LEDS de pura potencia

El Cree LED es desde hace un tiempo la revolución en luces tácticas y outdoor. Cómo funciona. Galería de imágenes.

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Dentro del equipamiento para outdoor, las linternas son herramientas esenciales para llevar en las salidas, ya que pueden hacer mucho más que iluminar el camino o la zona de acampada: en una situación de emergencia pueden resultar vitales para la supervivencia o el rescate. Con la aparición de la tecnología LED (Light Emitting Diode: Diodo Emisor de Luz), las prestaciones de estas piezas fundamentales del equipo pegaron un gran salto pero, como en todo, hay linternas LED buenas, regulares y malas. Una vez más, el mejor consejo es hacer la inversión y comprar una linterna como las que usan los militares, conocidas genéricamente como “linternas tácticas”.

Prestaciones

Un factor común de todas las linternas LED es su vida útil elevada y bajo consumo, si las comparamos con las anteriores que usaban lámparas incandescentes. También iluminan bastante más y, en el
caso de las tácticas, hay que sumar otra ventaja notable: emplean LEDs de elevada potencia que no tienen comparación con los que solemos ver en linternas baratas. Además, por la calidad de sus materiales son compactas, resistentes a los golpes, el polvo, el agua y el uso intensivo. Un extra más: tienen distintos modos de iluminación y uso (estrobo y SOS, por ejemplo).

Hace algunos años, cuando queríamos comprar una linterna para algo más que uso doméstico, buscábamos un modelo con buena potencia, que simplemente seleccionábamos por su indicador de watts elevado. En realidad, esa medida es usada para calcular el gasto de energía para que la linterna funcione correctamente: a más consumo, más watts, lo que no significa –rigurosamente hablando– más cantidad de luz.

Hoy en día, en cambio, no hay una sola lamparita que se venda sin especificar la cantidad de lúmenes que desarrolla. El lumen es la unidad de medida del flujo luminoso, es decir, la cantidad de luz percibida por el ojo, proveniente de una fuente.

Entonces los lúmenes son una medida más acertada que los watts, pero hay que tener en claro que el flujo luminoso es una cantidad más bien subjetiva que puede depender de muchos factores y que es meramente orientativa. Pueden existir dos linternas iguales que desarrollen los mismos lúmenes y, sin embargo, mostrar claras diferencias en calidad en su iluminación.
Técnicamente, la única manera fiable de conocer las prestaciones de un emisor de luz  es saber el valor de la iluminancia expresado en lux, es decir, el radio de lúmenes desarrollado por cada metro cuadrado de distancia (lum/m2). Sin embargo, casi ningún fabricante indica este valor en sus productos. La mejor forma de acercarse a una respuesta fiable es hacer una prueba de campo de las linternas a distintas distancias.

Marcas de LEDs

Existen varios fabricantes de LEDs. Tres de los más reconocidos son: 1) Cree: produce en Estados Unidos y China una gran variedad de los LEDs más eficientes, como el XML-T6; 2) Seoul Semiconductors o SSC, empresa coreana cuyo LED más famoso es el P7; 3) Luminus, fabricante que produce dos modelos: el SST 50 y el SST 90, ambos muy buenos, y extremadamente potentes y caros.

Temperatura del LED

Que un LED trabaje frío es sumamente importante por dos razones. La primera, porque el rendimiento baja con la temperatura. Si un LED Cree XR-E blanco nos da 110 lm/w (lúmenes por cada vatio consumido) a 25 ºC, a 100 ºC ese rendimiento puede caer un 20 %. Esa temperatura quizá nos parezca elevada, pero puede darse en malos diseños de linternas. La segunda cuestión es la duración del LED en horas, porque si trabaja a temperatura elevada su vida útil es menor.
Los LED no suelen fundirse como las lamparitas de tungsteno, pero sí les baja mucho el rendimiento con las horas de uso.

Nomenclatura Cree

Al ver un catálogo de linternas, puede ser probable que nos encontremos con una descripción como esta: Led Cree XR-E Q5 1B 107-114 lm – 200 mA. ¿Qué significa esto? XR-E refiere al modelo de LED, en este caso uno de los más extendidos (también hay: XP-E, XP-C, XP-G, XM-L…, donde varía la calidad del driver, la luz, el consumo, etc.).  Q5 indica los lúmenes: a mayor letra y mayor número, más emisión de luz, es decir, Q5 (107 lm) es más que Q4 (114 lm), y R2 (114 lm) es más que Q5. Respecto al 1B, hace referencia al color de la luz (de manera muy sintética digamos que 1A se refiere al blanco frío y 1B al blanco cálido; las combinaciones son interminables). Los números siguientes manifiestan el rango de potencia de la linterna en lúmenes (en este caso, 107-114 lm). Y, por último, se marca la intensidad de corriente del LED en miliamperes (200 en este ejemplo): cuanto más alta la cifra, mayor consumo (todo medido a 25 ºC). Supongamos que, como en este caso, la linterna consume 200 mA y la capacidad de su batería recargable fuese de 1.000 mA/hora, ello indica que su carga completa duraría una cinco horas.

El reflector

El espejo o reflector es lo que nos va a determinar la anchura, distancia y calidad del beam o haz de luz. Cuanto más ancho y profundo sea el reflector, a más distancia lanzará la luz. Cuanto menos profundo y menos diámetro tenga, más inundará nuestro entorno. También es muy importante el material con el que está construido. Hay que evitar linternas que tengan reflector de plástico y lente frontal de ese mismo material. Son las peores. Buscaremos siempre la calidad que tienen las tipo tácticas, con lente frontal de cristal, recubierto con material antirreflectante y reflector metálico (generalmente, aluminio).

Cuerpo

Nos interesa que el calor que emite el LED se transmita rápida y eficientemente al cuerpo de la linterna y que, aunque suene extraño, se transmita en forma veloz del cuerpo de la linterna a nuestra mano. Las linternas de LEDs están diseñadas para refrigerarse cuando las tenemos en la mano, así se disipa eficazmente el calor en su cuerpo. Todo indica que el mejor material de construcción para que ello ocurra es el aluminio anodizado.

Driver

Las linternas del tipo tácticas usan electrónica. Los LEDs trabajan con intensidad constante, por eso es más importante el amperaje que le suministramos al LED que el voltaje (aunque ambos están relacionados). Ahí es donde entra en juego la regulación electrónica. El driver es un pequeño circuito que regula la intensidad de corriente que recibe el LED. Además de ello, es habitual que nos aporte diferentes modos de uso, con distintas potencias de iluminación, parpadeos, funciones de baliza, SOS, etc. También en algunos casos pueden determinar el estado de las baterías e, incluso, pueden ser configurados por una computadora a través de un cable USB.

Nota completa publicada en revista Weekend 544, enero 2018.

 

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