Miércoles 7 de diciembre de 2022
ARMAS | 02-12-2021 15:48

Otro proyecto de ley desarmista de una diputada de la UCR

La nueva propuesta plantea que se haga un estudio psicosocial exhaustivo a cada solicitante de la credencial de legítimo usuario. Más trabas carentes de fundamentos.
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Desde hacer un par de días, circula en las redes sociales un proyecto de ley desarmista, el 2361-D-2021 presentado el 1/5/2021, por la diputada cordobesa Ana Carla Carrizo. Se trata del viejo engendro propuesto en cuatro oportunidades por la diputada Margarita Stolbizer (UCR), y también presentado una vez por la diputada (2015-2019) Carla Pitiot (Federación Unidos por una Nueva Argentina). Como ya hemos visto, siguen los intentos para dificultar la tenencia responsable y legal de armas.

Vale decir que aquellos no fueron tratados en el Congreso y lo mismo sucedería con el de Carrizo este año. Ese proyecto propone, a grandes rasgos, que previa autorización de CLU (credencial de legítimo usuario) se haga un estudio profundo de cada solicitante de la credencial, referido a su relación familiar, entorno social y vecinal. Todo esto con el propósito aducido de “prevenir hechos de violencia de género en las casas familiares y asimismo en toda vivienda donde exista alguna relación de pareja”.

Como queda sobreentendido y como es norma, todos los gastos generados por la burocracia creada para hacer política de Estado correrán por cuenta de nosotros, los usuarios legales. Ya desde su primer artículo, el proyecto indica que su objeto es “desalentar la presencia de armas en los ámbitos familiares y de pareja”. Invoca la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres y la Convención Internacional “Belem do Pará”.

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Vale decir que no es más que la Agenda Globalista aplicada a nuestro país, mediante legisladoras nacionales. Menciona “los riesgos universalmente probados (globalismo) derivados de la proliferación y uso de armas de fuego”. Más allá de las excesivas exigencias que se imponen a los solicitantes de Credenciales de Legítimos Usuario, Tenencia y Portaciones (escasas otorgadas), la diputada Carrizo pretende con su delirante proyecto que se haga un estudio psicosocial exhaustivo en cada caso (impracticable por arbitrario, costo y tiempo). No solamente para los nuevos solicitantes, sino que quienes tenemos nuestras credenciales vigentes debamos “revalidarlas” con dicha certificación.

Demás está decir que estos proyectos no se trataron, hasta ahora, por su inviabilidad. No pueden realizarse aún se aprueben. Si tuvieran esa suerte, el incontrolable mercado negro de armas crecería exponencialmente en poco tiempo. El Estado perdería el relativo control que tiene hoy en día sobre las armas en poder de la población. Prácticamente nadie renovaría su CLU, menos aún que durante la vigencia del psicofísico arbitrario, ilegal y monopólico que instauró la exdirectora de la ANMaC de Natalia Gambaro durante su fallida gestión.

Parece ser que, al escribir el proyecto, las mencionadas diputadas no tuvieron en cuenta las estadísticas sobre femicidios de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Los números hablan por sí mismos. En 2017, Hubo un 28,95 % de femicidios empleando armas blancas, 6,35 % de armas de fuego ilegales, 4,51 % de armas de fuego reglamentarias de fuerzas y solamente 0,75 % de armas de fuego legales. La suma de todos los porcentajes de uso de armas de fuego en femicidios no alcanza ni a la mitad del uso de armas blancas (con el criterio de protección de las mujeres habría que prohibir primero los cuchillos tipo Tramontina), como así tampoco la mitad del uso de fuerza física contra las víctimas.

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Vale decir que el objetivo de este proyecto es eminentemente desarmista. Se esgrime la defensa de las mujeres contra la violencia de género mientras que en realidad se está promoviendo un desarme estilo chavista como efecto colateral. Como dato adicional, en el sitio de la CSJN se puede apreciar que, para 2020, el uso de armas de fuego en femicidios cayó del 25,4 % en el año 2019 al 18 % en 2020.

Es destacable que este proyecto menciona un trabajo de la dirigente feminista/desarmista de INECIP Aldana Romano: “Cuando el ‘macho’ dispara; armas de fuego y violencia de género en la Argentina”, otra realización parcial e inconsistente y con el aval del “Fondo de Canadá para iniciativas locales” (más globalismo). Sería bueno que las legisladoras que intervinieron en este proyecto delirante, destinaran su tiempo y nuestros impuestos en fomentar iniciativas que permitan mejoras reales para el desarrollo de la nación.

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Hernán Rodríguez

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