices caminaban a un metro de distancia en la misma dirección cuando detectaron al perro o a mí. La primera levantó vuelo. La segunda giró en sentido opuesto, dio un par de pasos y comenzó a volar.

En ese momento empecé mi ejercicio. Estábamos solos mi mascota y yo. Fijé la vista en la primera, me imaginé disparando y acertando. Luego giré hacia la segunda y ya había 25 metros de distancia. Imaginé otra vez un disparo y un acierto. La distancia entre una y otra era de aproximadamente 75 metros. Folk hubiera buscado una y al sentir el tiro de la segunda se habría dado vuelta para verla y cambiar de presa. Quizás a alguna de las dos no la hubiera podido encontrar si los pastos estuviesen altos. Tal vez algún cazador ducho me dirá que su perro trae las dos, pero a los noveles seguramente les va a pasar lo descripto. Les aconsejo, entonces, concentrarse sólo en un disparo y ubicar dónde cayó. Esa perdiz seguro va al morral y luego a la cacerola, concluyendo así una secuencia que estamos añorando desde hace casi un año.

Nota completa publicada en revista Weekend mº 534, marzo 2017.

Galería de imágenes

Etiquetas: Caza Menor Perdices Caza Clima Barcaza Pretemporada
Horacio Gallo

Horacio Gallo

Comentarios

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario