Viernes 5 de marzo de 2021
TURISMO | 27-08-2020 13:30

Siguiendo las huellas de los colonos en los Estados Unidos

La historia de los primeros colonizadores británicos está cargada de penurias y se la puede repasar recorriendo los sitios históricos, que están muy bien preservados en el país.
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La pequeña casa de madera con techo de paja, situada tan idílicamente sobre una colina y con vista al azul oscuro del Océano Atlántico, no es justamente acogedora. Sus paredes son de arcilla; en la esquina hay un fogón con una gran olla. Una mesa, dos bancos, un par de jarros y platos. Y una mujer joven con una vestimenta sencilla, que corta verduras para cocinarlas junto con carne asada. Así sería hace 400 años, cuando los Padres Peregrinos desembarcaron en Cabo Cod, en su llegada al Nuevo Mundo, y crearon la Plimoth Plantation.

Y continúa existiendo, aunque en la modalidad de museo al aire libre, que replica las duras condiciones de vida de la más conocida primera colonia inglesa en el actual Estados Unidos. Y también la vida de los pueblos originarios que allí residían. En esa época la vida no era sencilla. Pero los Saints, como se llamó a los primeros refugiados religiosos, podían confiar en algo: aquí estaban fuera del alcance de la Iglesia de Inglaterra, cuyo comportamiento les disgustaba. En su opinión, se había introducido demasiado catolicismo. ”Ellos mismos leían la Biblia y querían vivir más de acuerdo con lo que estaba escrito en las Sagradas Escrituras”, comenta Ted Curtin, quien guía a los visitantes a través del museo. Pero esto no le agradó a la Corona ni a la Iglesia.

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El 6 de septiembre de 1620 partieron del Plymouth británico 102 hombres, mujeres y niños, así como unos 30 miembros de la tripulación. Inicialmente tenían previsto zarpar un mes antes en una embarcación hermana, pero el ”Speedwell” finalmente no estuvo en condiciones de navegar. Por lo tanto, abordaron el ”Mayflower”, de unos 20 metros de eslora, que concretó un épico viaje surcando las aguas del océano Atlántico en temporada de tormentas. William Bradford se encontraba a bordo del buque. Posteriormente se convertiría en el primer gobernador de la pequeña colonia y, con sus notas reunidas en “Of Plymoth Plantation”, escribió el libro que es considerado el primero en la historia de la literatura estadounidense.

La infernal travesía ya había quedado atrás. Muchos pasajeros sufrieron mareos en los 66 días de su viaje, mientras que otros padecieron de otras enfermedades. Algunos murieron y a la vez llegaron niños al mundo. Todo sucedía un espacio muy reducido. Del histórico viaje transcurrieron 400 años. En realidad estaba previsto que este aniversario fuera celebrado con numerosas festividades por toda Nueva Inglaterra, según se continúa denominando hasta hoy a los seis estados norteamericanos de Massachusetts, New Hampshire, Maine, Vermont, Rhode Island y Connecticut. Pero la pandemia de coronavirus se encargó de hacer trizas estos planes. Aunque el museo de la Plimoth Plantation siempre sigue siendo atractivo para visitar. Los colonos tampoco lo tuvieron fácil después de su extenuante viaje. El 9 de noviembre de 1620 por fin avistaron tierra: era el actual Cabo Cod, ubicado en la costa norte del territorio del actual estado de Massachusetts. En realidad no contaban con autorización para estar allí, ya que la Virginia Company inglesa solamente les había concedido permiso para desembarcar y asentarse entre los 38 y 41 grados norte.

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En ese momento se encontraban alrededor de un grado más al norte, pero de todas maneras decidieron atracar. En ese lugar, al que posteriormente llamaron Plimoth Plantation, encontraron lo que buscaban: había agua limpia y tierra fértil. De esta manera, los colonos celebraron su primera fiesta de Navidad en el Nuevo Mundo ya en el actual Plymouth. Sin embargo, solamente alrededor de la mitad de los que habían viajado en el “Mayflower” sobrevivieron al primer invierno. “Hacía frío, no estaban bien equipados y no cesaban de enfermarse”, cuenta Curtin. William Bradford, a quien los colonos eligieron como su primer gobernador, también sufrió una gran tragedia. Mientras se encontraba cumpliendo una exploración en tierra, su esposa Dorothy se cayó por la borda del barco al agua helada y se ahogó.

