El río Uruguay vuelve a posicionarse como uno de los destinos más rendidores del país para la pesca del dorado. En esta oportunidad, una nueva invitación de nuestro amigo y guía David del Valle nos llevó nuevamente a recorrer los 160 kilómetros que separan Buenos Aires de Villa Paranacito, con un objetivo claro: pescar exclusivamente con señuelos.


La jornada comenzó bien temprano en el camping Top Malo, en R P 46, Km 18, donde David ya nos esperaba con su embarcación totalmente equipada para esta modalidad. Tras una breve parada en el almacén y panadería del pueblo, partimos rumbo al arroyo Martínez, navegando hacia su desembocadura. A poco de iniciar la jornada, y muy cerca de pescadores comerciales, comenzaron los primeros piques. La actividad fue inmediata y sostenida, con dorados que superaban los 3 kg y algunos ejemplares que alcanzaron los 6 kg, brindando combates intensos y memorables.


Posteriormente, nos dirigimos a los bancos de arena cercanos al río Negro. Allí la pesca se presentó algo más irregular, pero con peces de muy buen tamaño, lo que justificó ampliamente la recorrida. Más tarde, al realizar pesca costera, fuimos testigos de un espectáculo natural único: grandes cardúmenes de sábalos desplazándose en aguas claras, una postal típica del litoral. Retomando la navegación hacia el sur, trabajamos canaletas y bancos, donde nuevamente dimos con dorados muy activos y combativos. La regularidad en los piques y la calidad de los ejemplares terminaron de consolidar una jornada sencillamente espectacular.

Trampolín a los dorados del Uruguay

En paralelo, Rodrigo -hijo de David y flamante guía de la zona- se encontraba pescando con clientes utilizando carnada natural. Tanto anclados como al garete, obtuvieron resultados similares en cuanto a calidad y cantidad de capturas, confirmando el excelente momento del río.
Equipos y señuelos en un destino que no falla
Para quienes quieran replicar esta experiencia, se utilizan cañas entre 1,80 m y 2,10 m, con reeles medianos con multifilamento de 40 lb (1 lb = 453,592 g). Los señuelos más efectivos, tipo banana con paleta 1 y 2, que pueden ser de Alfers, Bendy’s, Raptor, Rubí o Pucará. Para intentar la pesca en los bancos de arena, usamos Rubí, Rapala, Gozio Valkiria y Cano.

El río Uruguay atraviesa uno de sus mejores momentos para la pesca del dorado, tanto con artificiales como con carnada. La invitación está hecha: a solo 160 km de Capital Federal, Villa Paranacito ofrece jornadas inolvidables para quienes buscan acción, técnica y contacto pleno con la naturaleza.

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