Martes 2 de marzo de 2021
TURISMO | 18-06-2020 12:26

Proponen asientos cama en la clase turista de los aviones

Inspirándose en los colectivos de doble piso que tenemos en nuestro país, el diseñador Jeffrey O’Neill -del estudio estadounidense Zephyr Aerospace-, presentó un diseño de asientos que se extienden como camas, ideales para los viajes de más de diez horas, repartiendo la cabina igual que los micros de larga distancia. Mirá en video cómo sería.
Ver galería de imágenes

Como bien sabemos los argentinos, el gran dilema de las categorías más básicas de las aerolíneas es la incomodidad para dormir en vuelos de más de 10 horas. Pero los diseñadores de Zephyr aseguran que tienen la solución: ofrecer asientos cama como los de business. ¿Y cómo encajarían en un avión regular? Pues dividiendo la cabina en dos pisos, para permtir que el asiento se extienda a 180 grados, sin sacrificar el negocio de las empresas de transporte aéreo.
La idea surgió de la experiencia personal del diseñador Jeffrey O’Neill, quien pensaba en qué incómodos que son los vuelos largos mientras hacía lo posible por conciliar el sueño en un vuelo transatlántico de Singapore Airlines. Había pagado un billete en premium ecónomy y, si bien estas butacas permiten estirar un poco más las piernas y son más anchas, no se convierten en cama. En ese momento se acordó de lo cómodos que resultaron los asientos-cama de los micros de larga distancia en la Argentina, si, los de dos pisos. En el vano intento de dormir, recordaba que le era más fácil descansar en los grandes asientos de aquel bus que tomó en nuestro país años atrás, con su configuración de 1-2 asientos por hilera, un tamaño más grande y que se reclinan casi como una cama, lo que se completa con el apoyapiernas rebatible.

0618_turista3

Aquel recuerdo fue como una revelación. Dos años después creó Zephyr Seat y lanzó una iniciativa de micro inversiones para presentar una idea que podría revolucionar la clase económica. Propone que en turista o en premium economy, los asientos se extiendan como una cama, con una distribución de 2-4-2. Seguramente los gerentes de las aerolíneas dirían que es imposible de lograr sin sacrificar espacio, pero O’Neill tiene una contrapropuesta: que la cabina se divida en dos. El diseño de Zephyr Aerospace consiste en quitar el área de compartimentos superiores en la cabina e instalar allí otra fila de asientos. Para acceder a las plazas superiores habría escaleritas plegables y en el espacio que va desde la plaza del nivel inferior hasta la superior habría 1,37 metros de distancia.
Sin embargo O’Neill no aclara adónde deberían ir el equipaje de mano. Quizás piense que todo, excepto algún pequeño bolso que pueda entrar debajo del asiento, debería ser despachado en bodega, una medida que las aerolíneas ven como necesaria para reforzar la seguridad ante el coronavirus.

0618_turista2


Y hablando del coronavirus, precisamente la crisis causada por la epidemia puede ser una razón de peso para promover este sistema: aunque la densidad de pasajeros sea la misma, la distribución de las plazas en dos niveles permite que los viajeros estén más separados entre sí, e indirectamente, se pueda cumplir con las medidas de distancia social que reclaman los organismos de salud a nivel mundial.


O’Neill asegura que mantuvo conversaciones con directivos de diversas aerolíneas en la feria Airline Interiors Expo de Hamburgo el año pasado, pero a pesar del interés que hayan podido demostrar, ninguna se comprometió a adoptar su diseño. De todas maneras, una idea así es una carrera de larga duración. Tras la aprobación de la patente, quedarán tres años de pruebas de seguridad y luego habrá que ver si las empresas están dispuestas a dividir la cabina en dos pisos.

Galería de imágenes

Weekend

Weekend

Comentarios

También te puede interesar

Más en
Mirá todos los autores de Weekend