Bradford brinda testimonio en sus notas sobre la vida en libertad, pero bajo duras condiciones, en Nueva Inglaterra. Y de los encuentros con los aborígenes, que cultivaban la tierra desde hacía milenios. ”Los primeros colonos se entendían bastante bien con ellos”, relata Curtin. Los wampanoag les mostraron a los ingleses cómo cultivar frijoles, calabaza y maíz y cómo matar animales de caza en los bosques. Sin embargo, no tardaron en producirse conflictos a causa de las diferentes cosmovisiones. Los británicos querían poseer la tierra, mientras que los aborígenes vivían con la máxima de solamente cultivarla. Además, el asunto no se limitó a los separatistas que habían llegado en el “Mayflower”. Pronto los barcos comenzaron a navegar regularmente de un lado a otro del Atlántico. Trajeron comida al Nuevo Mundo y se llevaron pieles al reino. Alrededor de una década después del “Mayflower” arribaron los puritanos, que se asentaron más al sur en la Colonia de la Bahía de Massachusetts, y que tenían una ideología distinta.

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Se proponían fundar una colonia particularmente católica y creían que serían exitosos si honraban a Dios de manera especial. Como resultado, los puritanos fueron considerados particularmente estrictos y alejados de la diversión. El estadounidense Henry L. Mencken escribió alguna vez que un puritano es alguien que “supone que alguien puede estar divirtiéndose en algún lado”. Especialmente puritana fue Boston, que durante largo tiempo se constituyó en la ciudad más importante de las colonias británicas. En 1634 se erigió el primer parque, el Boston Common, que hasta el día de hoy es el punto central de la ciudad. Un año después abrió la primera escuela pública del país, la Boston Latin, y en 1636 comenzó a funcionar la Universidad de Harvard. Desde 1951, los visitantes pueden recorrer el Freedom Trail, de unos cuatro kilómetros de largo, y explorar por su cuenta los lugares de interés más destacados de la ciudad, que al mismo tiempo fueron hitos en el desarrollo de los Estados Unidos. 

En el siglo XVII surgieron diferencias en las colonias. Porque, al igual que en Inglaterra, puntos de vista e interpretaciones divergentes de la religión finalmente también se enfrentaron en el Nuevo Mundo. Roger Williams fue uno de los que protagonizó una disputa con líderes puritanos de Boston y debió abandonar la colonia. El párroco, teólogo y autor -profundamente creyente- se manifestó en favor de la libertad religiosa, la separación de Iglesia y Estado, así como de un proceder justo con los pueblos originarios y la abolición de la esclavitud. Para los puritanos, todo esto representaba ideas nuevas y peligrosas. Williams se dirigió hacia el sur y fundó por su parte las Providence Plantations. ”Dos años más tarde, fundó la primera iglesia bautista en América”, apunta John McNiff, arqueólogo y guardaparques del Roger Williams National Memorial en Providence. Al mismo tiempo era considerado un intermediario entre los ingleses y los aborígenes, cuyas lenguas comprendía.

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Por entonces, el “Mayflower” ya hacía tiempo que había sido retirado de las aguas. Se desconoce qué sucedió exactamente con la embarcación. En los años ‘50 se construyó una réplica del legendario barco en el Reino Unido, con herramientas y materiales tradicionales. El “Mayflower II” navegó por la antigua ruta hacia Plymouth y estuvo anclado allí durante muchos años. Por tratarse de un barco de madera, ”debe ser mantenido y renovado regularmente”, explica Göran Buckhorn, experto en historia del Mystic Seaport Museum en la pequeña y bonita localidad homónima en Connecticut. El “Mayflower II” permaneció allí durante tres años, donde fue acondicionado por un equipo de unos 30 empleados. Estuvo un tiempo anclado en Boston y se prevé que a futuro pueda ser visitado como museo flotante en Plymouth, su puerto de origen. De esta manera, quienes viajen a Nueva Inglaterra -con su clima continental húmedo, de veranos calurosos e inviernos fríos- podrán tener un pantallazo de las vidas de los primeros colonos. Ya sea en agua, tierra o en la Plimoth Plantation.

dpa 

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