Lisas: misiles del Salado

A la altura de General Belgrano, el río nos sorprendió con cantidad y calidad de lisas y, de yapa, buenas tarariras con señuelos y hasta un patí gigante. Nota con video.

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Caminatas eternas, calores de infierno sin sombra a la vista, insectos molestos, sed…
todas las penurias que implica la pesca de lisas se olvidan cuando del otro lado de la línea aparece un verdadero misil acuático pujando por zafar del anzuelo con violentas corridas y cabezazos. Hablamos de lisas, especie que desvela a una verdadera legión de pescadores que al llegar los calores no quieren abandonar las cañas de 4 metros y cambian la sutileza del pejerrey por los caprichos de esta especie, que pone a prueba los nervios tanto a la hora del pique como después de concretar la clavada.

Se puede decir que en materia hídrica el río Salado es una columna vertebral de la provincia de Buenos Aires, alimentando con sus aguas numerosas lagunas como el sistema de Las Encadenadas y cumpliendo un rol fundamental en el trasvasamiento de especies entre diversos espejos. En materia de lisas, además, es la autopista por la que esta especie eurihalina (con capacidad de adaptación a diversos grados de salobridad) puede moverse desde el mar al corazón de la provincia, adaptándose a vivir tanto en este vertiginoso río como en diversos cursos de aguas lénticos como son las lagunas bonaerenses.

Esta característica de ser una especie gregaria y no territorial hace que constantemente se vayan moviendo los cardúmenes en función de la altura del río, la claridad o turbidez del agua y la búsqueda de alimento. Además, su natural desconfianza la hace alejarse del
ruido en zonas donde percibe actividad anormal (sonidos producidos por el hombre, sectores de dragado, etc.). Por todo ello, contar con buena información de dónde y cómo está comiendo hace que recurrir a un baqueano acorte los caminos para una pesca exitosa, ya que ellos recorren el río dos o tres veces por semana y tienen medios de movilidad y permisos de acceso a diversos campos.

Se arma el grupo
En nuestro caso nos contactamos con Adrián Flex, pescador apasionado que busca esta especie con verdadero fervor, y que cuenta con acceso a campos en la zona de General Belgrano. Sabíamos acerca de un importante cardumen en la franja comprendida entre los puentes Las Gaviotas y El Venado, pero Adrián nos hizo una aclaración: “Vénganse preparados para embarrarse y hacer una buena caminata… y no olviden traer mucho líquido”. Convocamos para la ocasión a un verdadero especialista: Leo Altieri, experimentado pescador y concursero del Pejerrey Club de Quilmes, quien armó un verdadero arsenal de variantes de líneas con boyas marca Doble T para pescar a flote, en chiripá o en línea aérea.

Nota publicada en la edición 510 de Weekend, marzo de 2015. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al tel.: (011) 4341-7820 / 0810-333-6720. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

02 de marzo de 2015

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