Sábado 26 de septiembre de 2020
BIKE | 08-09-2020 10:43

Badlands, una salvaje carrera de gravel non-stop de más de 700 km

La competencia atravesó las zonas más agrestes del sur de Europa. Al realizarse en modalidad autosuficiencia, los participantes no podían contar con asistencia externa y debían cargar los víveres y el equipo sobre sus bicicletas.
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Hace solo horas, en Europa acaba de finalizar Badlands, una de las carreras de gravel más arduas y demandantes que se ha visto en los últimos tiempos. Fue la primera edición de una competencia de bikepacking que atravesó algunas de las zonas más agrestes del sur de Europa. El recorrido tuvo una extensión de 700 km y 16.000 metros de desnivel positivo. Como si todo eso no fuera suficiente, la modalidad fue non-stop (sin etapas o pausas) y en autosuficiencia.

La competición arrancó el pasado domingo 6 de septiembre, con un recorrido que en su mayor parte se realizó fuera de rutas o caminos asfaltos, y atravesó lugares realmente inhóspitos como el desierto de Gorafe, el desierto de Tabernas o la costa de Cabo de Gata.

Lo más llamativo de esta carrera de gravel de ultradistancia fue que los competidores no podían contar con ninguna asistencia externa. Al ser definida como una competición de autosuficiencia, cada participante debe cargar sobre su bicicleta todo lo necesario para el desafío: comida, agua, ropa, bolsa de dormir, herramientas, etc. Para adaptarse a esta condición, la mayoría de los ciclistas adoptaron las bolsas de bikepacking, que facilitaron la carga de todo el equipo.

A pesar de las exigencias y un plazo de seis días para completarla, Badlands logró convocar a 102 corredores de 13 países diferentes, donde se podían ver ciclistas amateurs como profesionales. Uno de los que se animó al desafío fue Lachlan Morton, reconocido deportista australiano de alto nivel, el gran favorito antes de largar y que justamente terminó consagrándose campeón.

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Morton logró recorrer los 710 km y 16.000 m de desnivel en 43 horas y 30 minutos, una marca que nadie esperaba. Para llegar primero, el ciclista australiano no durmió durante toda la carrera y solo hizo una pausa de 19 minutos para reponer agua. Su performance fue superlativa y mayúscula fue la sorpresa de los organizadores cuando se enteraron de que tras la primera noche Morton ya llevaba una ventaja de 100 km con respecto al segundo puesto.

Badlands se ha presentado al mundo como una experiencia sumamente exigente, que ha sabido integrar de forma muy eficiente productos relativamente novedosos como las bicicletas de gravel y el bikepacking. Una propuesta que vale la pena tener en cuenta.

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