Sábado 30 de mayo de 2020
INFORMATIVO | 09-04-2020 12:29

Se avistan grandes cantidades de peces en los ríos argentinos

Los cardúmenes tienen gran presencia en todos los espejos de agua de la Argentina, pero esto no ocurre es como suponemos por la falta de actividad humana. Aquí los expertos explican la realidad. Y con un video compilatorio de lo que se ve en diferentes ríos.

Un viejo dicho reza: “Cuando el gato no está, los ratones están de fiesta”. Parece que algo así ha sucedido con la fauna íctica: “Cuando el ser humano no está, los peces gozan de su medio ambiente”. No solo les pasa a los amigos nadadores. Los monos en Tailandia ocuparon algunas ciudades pero, en este caso, por la falta de comida generada ante la ausencia de turistas. En Londres aparecieron zorros, ciervos, jabalíes y muchas aves empezaron a colonizar centros urbanos. Obviamente, los primeros que avanzan son los más chicos y abundantes, los insectos. En los alrededores de la isla de Cerdeña, en el Mediterráneo, retornaron los delfines. Y en nuestro país también se advirtieron nuevos habitantes. Ciertos sectores de Buenos Aires han visto más mosquitos, mariposas, pequeñas arañas y hasta murciélagos. Por las redes han circulado videos del Alto Paraná con grandes cardúmenes de sábalos muy cerca de las orillas, o con llamativo número de corvinas en playas de la Costa Atlántica bonaerense, fenómenos muy extraños.

Amigos del Delta entrerriano me contaron del paso de mangas de mojarras como hacía tiempo no veían. En la costa de la ciudad de Corrientes, algunos captaron la presencia de pirá pitás en cantidades nada comunes para los últimos 30 o 40 años. ¿Esto significa que los peces se están recuperando ante la falta de pescadores? No. Es demasiado pronto, muy poco tiempo para afirmarlo. Algunos medios, como Corrienteshoy.com, publicaron las palabras del investigador Sebastián Sánchez, del Instituto de Ictiología del Nordeste (INICNE): “Esa cantidad nació y creció con la pesca a full. Ahora, como todo está más calmo, se los ve más. También pasó en diciembre, paró el movimiento y los peces que se arriman a superficie, como nadie los espanta quedan más tiempo ahí”.

Consultamos al técnico acuarista Francisco Alonso, que confirmó lo dicho: “Hay menos presión de pesca, menos ruido, los peces están más tranquilos y se arriman a la costa. Es muy poco tiempo para que se trate de un indicador de recuperación de la fauna”. Digamos, de paso, que el Acuario de Rosario, donde trabaja nuestro amigo, inició un programa de turnos rotativos (para evitar que haya muchas personas juntas), pues a los peces hay que darles de comer y atender algunas otras necesidades básicas.

Los pescadores nos salimos de las casillas. O de donde vivimos. Extrañamos estar haciendo lo que más nos gusta. Aprovechamos a poner los equipos en condiciones y miramos muchos videos de pesca con un deseo de pronto retorno. Pero, cuidado, se genera mucha información y eso no tiene que confundirnos: los peces amplían su área de movimiento ante la falta de invasores humanos. Hablar de recuperación es incorrecto. Nosotros, sí, debemos cuidarnos para poder seguir pescando, cuando el coronavirus sea historia.

at Néstor Saavedra

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