Un extraño y luminoso destello que cruzó el cielo del Alto Valle de Río Negro causó tanta sorpresa como desconcierto entre los habitantes de esa zona patagónica ubicada a la vera del rio Negro y de los dos ríos que, al confluir, lo conforman: el Limay y el Neuquén.
Según señalaron los especialistas se trató de un fenómeno cósmico fugaz que si bien duró no más de dos segundos pudo ser detectado por Denis Martínez, un apasionado de las ciencias planetarias que ocasionalmente pasaba por el lugar abordo de su automóvil.
Totalmente sorprendido por lo que estaba viendo, el especialista inmediatamente detuvo la marcha de su vehículo para tomar fotos y grabar videos de ese particular momento. “Mientras conducía por la calle 25 de Mayo y me aproximaba al semáforo en la intersección con la 9 de Julio, vi un destello. Observé un bólido muy luminoso, de color verdoso, que dejaba una pequeña estela anaranjada”, relató Martínez, en una entrevista con LMNeuquén
Y, gracias a una cámara en vivo que fue instalada por el municipio local y que apunta hacia esa dirección, Martínez logró llevar a cabo una búsqueda por demás detallada de ese particular evento cósmico. "Gracias a las cámaras del municipio pude encontrar y capturar ese extraño y sorprendente fenómeno. Si bien estoy acostumbrado al avistaje estelar, este bólido fue lo suficientemente notorio como para ser poder observado por cualquier persona. De hecho, su trayecto horizontal y brillante fue tan evidente que,incluso, pude verlo a través del parabrisas del auto”, agregó el también divulgador astronómico.
Bólidos o estrellas fugaces: fenómenos cósmicos habituales
Respecto al extraño objeto que surcó el cielo rionegrino, Martínez explicó que si bien los bólidos son muy similares a una estrella fugaz, a diferencia de éstas- que aparecen como una línea blanca y pueden durar solo milésimas de segundo. , son mucho más notorios debido a su gran tamaño y particular brillo.
"Tanto las estrellas fugaces como los bólidos son fenómenos comunes en la Tierra, aunque la mayoría pasa desapercibida. Esto se debe en parte a que muchos de estos eventos se desintegran en la atmósfera o caen en el mar, que cubre el 70% del planeta", explicó Martínez.
"Este fenómeno se debe a fragmentos de asteroides o cometas que entran en la atmósfera y se desintegran como consecuencia de la alta velocidad y temperatura. Los colores que presentan, como verdosos, azules o anaranjados pueden indicar la presencia de elementos como níquel y otros gases que se vuelven incandescentes durante el proceso", concluyó el especialista.
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