Martes 2 de marzo de 2021
TURISMO | 27-01-2021 19:34

Turistas: Ámsterdam quiere prohibirles la entrada a los coffee shops

Son los locales en los que se permite fumar marihuana y hachís. Con una medida que busca limitar el acceso, se intentará controlar el avance de la droga. Temen que afecte fuertemente el turismo en la ciudad.

Durante décadas, Ámsterdam fue el paraíso para los fumadores de marihuana de todo el mundo, porque en los “coffee shops” cualquier persona mayor de 18 años puede comprar y también fumar legalmente marihuana o hachís. Pero eso podría terminarse, tras más de 50 años, al menos para los turistas. La capital de Países Bajos quiere prohibir a los visitantes extranjeros el acceso a los coffee shops. De esa manera, se quiere poner límite al turismo de masas y a la delincuencia vinculada a las drogas, anunció la ciudad.

De acuerdo al plan, solo los habitantes del país recibirán un carné de acceso a los clubes. Además, la cifra de puntos de venta se reduciría drásticamente. ”Queremos detener el turismo de drogas”, comentó la alcaldesa Femke Halsema. “Los llamados turistas del cannabis generan grandes problemas a la ciudad”. La alcaldesa no está a favor de una prohibición total de las drogas, sino de poner fin a los excesos. En esa iniciativa cuenta con el apoyo de la Fiscalía del Estado, la Policía y muchos ciudadanos.

En 2019, un año antes de la pandemia de coronavirus, casi diez millones de turistas llegaron a la ciudad de unos 700.000 habitantes. Muchos de ellos presumiblemente solo para beber y fumar. Según un estudio, el 57 por ciento de los visitantes del barrio rojo en el centro dijo que viajó principalmente por las drogas. ”Preferimos que no vengan los turistas que solo nos visitan para andar por ahí ebrios y fumados”, apuntó la alcaldesa. El primer coffee shop fue inaugurado en Ámsterdam por 1970. Poco después, le siguió la ley según la cual en todo el país se pueden comprar las llamadas drogas blandas para consumo personal.  Hace unos diez años, Ámsterdam se había defendido con éxito de una
nueva ley según la cual solo los habitantes del país iban a poder comprar drogas en los coffee shops. El miedo a que entonces volviera a aumentar el tráfico callejero ilegal era grande. Desde entonces, rige una excepción Ámsterdam. Los turistas aún pueden comprar porros, pero a cambio la ciudad tuvo que reducir fuertemente la cantidad de puntos de venta.
La asociación que nuclea a los comerciantes de coffee shops se opone tajantemente a los planes y advierte de sus efectos negativos. “La gente quiere fumar su porro. Si no lo puede hacer en el coffee shop, entonces lo comprarán en las calles”, criticó el portavoz Joachim Helms. En los últimos 20 años, la cifra de coffee shops en Ámsterdam se redujo fuertemente de 283 a 166. Siguen siendo aproximadamente un 30 %  de todos los coffee shops del país. Con el turismo de masas también aumentó la demanda de cannabis, en hasta el 200 %, según comunicó la ciudad.

El turismo relacionado a las drogas creció. Los visitantes llegan en coche desde Alemania, Bélgica, Francia y sobre todo en vuelos baratos del Reino Unido. “Los turistas del cannabis solo vienen para estar sentados en los coffee shops”, comentó la alcaldesa. De acuerdo a un
estudio, se quedarán en sus casas si ya no pueden fumar su porro en su ciudad. La Policía observa un aumento de la delincuencia en torno a las drogas y el lavado de dinero, ya que aún rige una paradoja: mientras que la venta de hachís es legal, el cultivo y el comercio a gran
escala están prohibidos. Por lo tanto, los coffee shops prácticamente deben adquirir su mercadería por la puerta trasera de manera ilegal.

dpa

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