Puerto Madryn se renueva: cuáles son sus propuestas

La ciudad brinda muchos atractivos para los turistas que quieren experimentar un contacto genuino con la naturaleza. A lo clásico renovado suma stand up yoga.

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El sur argentino siempre es una gran opción cuando pensamos en lugares para disfrutar las vacaciones o para una escapada. Dentro del enorme abanico que ofrece la ciudad de Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, se destaca por su amplia variedad de propuestas. Se puede nadar con lobos marinos, recorrer sus aguas en kayaks, avistar las ballenas que llegan en esta época del año, embarcarse en un crucero o realizar expediciones en 4×4. Siempre con una gran infraestructura gastronómica y hotelera que hace la experiencia aún más seductora. Comencemos el viaje.

Vivir la naturaleza

Existen imágenes que se convierten en íconos de un lugar. En este sentido, la cola partida de una ballena franca austral sobresaliendo del océano azul seguramente sea sinónimo de Puerto Madryn. La belleza de estos cetáceos, que llegan a medir hasta 16 metros y pesar 5 toneladas, es única. Poder observarlos de cerca es una vivencia difícil de olvidar. En esta época del año y hasta el mes de diciembre los ejemplares llegan a las costas de Chubut para dar a luz a sus crías y enseñarles a nadar. Existen diferentes maneras de aproximarse a verlas y relajar los sentidos, apreciando este espléndido espectáculo natural. Desde casi todas las playas de la ciudad es posible observarlas, pero uno de los mejores lugares es El Doradillo. Ubicado a sólo 15 km del centro, este sitio permite hacer un avistaje más cercano. También hay embarcaciones que salen desde Puerto Pirámides. Distintos operadores ofrecen recorridos en gomones o catamaranes, con tripulación y guía.

Otra forma de conocerlas

Hasta el 31 de agosto el costo de las excursiones regulares es de $ 1.150 y $ 575 para menores de entre 5 y 12 años. Quizás la forma más excitante de visitar a las ballenas sea en el semisumergible Yellow Submarine, una embarcación que posee ventanas bajo el nivel del agua e hidrófonos para poder escucharlas. La salida tiene una duración de una hora y media, navegando por el Golfo Nuevo en un radio de 10 millas del punto de partida, dependiendo de la posición de los animales. Su valor es de $ 2.300 y $ 1.150 para niños de 4 a 12 años, hasta el 31 de agosto. Otra linda manera de sentirse parte de la naturaleza sin invadirla es visitar la Reserva Natural Turística Punta Loma, ubicada a 17 km de la ciudad de Puerto Madryn. Desde los miradores situados en los acantilados se aprecian las bulliciosas colonias de lobos y elefantes marinos, ambas especies residentes permanentes de las costas chubutenses; también hay gaviotines sudamericanos, reptiles y aves autóctonas. La lobería fue creada el 6 de enero de 1967; actualmente se transita por senderos interpretativos muy bien señalizados y cuenta con la presencia de animales durante todo el año.

Con el mar de aliado

Los amantes del turismo aventura encuentran su paraíso en esta ciudad del sur. Las actividades son tantas que quedarse quieto es un pecado. Puerto Madryn es conocida como la Capital Nacional del Buceo. Aficionados de todo el mundo llegan para sumergirse en sus aguas, pero aquellos que no son expertos también pueden disfrutar de una actividad magnífica: bucear con lobos marinos. Si bien la práctica puede realizarse durante todo el año, éste es el momento justo ya que en invierno los lobos aún son cachorros y juegan con los nadadores. Las lanchas salen muy temprano, con la marea alta. Navegan unos 20 minutos hasta la reserva Punta Loma y se fondean. Es ahí cuando llega el momento de zambullirse en el agua y esperar que los animales se acerquen. El respeto por la naturaleza indica que esto debe ser así, son ellos quienes deciden si vienen a jugar un rato, nunca al revés. Nadar con lobos marinos cuesta desde $ 1.800.

También stand up yoga

Al recorrer la costa, en los diferentes balnearios nos encontramos con propuestas para coordinar clases de windsurf por $ 500 la hora, stand up paddle y hasta con el novedoso stand up yoga, que mezcla la práctica de esta milenaria actividad con la tranquilidad del mar. Todo esto mientras las condiciones marítimas lo permitan y las aguas permanezcan calmas. Para los aficionados al remo aconsejamos contratar la excursión a Punta Cuevas en kayak. El recorrido dura aproximadamente dos horas y en el viaje los guías detallan la biodiversidad de la zona (costo de $ 550 por persona). Ahora, si la idea es descansar y entregarse al disfrute sin mucho esfuerzo físico, siempre está la opción de recorrer el golfo en el catamarán Regina Australe. Este barco ofrece un restaurante, una confitería, servicio de guía y tres cubiertas –dos bajo techo y una a cielo abierto– que dejan apreciar los bellos paisajes patagónicos. En esta época del año el sol suele abrazar sutilmente a los navegantes que eligen salir al deck. Un dato: dejan subir con el equipo de mate. De marzo a diciembre tiene salidas regulares desde el Puerto Turístico de Puerto Madryn, los sábados, domingos y feriados a las 13 horas. La navegación se extiende por tres horas y cuesta $ 500 para los mayores y $ 250 para menores de 4 a 12 años.

La tierra también tiene lo suyo

Transitar la estepa patagónica apreciando el contraste de relieves, los acantilados con vistas panorámicas y los extensos caminos de ripio, suele ser muy divertido. Más si se alquila una bicicleta con alguno de los operadores locales. Las salidas son variadas, con distintas exigencias físicas. El alquiler por hora de una mountain bike cuesta $ 200. Existe la alternativa de llegar hasta el cerro Avanzado en 4×4. Este lugar, situado a sólo 16 km de la ciudad, deja apreciar la inmensidad desde sus 105 metros de altura sobre el nivel del mar. Hace algunos años Puerto Madryn comenzó a distinguirse también por su gastronomía. Distintos eventos y festivales pusieron a esta urbe, ubicada en la costa noroeste de la provincia de Chubut, en un lugar de privilegio dentro del mapa de los sabores de la Argentina. Hoy posee un circuito de restaurantes muy amplio, con variedad de opciones, donde se destacan las preparaciones con ingredientes locales como el cordero, las navajas y langostinos, las algas wakame y los quesos de oveja. Entre los restaurantes destacados de la ciudad se puede visitar “En mis fuegos”, del reconocido chef Gustavo Rapretti, donde los platos con pesca del día son inmejorables, También “Bistró de Mar”, un enorme restaurante sobre la playa que suele estar muy concurrido pero donde se come muy rico (las porciones son generosas y se destaca la carta de mariscos). O “El Almendro”, un restó encantador montado en una antigua casa reciclada en la cual se puede saborear desde kebak de cordero sobre tomates asados hasta platos vegetarianos. En definitiva, Puerto Madryn es una ciudad turística por excelencia que no deja de sorprender a sus visitantes con propuestas que se renuevan en cada temporada. Vale la pena agendarla.

Nota completa en revista Weekend 539, agosto 2017.

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