El correcto uso de las bengalas

Son un aspecto vital de la seguridad de una embarcación. Qué hay que tener en cuenta. Galería de imágenes. Nota con video.

Las bengalas existen en la mayoría de las embarcaciones, y muchas veces las tenemos guardadas pero ni nos acordamos que están. Sabemos que llevarlas es obligatorio, pero en numerosos casos no se tiene en cuenta que pueden estar vencidas. Es más, muchos navegantes no saben siquiera cómo usarlas.

Hay tantos modelos como barcos y en esta ocasión nos encargaremos de las utilizadas en emergencias. Se trata de las bengalas de color rojo o naranja, tonalidades utilizadas para señalar situaciones de socorro inmediato. El uso de otros colores indicará atención, pero sin llegar al extremo de necesitar auxilio. La intención de esta nota es introducir al uso correcto de estos auxiliares de señalización.

Este tipo de elementos no son más que artículos de pirotecnia, que pueden sostenerse en mano o ser disparados hacia el cielo, con o sin paracaídas. En el caso de las humosas (sostenidas en mano), se utilizan durante el día, mientras que las disparadas se emplearán en situaciones durante la noche. En ambos casos se usa un sistema de ignición mecánico y un conjunto de elementos químicos que la mantienen encendida durante un período determinado de tiempo.

No todas las bengalas se encienden de la misma manera, por eso es muy importante leer las instrucciones con atención, para evitar cualquier tipo de accidentes, en particular en momentos en los que los nervios van a ser un protagonista principal.

Regulación vigente

Las bengalas deben ser fabricadas de acuerdo con el S.O.L.A.S. (Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar). Las normas indican que deben estar en un envase que resista el agua y humedad, con inscripciones claras sobre su uso para no causarle daños al usuario. Además, arder al aire libre de manera uniforme, poder sumergirse 10 cm y continuar ardiendo bajo agua durante 10 segundos.

Específicamente, sobre las utilizadas en mano, deben señalizar por lo menos durante 3 minutos, con humo denso, y deben poder flotar. Por otra parte, los cohetes deben ascender hasta una altura mínima de 300 m. Y en el caso de contar con paracaídas, tendrá que descender a un máximo de 5 m/s. Por último deben arder al menos por 40 segundos, sin dañar el paracaídas.

Hay que asegurarse que entre las inscripciones de seguridad figure la fecha de fabricación, vencimiento y la aprobación de los organismos internacionales correspondientes. La Prefectura Naval Argentina podrá exigirnos las bengalas en una inspección.

Nota publicada en la edición 499 de Weekend, abril de 2014. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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