Domingo 3 de julio de 2022
PESCA | 15-01-2022 19:00

Truchas en Neuquén: sorpresas en el Filo Hua Hum

Cerca de San Martín de los Andes hay un destino ideal para medirse con buenas presas empleando diferentes estrategias dependiendo de cada sector del espejo. Técnicas, consejos y equipos para disfrutar a fondo de este buen pesquero neuquino.
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Sorpresa. En el mundo de la pesca es una palabra asociada a grandes capturas. Para el diccionario es: “Alteración emocional causada por algo imprevisto. Lo que no implica que sea siempre buena. Hay todo tipo de sorpresas. De las buenas y de las otras. Pero uno va a pescar con la idea de conectar con lo positivo y dejar de lado todo lo otro. Sorpresa, y de las buenas, fue cuando Nahuel Moral, al tercer lance contra el paredón de piedras de la costa norte del lago Filo Hua Hum, y a poco se empezar a estripear, sintió como su estrímer era frenado de golpe y con firmeza por algo contundente. Una marrón de las que aceleran el pulso y cargan de adrenalina el torrente sanguíneo con solo advertir que someten el equipo número # 6 a voluntad. Ni hablar de escuchar la chicharra del reel en cada embestida desenfrenada. ¡La música más hermosa! 

Esa sí que fue una gratísima sorpresa que por suerte entró al copo, fue fotografiada y liberada con casi la misma emoción de la captura. Así empezamos este relevamiento de pesca en Neuquén. Con esa y otras dos marrones similares en las primeras horas de la mañana, cuando los paredones de piedra de la costa septentrional del lago permanecen proyectando sombras oscuras sobre las aguas del Filo Hua Hum. También dimos con dos o tres arcoíris muy vitales en estos mismos pesqueros. Habíamos llegado temprano desde San Martín de los Andes en camionetas con dos cómodos botes de remo drift boat -más conocidos cómo McKenzie- , (no está permitida la navegación a motor en este espejo, si con balsas o botes). Una de las embarcaciones iría con Guillermo Palacios, José Luis Moral y Gabriel Benyik y la otra con Nahuel, Ceferino Chapa Traverso y quien escribe.

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Un remero y dos casters, uno a proa y otro a popa, es una manera muy cómoda y eficiente de recorrer un espejo y pescar lugares inaccesibles de otra manera. La estrategia es irse moviendo paralelo a la costa a distancia de lanzamiento e ir poniendo las moscas cerca de la orilla. Los equipos empleados fueron de potencia # 6 y comenzamos con líneas de hundimiento y estrímeres lastrados buscando mover las truchas que acechan a cierta profundidad el paso de pequeños peces o andan atentos a las muchas pancoras que tiene este ámbito. Cómo anécdota, una de las grandes marrones capturada en este sector regurgitó en el copo una páncora entera y con signos de haber sido engullida recientemente. Para que el conjunto baje rápido y en forma compensada hasta dónde se están moviendo las truchas de las orillas escarpadas y profundas, conviene que el líder no sea muy largo, con 5 o 6 pies bastan, con tippet de fluorocarbono -que a mismo diámetro tiene hasta un 30 % más de invisibilidad que el nailon bajo el agua debido a que el índice refractivo de este material es muy similar al del agua-. Esto permite no afinar tanto, se pesca muy bien y más seguro con un buen tippet 0X de fluorocarbono sin que se delate el engaño. Además se estresa menos al pez si se lo puede sacar relativamente rápido sin cansarlo al extremo con un tippet demasiado delgado que exija una pelea interminable y agotadora.

Truchas arcoíris en doblete

Terminada la prospección de los paredones hacia el este y a partir del comienzo de la bahía con juncos conocida como “la laguna” alternamos la pesca con hundimiento y estrímeres, con las líneas de flote y grandes secas atractoras de foam como Chernobyl Ant, Fat Albert, Triple Decker, etc. También las grandes Dragon Fly son muy efectivas aquí en verano. En este sector del lago empezamos a tener piques tanto en profundidad como en superficie pegado a los juncos con truchas mayormente arcoíris y en el flat de la cabecera occidental del espejo, lugar con fondos de arena clara y algunas algas concretamos numerosos piques de arcoíris con más de un doblete, también alguna buena marrón se coló entre tanta arco.

