Thursday 25 de July de 2024
TURISMO | 22-06-2024 15:00

Vacaciones de invierno en una rodante (segunda parte)

Libertad y muchos kilómetros por delante en busca de la nieve, la costa, los humedales, ríos y montañas. Aquí los destinos para quienes se inician en este mundo, desde la escapada al viaje largo en la siempre soñada y desafiante experiencia de los motorhomes y casas sobre ruedas.
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De la Puna al fin del mundo y del mar a la montaña, sorteando montes, humedales, sierras y selvas litoraleñas, la Argentina es una suerte de imán para viajeros inquietos. Pero tanta diversidad y distancia, plantea un gran desafío: qué elegir, dónde parar más tiempo, qué dejar de lado… Y siempre abiertos a la sorpresa, que muchas veces suele aportar grandes experiencias si se la recorre en una rodante. Aquí, entonces, cinco rutas, desde la escapada de fin de semana al reto de vivir en el vehículo por más de 15 días.   

Destino de selva

El viaje por el Litoral se inicia en Campana al tomar la RN 12 y sus inigualables puentes colgantes, la bienvenida a Entre Ríos. Esa misma ruta empalma con la RN 14 en Ceibas, donde la provincia comienza a brindarse a pleno. Inmediatamente llega Paranacito con ofertas de camping y pesca (hay infinidad de clubes con parada para rodantes), Gualeguaychú (a 100 km más) con su dinámica ciudad, el río y las termas; Concepción del Uruguay (70 km) y las playas de Isla del Puerto, Banco Pelay y Paso Vera; o Colón (40 km), con su hermosa pequeñez y una rambla única de cara al Uruguay. Todas opciones de parada antes del Parque Nacional El Palmar (60 km), donde el camping es una meca rodantera refrendada en servicios, recorridos internos y una humilde playita para navegar. 

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La RN 14 sigue a Corrientes y 320 km al norte llega Mercedes. Aquí hay dos opciones: o se toma la RP 40 a Colonia Pellegrini, uno de los portales más lindos de los Esteros del Iberá, y cuyo camping municipal ofrece estadía para motorhome y salidas náuticas; o se sigue a Corrientes Capital conectando por la RN 12 que acompaña el colosal Paraná por Itatí, Ita Ibaté e Ituzaingó, antes de llegar a Posadas (550 km).


Recientemente inaugurado, el camping municipal de la capital misionera cuenta con parada sobre el río Paraná y una infraestructura impactante: 60 quinchos equipados con mobiliario y parrillas, dos piletas, servicio de cantina, duchas y baños, mesas para actividades al aire libre, áreas de juegos infantiles, un parque acuático y sectores exclusivos para motorhomes.

 
A partir de aquí la selva se hace más visible y en los próximos 300 km a Puerto Iguazú hay muchas alternativas, como la hermosa RP 2 con sentido NO, que bordea el Uruguay y conduce a los saltos del Moconá. O bien al norte, pasando por la imponente cruz de Santa Ana, las históricas Ruinas de San Ignacio, la bella y pequeña Jardín América que contrasta con la inmensidad de El Dorado, las curiosas Minas de Wanda y el enigmático Puerto Libertad, donde las historia de los Bemberg y la cervecería Quilmes merecen la parada. Finalmente, y con dentención segura y libre en La Plaza de los Artesanos o la YPF de la frontera, Puerto Iguazú invita al Hito de las Tres Fronteras, al emprendimiento Agro-Eco-Turístico Aripuca, al refugio de animales Güirá Oga o a los caminos de la Selva Iryapú, antes de coronar el viaje con el inigualable PN Iguazú y sus cataratas. 

A Córdoba por San Luis

Las sierras del centro del país son otra gran tentación, y una buena forma de conocerlas es por la costa puntana. Desde Buenos Aires se parte por la RN 8 a la altura de Pilar, con destino a Río Cuarto (Córdoba), tras 600 km. Hay que atravesar San Antonio de Areco (ideal para un buen asado campero), Arrecifes, Pergamino y Venado Tuerto (Santa Fe), y pasarse Río Cuarto unos 60 km hasta Achiras, el recodo vacacional de la capital alterna cordobesa. La YPF local y el balneario municipal suelen recibir rodanteros, junto a las bondades de su río y una sierra incipiente que ya va dibujando relieves


De allí la RP 30 conecta con San Luis y su costera RP 1. Pegados a la falda de esas piedras que comienzan a elevarse, los pueblos de Papagayos (y su palmar), Villa Larca (con un espejo de agua embalsado donde es posible la parada), Cortaderas (ideal para comer cabrito y comprar regionales), y Carpintería (repleto de rutas de trekking como la del Monasterio-Cerro Otto-Merlo), invitan a parar más de una vez. 

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Ya en Merlo, algunos rodanteros recomiendan el camping municipal o la entrada de la RP 1 y RP 5, que ofrece un lugar cercano donde descargar aguas negras y grises, y reponer agua limpia. 


Despidiendo San Luis por la RP 14 llegan La Paz y Luyaba, pueblos pequeños con almacenes de ramos generales y algún sulky deambulando, sin el glamour de San Javier y Yacanto, que dan la bienvenida a Traslasierra con hoteles boutique, plantaciones de oliva y gastronomía de autor. Caracterizadas por su belleza inigualable al atardecer y una policía caminera con afición por las multas correspondan o no, por lo que no se recomienda detenerse en rutas), estas sierras encuentran una parada ineludible en Nono. Su plaza y el río Chico, la capilla de cúpula roja creada por el Cura Brochero y el museo Rocsen, merecen un par de días. Aquí hay un lugar soñado para el pernocte junto al río Los Sauces, en su desembocadura en el dique La Viña. 


Desde la RP 14 se entra por Ramón Funes Cortés camino al balneario Bajo el Molino, y se lo atraviesa a la izquierda ladeando el lecho. Tras unos 500 m, río y sierra se hacen uno, y las playas amplias y el silencio dominan un escenario de belleza única. Prácticamente al lado de Nono (10 km), Mina Clavero y Cura Brochero son otros lugares a conocer, que ofrecen varios balnearios para el pernocte, junto a la comuna San Lorenzo (6 km de Cura Brochero) y Panaholma (8 km de San Lorenzo).

Días de descanso y caminata por las sierras, de playas desoladas, yuyos materos y colaciones anticipan un regreso de altura, camino a Carlos Paz-Circunvalación-Autovía de la RN 9 Córdoba-Rosario-Buenos Aires. Se trata del Camino de las Altas Cumbres, acaso el paisaje más atávico de la provincia. Sólo transitarlo merece la llegada. Dentro, el Camino del Peregrino, el circuito Cóndor-Copina, el nacimiento del río Los Sauces, el piedrón de escalada La Ola o, simplemente, la docena de miradores de valles y quebradas, así lo aseguran. El camino tiene sus curvas, así que atento a la conducción.

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Pablo Donadío

Pablo Donadío

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