Una situación excepcional detectada en las aguas del río Paraná llevó a las provincias de Corrientes y Chaco a adoptar una medida inédita para proteger una de las especies más emblemáticas de la pesca argentina. Ambas jurisdicciones resolvieron establecer una veda extraordinaria y temporal luego de constatar la presencia de una importante concentración de surubíes en un sector específico del curso fluvial.

La decisión, oficializada el pasado 29 de mayo mediante disposiciones provinciales, prohíbe de manera transitoria la pesca deportiva, comercial y de subsistencia, con el objetivo de evitar una presión excesiva sobre los ejemplares concentrados y garantizar la conservación del recurso.
Dónde rige la prohibición
En Corrientes, la medida fue establecida a través de la Disposición N.º 618 de la Dirección de Recursos Naturales. La normativa prohíbe toda actividad pesquera entre los kilómetros 1.232 y 1.238 del río Paraná, en la zona norte de Isla Pelón. Por su parte, la Dirección de Áreas Protegidas y Biodiversidad de Chaco emitió la Disposición N.º 023, que establece una restricción equivalente en las aguas bajo su jurisdicción.
Las autoridades explicaron que la medida fue coordinada entre ambas provincias debido a que el fenómeno involucra un sector compartido del río y requiere una estrategia conjunta de conservación.



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Un fenómeno que encendió las alarmas
Según informaron los organismos técnicos, la acumulación extraordinaria de surubíes en una superficie reducida incrementó significativamente la vulnerabilidad de la especie frente a la actividad pesquera. La presencia de cientos de ejemplares concentrados en una misma zona atrajo un aumento de pescadores y embarcaciones, una situación que podría generar un fuerte impacto sobre la población de peces si no se implementaban medidas preventivas. Por ese motivo, las autoridades resolvieron actuar rápidamente para resguardar, proteger y cuidar los recursos ictícolas, evitando que la captura masiva afecte la sustentabilidad de la especie.
Hasta cuándo durará la veda
Las disposiciones establecen que la prohibición permanecerá vigente hasta que los equipos técnicos y biológicos determinen que la concentración de ejemplares se ha dispersado y que las condiciones ecológicas han vuelto a la normalidad. Mientras tanto, se reforzarán los controles y operativos de fiscalización en la zona para garantizar el cumplimiento de la normativa.
Las autoridades advirtieron además que quienes incumplan la veda podrán enfrentar importantes sanciones económicas y administrativas. La reglamentación prevé castigos severos para quienes sean sorprendidos pescando dentro del área vedada. Entre las sanciones figura una multa equivalente al valor de 500 litros de combustible Súper, además de otras penalidades contempladas por la legislación vigente, que pueden incluir decomisos e inhabilitaciones. Por ello, desde los organismos provinciales solicitaron la colaboración de pescadores deportivos, guías, comerciantes y habitantes ribereños para garantizar el respeto de la medida.
Una herramienta clave para la conservación
Los expertos señalan que las vedas temporales constituyen una de las herramientas de manejo más efectivas para garantizar la reproducción y el desarrollo de nuevos ejemplares. Durante determinadas épocas del año, los surubíes realizan desplazamientos y concentraciones masivas vinculadas a procesos reproductivos y migratorios. En esos momentos, la especie se vuelve especialmente vulnerable a la captura intensiva.
La decisión adoptada por Corrientes y Chaco apunta precisamente a ese objetivo: proteger un recurso estratégico antes de que una situación excepcional pueda transformarse en un problema para las generaciones futuras.
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