domingo 16 de febrero de 2020
16-06-2018 15:00 | TURISMO

Andros y Tenos, dos islas atravesadas por la tranquilidad

Lejos de los destinos grigos más populares, en el mar Egeo se encuentran estos remansos donde las tradiciones y el amor por los productos locales se ponen en primer plano. Ver galería de imágenes

Andros y Tenos están situadas a sólo pocas horas

en ferry de Atenas, en el mar Egeo. Sin embargo, en ambas islas del

archipiélago griego de las Cícladas el tiempo parece haberse detenido

de forma agradable. También no pocos habitantes de Atenas aprecian

esta situación y han empezado una nueva vida allí.

Concentrado, Petros Marmarinos se inclina sobre el bloque de mármol

blanco. Con un martillo y un cincel comienza a esculpir una delgada

línea. Va a transformar el bloque en un velero. El artista es uno de los muchos escultores que viven en Pyrgos, un pueblo en el norte de la isla de Tenos. No lejos de allí, y de sus 400 habitantes, hay una cantera de donde se extrae  mármol blanco y

mármol gris, una actividad que desde hace muchas décadas marca la

vida en la localidad. Ya en 1955 se fundó en Pyros una escuela de

escultura.

Sin embargo, quien visite Tenos puede disfrutar de muchas más cosas

además de los bustos de mármol y esculturas, porque, al igual que la

vecina Andros, la isla cuenta con una historia movida. Durante mucho

tiempo, los venecianos dominaron ambas islas. La agricultura y el

cultivo de verduras tienen en ellas su tradición. La mayoría de

los pueblos en Andros y Tenos están construidos en las montañas,

porque los habitantes no querían ser víctimas de los piratas en el

Egeo.

En Tripotamos todavía se puede ver muy bien hoy cómo los habitantes

de Tenos intentaban jugarles una mala pasada a los piratas. Además de

los callejones angostos, que serpentean alrededor de las casas

blancas, hay pasillos que no conducen a ninguna parte. “Los

habitantes pasaban sobre los tejados de una casa a otra”, dice Sofia

Passa, una doctora en geología que tenía un puesto fijo en la

universidad y que siguió a su madre mudándose a la isla.

”Tenos es un lugar muy especial. Aquí quiero vivir”, dice Passa,

lejos del estrés de la gran ciudad. Y ella no es la única: hay muchos

jóvenes que regresan para comenzar una nueva vida. Algunos

han abierto un restaurante y sólo cocinan con lo que encuentran en la

isla. Otros producen sus propios alimentos: queso, vino, aguardiente

o louza, el jamón tradicional de las islas Cícladas

También en Andros, la gastronomía y los productos locales figuran en

los menús de muchas tabernas. “No siempre fue así -cuenta Katerina

Remoundou-. Hace algunos años, cuando llamé a la puerta de un

campesino para comprar sus calabazas, me dijo: ‘Y con qué voy a

alimentar a los cerdos?'”.

Remoundou se ha dado a conocer en Atenas como crítica gastronómica.

Actualmente, ella misma cocina para sus comensales. Sólo usa lo que

cultiva en su jardín y lo que producen los campesinos de la zona.

Otros nunca salieron de la isla y ahora se han juntado para reavivar

las tradiciones de sus antepasados. Por ejemplo Yannis, quien trabaja

en solitario con sus colmenas entre las numerosas terrazas de las

montañas de Plaka. O la cooperativa de mujeres en Batsi, que elabora

pequeños pasteles y dulces.

Otra cooperativa, en Chora, produce jabones que huelen a los aromas

de la isla: limones y naranjas, rosas, lavanda y hierbas silvestres.

Las mujeres llevan la voz cantante: en Andros, ellas dirigieron

durante décadas los negocios porque los hombres se hacían a la

mar.   

En Andros también se encuentra la cueva de Foros con sus cinco

galerías subterráneas, que tienen unos cinco millones de años de

antigüedad. Las estalactitas, las estalagmitas, el mármol y la

arenisca crean formaciones a veces extravagantes que solamente existen en

unos pocos lugares en el mundo. La temperatura es constante y se

sitúa en 18 grados.

Más calor hace en las numerosas playas y bahías de las islas.

”Algunas son hermosas pero sólo se puede acceder a ellas en barco”,

dice Ariana Masselou. También hay playas únicamente accesible en todoterreno o caminando. En las playas adonde se puede llegar en coche se instalan en verano tumbonas y sombrillas. Y en los bares de playa hay bebidas frescas y música.

En agosto hay muchos turistas en Andros y Tenos. Es el mes de

vacaciones en Atenas y muchos habitantes de la capital griega se

trasladan a las islas.        

Información básica:

Andros y Tenos son las islas Cícladas situadas más al norte.

Después de Naxos, son las islas más grandes del archipiélago. Cada

una tiene poco menos de 10.000 habitantes.

Cómo llegar: En avión a Atenas y desde allí en autobús o taxi a

Rafina, donde atracan varios ferris que se dirigen a Andros y Tenos.

Otra posibilidad es volar a la isla vecina de Miconos, donde hay

ferris que en menos de una hora llegan a Tenos.

Cuándo viajar: Entre la primavera y el otoño boreales.

Alojamiento: No hay muchos hoteles en las islas ni grandes complejos. Muchas familias alquilan habitaciones privadas o casas de vacaciones.

Información: Marketing Greece, calle Voukourestiou 20, 10671 Atenas

(+30 210 364 90 84, email: contact@discovergreece.com,

www.discovergreece.com).

dpa

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Etiquetas: Turismo Grecia
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