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En determinado momento que arrimamos al profundo veril que se forma lago adentro y prospectamos sus profundidades con líneas densas, después de un par de piques allí, notamos un movimiento de peces en el sector somero, justo atrás nuestro, en una calle limpia entre dos manchones de algas. Para no perder tiempo y cambiar la línea pesada por otra de flote, solo alargamos el tippet unos 50 o 60 cm y en vez de un estrímer lastrado, como teníamos atado, pusimos una Muddler Minnow con bastante pelo de ciervo. La flotabilidad de esta mosca y el nailon más largo hizo que a pesar de estar con una línea de 200 grains, la imitación navegara a una hondura media sin engancharse en las algas y le permitiera ser atacada una y otra vez por las truchas presentes en el lugar. La desembocadura del río Filo Hua Hum en el lago, muy próximo de allí, tiene un veril muy marcado y profundo dónde se puede vadear bien y la pesca continúa siendo buena, principalmente de media agua para abajo con líneas de hundimiento y estrímeres medianos, también funcionan las ninfas nadadoras con patas de goma (rubber legs).

Y si hablamos de sorpresa, entre las “no positivas”, está la que nosotros les podemos ocasionar a las truchas con nuestra presencia cuando abordamos un pesquero. Más en época estival, con mayor presencia humana que vuelve a los peces más recelosos y esquivos. Hay que extremar la cautela, desplazándose sin ruidos, ni demasiado chapoteo de botas ni de remos. La ansiedad por llegar a poner una mosca más allá de la costa o del veril, no debe hacernos desperdiciar todos los sectores bajos y orilleros, que incluso se pueden pescar actuando desde unos metros atrás de la costa. Son muchas las veces que la mejor captura no se logra lanzando más lejos o más hondo, sino con más inteligencia, precaución y astucia. Si nos detectan, nos ven o nos perciben, lo más probable es que huyan o se queden pero dejen de alimentarse o simplemente rechacen todo lo que intente engañarlos por más que les pasemos por el hocico las mil y una moscas de la caja. Una forma de mitigar el factor adverso del extremo recelo de los peces, además de yendo a lugares de difícil acceso y siendo muy sigiloso, es madrugando y llegando a los lugares de pesca temprano, en lo posible antes que otros visitantes.

Buena respuesta de truchas

En esta oportunidad las fotos que ilustran el presente relevamiento corresponden a dos días consecutivos de pesca en el mismo lago. El plan original era otro, pero ante la buena respuesta de las truchas y el entusiasmo que nos generó la primera jornada, resolvimos repetir el ámbito sumando al equipo a Fernando Fernández para seguir capitalizando experiencias anécdotas y buenas sorpresas. Mucho de lo logrado fue gracias a la generosa hospitalidad de Dody y José Luis Moral y el apoyo de Nahuel, Guillermo, Chapa y Gabriel. Amigos con los que compartimos excelentes momentos y charlas memorables de pesca y de la vida, cómo esta reflexión de sobremesa debajo de unos maitenes en un paréntesis gastronómico y que vale la pena transcribir y compartir:

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Dijo alguien: "Si yo le vendo mi caña a un amigo, el va a tenerla a partir de ese momento y yo voy a tener unos pesos más. Eso es un intercambio comercial. Cada uno entrega algo y recibe otra cosa a cambio pero cede lo que tenía antes. Pero si nos juntamos con el mismo amigo a compartir conocimientos y experiencias de pesca yo voy a agregar los ajenos a los propios y él va a capitalizar los míos. No es intercambio, ambos sumamos, los dos ganamos sin perder nada. Nos enriquecemos. Eso es crecimiento, evolución, sabiduría". Eso es lo bueno de compartir una pasión con personas que vibran en la misma frecuencia, que sienten parecido y que se emocionan igual por una tomada, un pique o una linda trucha en la punta de la línea.

Sorpresas y más sorpresas. Hay buenas y malas. En este caso fueron todas más que positivas. Una cadena de buenos sucesos que coronaron este gran viaje de pesca a la Patagonia neuquina con viejos amigos y algunos nuevos. Donde la amistad, la naturaleza y las truchas no dejaron de maravillarnos y enseñarnos un poco más.   

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  • Cómo llegar: de San Martin de los Andes al Filo Hua Hum hay unos 62 km en total, -26 km de la RN 40 asfaltada y 36 de tierra-. Este lago es parte integrante de una interesante cuenca. Sus aguas vienen de la cordillera por el arroyo Cajón Negro, de allí van al lago Villarino, luego al Falkner, al lago Nuevo y por el río Hua Hum llevan el agua hasta el propio lago Filo Hua Hum. De allí desagua al río Caleufu que termina llevando su caudal al Embalse Piedra del Águila.

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Alejandro Inzaurraga

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