Entre Ríos es humedales, riachos, lomadas y cuchillas. Postales que encuentran en el imponente río Paraná su marco ideal, dando forma a uno de los escenarios destacado para la pesca deportiva en Argentina. Dentro de ese mapa privilegiado, Victoria se erige como una de las grandes propuestas, combinando riqueza ictícola con servicios preparados para recibir tanto a pescadores experimentados como a quienes buscan una salida recreativa en familia.
En este destino clave del litoral, uno de los referentes es Carlos Bartolomé, “Pepo Pesca”, guía con más de 25 años de experiencia en la zona. Habitual voz del pique, aporta una mirada precisa sobre la actualidad del río.

Según relata, el escenario cambió notablemente en las últimas semanas. La bajante del río Paraná y el descenso de las temperaturas, propios del avance del otoño, modificaron el comportamiento de las especies. El dorado se encuentra más localizado y resulta menos accesible para quienes operan desde Victoria, obligando a afinar la búsqueda.
Sin embargo, el protagonismo absoluto lo tiene la pesca variada, que atraviesa un momento de gran rendimiento. Amarillos, moncholos y patíes lideran las capturas, ofreciendo acción constante durante toda la jornada. A este combo se le pueden sumar sorpresas como bogas, algún dorado o los surubíes, que comienzan a hacerse presentes en la zona en su clásica arribada.

La clave está en la dinámica del río: aunque la cantidad de peces está garantizada, quienes buscan calidad deben navegar y explorar distintos sectores hasta dar con los mejores portes. Este juego de búsqueda le suma atractivo a cada salida. El comportamiento del pique, además, promete mejorar con el avance del frío. El surubí tenderá a concentrarse en el cauce principal, aumentando las probabilidades de capturas destacadas en las próximas semanas.

Ni siquiera las condiciones climáticas adversas lograron frenar la actividad. Las lluvias no detuvieron a los pescadores, que aprovecharon ventanas seguras sin actividad eléctrica para seguir en el agua.
Como marca la tradición en el Delta entrerriano, el mediodía ofrece una pausa obligada. La isla se convierte en punto de encuentro para compartir la clásica fritanga, un ritual que combina gastronomía, camaradería y descanso antes de retomar la actividad.

Victoria reafirma su lugar como destino integral, con pesca embarcada, opciones de costa, camping y servicios completos. Un escenario ideal donde la abundancia de la variada garantiza diversión constante y mantiene viva la esencia de la pesca deportiva en el litoral argentino.
¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo.
>>> Suscribite gratis al newsletter <<<






























Comentarios