Miércoles 12 de mayo de 2021
PESCA | 15-12-2020 07:57

Campamento de pesca con doradillos, patíes, pollo al disco y algunas sorpresas

Durante dos jornadas pescamos por el Paraná a la altura de Baradero. La consigna, pasar una noche junto a la naturaleza en un campamento con buenos servicios. y lo logramos con creces y variedad de especies.
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En esta oportunidad fui invitado por Augusto Verdina y Lucas Baigorria, responsables de Campamento Dorado, a pasar dos días de pesca en Baradero junto a un grupo de pescadores amigos. A las 07.30 ya estábamos en el Club Náutico y Pesca de Baradero, las tres embarcaciones listas para salir. Iríamos río arriba hasta dar con el arroyo El Tabaquero, para llegar al río Paraná y bajar por él en busca doradillos, dorados, patíes y cachorritos de surubí al anochecer.

Después de 90 minutos de navegación, elegimos dónde armar el campamento y rápidamente las tres lanchas comenzamos a recorrer algunas entradas de arroyos, bancos de arena y también hermosas barrancas donde poder lanzar nuestros señuelos al golpe. Me tocó toda la jornada con Fernando Verdina. Fuimos en una embarcación que tiene una buena planchada en proa para poder realizar los mejores lances y con motor eléctrico para ir acomodando al centímetro el garete perfecto para que ambos pudiéramos lanzar de frente a la costa.

Doradillos y bogas de costa

Antes de almorzar habíamos metido un par de doradillos y alguna que otra molesta palometa que tomaba nuestros artificiales engañándonos con sus cortas corridas. Habíamos quedado que a las 14  nos encontraríamos para almorzar. Ramiro nos esperaba con unas tiras de asado increíbles. Entre charla las otras dos embarcaciones también habían corrido la misma suerte, solo Augusto se destacó con un lindo doradillo.

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Debajo de una excelente sombra compartíamos los momentos vividos esa mañana y redoblamos las apuestas para cuando el sol bajara y poder disfrutar de una mejor pesca. Los muchachos, ansiosos por pescar, probaron con equipos livianos desde la misma costa donde estábamos. Muchísimos piques y capturas de bogas chicas a medianas que los entretuvo un rato.

Teníamos en el centro del canal unos 6 m de profundidad, así que como el sol apretaba -todavía- armamos líneas con plomo corredizo en la madre y anzuelo con brazolada de acero encarnando con cascarudos chicos a la espera de tentar algún doradillo o dorado que estuviera cazando en esas profundidades. Muchísimas corridas y solo algunas piezas, por supuesto con devolución como fue la premisa desde el primer momento que lanzamos las líneas al agua.

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Mientras se preparaba la cena, un pollo al disco, comenzó a caer la tarde y salimos a probar a unas lagunas que desembocan en el Paraná. Capaz dábamos con algún patí grande. Una noche más que oscura, sin luna. Solo dos corridas que, según Augusto, eran de cachorritos de surubí, pero al llegar a metros de la embarcación los perdí por no saber clavarlos y no logramos fotografiarlos. La ansiedad después de tanto tiempo me jugó en contra.

La revancha

El pique no se activaba, así que decidimos ir a dormir para aprovechar bien temprano la segunda jornada de pesca. Augusto había quedado mal cuando no pudimos pinchar esos cachorros así que decidió, junto a Lucas, quedarse en la costa -sabiendo como todo guía- que se vendría la revancha. Lo palpitaba.

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Cerca de las 2 de la madruga su perseverancia hizo que diera con un hermoso patí de casi 6 kg. Cuando estábamos desayunando nos comentó esto y no le creímos hasta que nos mostró la foto y quedamos locos por no habernos quedado pescando.

Buscando canales

Segundo día de pesca y volvimos a recorrer las barrancas, esta vez el viento del sector Este estaba más fuerte y nos complicó el garete sobre el Paraná, y obligó a probar suerte en los canales y arroyos internos que, de todos modos, tenían buena profundidad. No veíamos mucha actividad, ni dorados cazando mojarras en los bancos. Verlos es realmente un espectáculo.

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Cada embarcación elegía un lugar diferente de pesca para probar suerte, pero los grandes dorados no querían ser los protagonistas de estos dos días de pesca. Me tocó compartir con un grupo de pesca (amigos entre ellos) que se los vio disfrutar en todo momento del servicio que nos estaban ofreciendo: carpas, colchones inflables, comida, bebidas, hielo. Ni hablar de la calidad de este equipo que formaron, dan seguridad de que saben lo que hacen.  

WhatsApp de Campamento Dorado: Augusto, +54 9 3329 623553; Lucas, +54 9 3329 684835.

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Daniel Rodríguez

Daniel Rodríguez

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