Sábado 30 de mayo de 2020
EQUIPOS | 30-03-2020 16:48

10 claves para elegir una mira telescópica

Qué factores se deben considerar antes de adquirir la primera mira telescópica. Requisitos indispensables y características generales. Tipos de retículos.
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¿Las miras telescópicas son un mal necesario, una moda o un simple accesorio del arma? La gran ventaja en la utilización de miras ópticas está en que el blanco y el retículo son reproducidos figurativamente en un solo plano, solucionando el problema de tener que alinear alza. guión y blanco. Los que saben dicen: “Un buen fusil tiene tanta precisión como se lo permite su mira telescópica". Y el que tiene experiencia lo sabe. Ello nos lleva a pensar que al comprar debemos adquirir la más cara que nuestro bolsillo permita, pero ¿esto es realmente así?

Análisis previo

Es indudable que un elemento de precisión, debido a la calidad de sus componentes y a la complejidad de su fabricación, cuanto más caro resulte, seguramente será mejor. Pero a nadie se le ocurre comprar un auto de Fórmula 1 (bien caro por cierto) pensando que por ser oneroso será mejor para pasear con la familia. Con las miras telescópicas ocurre lo mismo. Actualmente, existe una enorme variedad de marcas y modelos, lo que hace casi imposible elegir una mira y después no arrepentirse al encontrar otra mejor. Es por eso que al comprar, si no queremos frustrarnos después, debemos contestarnos la pregunta clave: ¿Para qué quiero la mira? Y ahí surge un amplio abanico de posibilidades: ¿Para caza? ¿Precisión? ¿Para tirar de día? ¿Para un fusil .308, una carabina .22 o un revólver?

Requisitos mínimos

La importancia de la pregunta anterior radica en que cualquier mira, sea para el uso que sea, debe cumplir una serie de requisitos básicos, los que tendrán más o menos importancia según la utilidad que le daremos. En líneas generales, debemos tener en cuenta los ítems que a continuación detallamos:

  • Resistencia al retroceso: la mira es un instrumento óptico con aditamentos mecánicos y en algunos casos electrónicos, que tienen cierta fragilidad. Hay modelos económicos para pequeños calibres (.22 LR y similares), que por razones obvias no son recomendados para colocar en armas de gran calibre, pues pueden sufrir desperfectos debido al fuerte retroceso.

  • Retículo: su elección es muy importante, y en las próximas líneas veremos por qué.

  • Luminosidad: si el arma la utilizaremos de día no tiene mayor trascendencia, pero si vamos a cazar en condiciones precarias de luz resulta fundamental que el equipo sea lo más luminoso posible.

  • Cristales y tratamientos: deben ser de la mejor calidad, ya que son los determinantes de la nitidez en la visión. Los de mayor tamaño y buen tratamiento aumentan la definición y luminosidad. El presurizado con nitrógeno evita la condensación de humedad interior.

  • Aumentos y campo de visión: según la distancia y el tamaño del blanco serán  necesarios más o menos aumentos. Cuanto más aumento, menor campo de visión. Para un uso estándar, con seis aumentos es suficiente. Si se pretende más, no es conveniente superar los 10. Si se busca versatilidad, los modelos de aumento variable, de 3x a 9x, son útiles para casi todo.

  • Torretas: si disparamos a distancias muy diferentes tendremos que hacer continuas regulaciones. En este caso convienen las torretas altas, con escalas externas que facilitan la operación. Existe en el mercado una mira con torretas intercambiables y tablas de ajuste correspondientes a los distintos calibres y pesos de munición.

Clasificación general

Según su uso, podemos dividir las miras en modelos para caza, para competición, y del tipo táctico o militar. 

  • Los retículos más usuales para la primera modalidad de tiro suelen ser bastante anchos (del tipo 4 o similares), lo que ayuda a fijar el blanco de forma rápida y dispararle por sorpresa, ya que puede estar en movimiento. Por lo general, no tienen escalas de referencia en las torretas de regulación, lo que hace más difícil realizar una correcta puntería si el fusil se encuentra calibrado a determinada distancia.

  • Competición. Estas miras poseen retículos del tipo cruz de cabello o "Crosshair", "Dot cpc" y ‘Target Dot". Por lo general, la modalidad requiere aumentos variables con dispositivos de corrección para altura y deriva, y algún tipo de escala en las torretas que, dicho sea de paso, se utilizan muy poco porque en el polígono la distancia suele ser siempre la misma.

  • Uso táctico. Están reservadas para los tiradores de élite, y los retículos que más emplean son los del tipo Mil Dot de un milésimo, Dúplex combinado con Mil Dot, y otros con especificaciones para disparos rápidos y compensados sin utilizar dispositivos de corrección. Por supuesto que para las tres modalidades existe una gama inimaginable de combinaciones, y que aquí mencionamos sólo las más frecuentes para iniciarse. Por Último, además de recordar que un buen fusil tiene tanta precisión como se lo permite su mira telescópica, no olvidarse de las fijaciones: sin un buen conjunto la mira no sirve para nada.

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