Pistola vs revólver

Para qué sirve cada una en caza mayor. Ámbitos y situaciones en las que convendrá tener una sobre la otra. Galería de imágenes.

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Las armas cortas para remate en la caza mayor es un tema poco tratado. Anónimos usuarios avalan su aplicación y justifican su uso en contra de muchos que las consideran innecesarias e imprudentes para situaciones de animales de caza heridos, confiando plenamente en el arma larga primaria, sea fusil o escopeta.
Dejando de lado esta discusión sobre si es útil o no, respetando todas las opiniones e ideas de cada cazador, nos vamos a limitar a desarrollar el tema en base a preguntas de personas que desean llevar un arma corta para que los acompañe en los lances de caza mayor. Nos adaptaremos a las múltiples posibilidades de uso y armas que el mercado ofrece, sin entrar específicamente en las cortas especiales para caza mayor, ya que esta alternativa no se halla muy difundida en nuestro país y en otros directamente es una modalidad prohibida.
Siempre debemos recordar que ante todo hay que tratar de usar el arma larga para el remate, aun disponiendo de un arma corta para tal fin. Si no es necesaria la intervención del arma corta, no traten de hacer de una anécdota un momento de mal gusto por la embestida de un animal herido y desesperado. Aseguremos el animal con un tiro potente de nuestro fusil y dejemos a nuestro compañero de cintura solamente para casos de extrema necesidad, con animales heridos agonizantes o cuando no somos baqueanos con el cuchillo, empleándola a distancias razonables cuando es un animal en fuga.
¿Pistola o revólver?
Es un tema muy personal. Uno podría adquirir un arma específica para estos cometidos o usar la que habitualmente tenemos en nuestro armario como tiradores. Aunque debemos ser justos y dejar en claro que los que disparan cartuchos realmente potentes para armas cortas son los revólveres, a no ser que tengamos una pistola Desert Eagle .50 Action Expres, Wildey .475, AMT Auto Mag .45 Winchester Magnum, Wilson Combat Hunter .460 Rowland, .500 Linebaugh, etc., pero son armas poco corrientes en el mercado, e incluso inexistentes y de altos valores, a las que el grueso de los tiradores no pueden acceder por razones lógicas.
Y si continuamos con exquisiteces, hoy tenemos al .500 S&W: un gigante cañón de mano que deja chiquitos a un .454 Cassull o .480 Ruger, todos calibres de revólver aptos para la caza y lógicamente útiles para remate.
Otra cuestión que expresan los aficionados es querer gastar una sola vez en un arma para tiro, defensa y, si la situación se da, para usar en estas situaciones de caza tratadas, pero es algo difícil de lograr todo en uno.
Respecto de la seguridad, una pistola o revólver de calidad se comportarán de manera fiable si están en buenas condiciones mecánicas. Caso contrario, presentarán problemas. Y si utilizamos munición mediocre, fallarán tanto una pistola como un revólver, aunque sean lo mejor del mercado.
Ante un disparo que no sale en la pistola, necesitaremos tirar de la corredera. Este tema juega en contra de ella. Más veloz para resolver el problema de contar con un nuevo cartucho es el revólver de doble acción, que con solo oprimir la cola de disparo rota el cilindro y dispararemos mucho más rápido.
Pero cuidado que el mito de seguridad del revólver por sobre la pistola es relativo, porque hemos observado revólveres atascados por pistones y vainas infladas que interfieren en la rotación del cilindro y, obviamente, en la extracción para recargar. Entonces, la receta ideal es contar con una pistola o un revólver de buena calidad, estado de funcionamiento óptimo y municiones bien conservadas y de marca reconocida.
Situaciones donde puede ser útil
Un ejemplo en el que desearíamos contar con un arma potente y manejable es cuando herimos una res y al intentar rematarla se nos atasca nuestra arma larga principal. Aunque piensen “a mí no me puede pasar porque tengo un arma y cartuchos de primera línea”, no hay que olvidarse que muchos cazadores pueden estar usando rifles de dudosa customizacion o calidad.

 

Y en muchos casos también excelentes fusiles con recargas y vainas en mal estado que se atascan en la recámara. Asimismo, puede surgir la posibilidad de problemas mecánicos. Y en los espacios reducidos donde el arma larga no se pueda manejar, el arma corta seguramente resultará más cómoda.
Armas en el mercado
Como sucede con todas las cosas, cuando pretendemos todo en uno y a precios moderados estamos obligados a sacrificar algún detalle que pretendamos de terminación y diseño.
Pistolas: para los amantes de estas armas, las que más se adaptan para estos menesteres son escasas. Podemos encontrar en nuestro mercado pistolas tipo Colt 1911 calibre .45 ACP y sus clones, Ballester Molina, todas en un gran abanico de precios. Son de buen funcionamiento, fiables, precisas y muy robustas para el uso en el campo. Pistolas modernas hay muchas y cada uno elige a gusto, pero como mínimo tiene que ser calibre .45 ACP o .40 S&W. Las hay de precios medios y altos según el bolsillo del usuario. Pero ojo: no comprar para estos usos armas muy delicadas o súper compactas, como mínimo deberá ser una pistola con 4’ pulgadas de cañón, siendo la potencia más importante que la capacidad.
Revólveres: seguramente son los que más se adaptan como arma de apoyo. La oferta es amplia y para todos los gustos. Modelos de conocida marca de precio medio se ofrecen con cañones de entre 4’’, 6’’ y 8 3/8” de pulgada en calibres .44 Remington Magnum y .357 Magnum son una interesante opción, que incluyen miras ajustables para dejar pegando al revólver a gusto, y con la posibilidad del acero inoxidable que los hace aptos para un trato duro en el campo. Si las posibilidades económicas no son un límite para el cazador, muchos revólveres de primera marca se pueden ver en las armerías.
Tipos de municiones: siempre usar factory de buena calidad o recargas confiables. Preferentemente con puntas no expansivas o huecas, ya que por el escaso poder que desarrolla un disparo en un arma corta (comparado a los disparados en armas largas) en animales de contextura robusta como la de un jabalí o ciervo colorado, una punta semiencamisada hueca SJHP (semi jacket hollow point) expandiría al atravesar cuero y cartílagos, o sea, antes de llegar a los órganos vitales. Entre las ideales, las semiencamisadas de punta blanda (SJSP – semi jacketed soft point) son una buena opción.
El peso de punta depende del calibre empleado. Y para los calibres usados en pistola, mucha opción no hay. Para caza, un +P encamisado punta blanda (JSP – jacketed soft point) o, de última, un cartucho (+) P punta blindada (FMJ – full metal jacket) andarían bien. Es evidente que para caza hay más cartuchería adecuada en calibres de revólver que de pistola.

 

Entrar en el terreno de las tablas de recarga, pesos de punta y demás tendría sentido si hubiera desarrollado el trabajo directamente relacionado a la caza mayor con arma corta, pero en este caso se trata de la decisión de adquirir o usar armas cortas comunes y cartuchos factory fáciles de encontrar en las armerías sin entrar en el arte de la recarga para llegar a la máxima armonía entre arma y cartucho.

 

 

 

 

Nota publicada en la edición 484 de Weekend, enero de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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