Jueves 6 de agosto de 2020
4X4 | 05-05-2020 14:25

Por qué no debemos salir sin la eslinga

Los contratiempos son algo común en cualquier travesía 4x4, aunque este sencillo elemento puede ser de gran utilidad para salir de los atascos más complicados.
Ver galería de imágenes

Durante las travesías puede suceder que los vehículos pierdan tracción, se peguen en el barro, se hundan en la arena, se caigan en una zanja o se queden atascados en una posición perjudicial, por lo que van a necesitar la ayuda de otro para salir. Lo más normal es que no contemos con un malacate, en general debido a su alto costo. Es debido a ello que hay elementos esenciales que nunca deben faltar en nuestro vehículo, por ejemplo la eslinga.

Esta es muy importante en nuestro equipamiento básico. Todo elemento de seguridad es siempre necesario y es prudente probarlo antes, más que nada para no encontrarnos con sorpresas luego. Además, hay que aprender a utilizarlo, manipularlo y sobre todo a familiarizarnos con él. Hay que comprobar que soporte el esfuerzo y que tengamos dónde sujetarla del vehículo.

0505_eslinga_4x4

Una buena eslinga debe reunir los siguientes requisitos: que sea de calidad, preparada para soportar los kilos de arrastre de nuestro vehículo y sea lo suficientemente larga. Las hay desde 3,5 y más metros. Es recomendable elegir una de 9 metros como mínimo, y de unas 20.000 libras de punto de rotura. La longitud obedece a que muchas veces el vehículo en problemas se encuentra fuera de la carretera o atrapado en un sector donde no es conveniente que el vehículo de salvataje ingrese, ya que debe estar fuera para poder ganar tracción.

¿De dónde la tomamos del vehículo? Las grandes 4x4 suelen traer ganchos agarrados del chasis. En este caso es bueno tener identificada su ubicación en el vehículo y hasta señalarla con un calco llamativo (como los vehículos de competición). Otros, muchos, no lo traen y heredan sistemas de automóviles, que generalmente son ojales roscados. Al momento de uso, hay que buscarlo en el baúl, sacar todo lo que hay en él, remover la pequeña tapa del paragolpes (sin dañarla) y por último intentar roscar.

Recomendamos firmemente tratar de dotar a nuestro vehículo de un buen ojal de tiro, preferentemente tomado del chasis o de un lugar bien reforzado, como el caso de autoportantes. También contar con unos buenos grilletes, que faciliten el poner y extraer la eslinga de ambos vehículos. Junto a estos elementos, guardar un par de guantes y tener en cuenta que al tirar la eslinga no debe estar retorcida, sino lo mas plana que sea posible. Una vez en marcha, evitar que ésta arrastre o sea alcanzada por las ruedas del vehículo, porque le puede ocasionar daños.

Galería de imágenes

En esta Nota

Marcelo Lusianzoff

Marcelo Lusianzoff

Comentarios

También te puede interesar

Más en

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario