Los mejores cenotes dominicanos, popularmente conocidos como paraísos subterráneos de agua dulce, son un atractivo más para uno de los destinos favoritos de los argentinos. Estos pozos naturales y profundos de agua cristalina, formados por la erosión de roca caliza que crea cavernas inundadas, están conectados a ríos subterráneos. Son tesoros naturales únicos, como el famoso Hoyo Azul en Punta Cana o los del Parque Nacional Los Tres Ojos en Santo Domingo.
Entonces, más allá de las playas infinitas de color turquesa que hacen famoso al destino, la isla guarda un rincón completamente distinto: un mundo de agua dulce, selva densa y silencio profundo que revelan un Caribe inesperado, más verde, más íntimo y más auténtico.

En estos verdaderos santuarios naturales, cada paso tiene otro ritmo. Los senderos serpentean entre árboles altos, raíces que parecen abrazar la tierra y la presencia constante de aves endémicas que sólo existen en esta isla. Explorarlos cenotes es descubrir una versión distinta: el agua brota directamente del subsuelo, tan transparente que parece suspendida, y cada laguna tiene su propio carácter: algunas abiertas bajo el sol, otras más profundas en cuevas de piedra y siempre rodeadas de vegetación y misterio.
En recorridos guiados, los visitantes conocen de cerca las iniciativas que preservan la flora, protegen especies endémicas y mantienen la calidad del agua que da vida a estas piscinas naturales. Los más destacados en Punta Cana y alrededores son:
- Hoyo Azul (Cap Cana): un pozo de agua azul turquesa intenso, dentro de una cueva, ideal para nadar y saltar, parte de Scape Park.
- Hoyo Claro: favorito por sus aguas frescas y cristalinas, con acceso mediante pago para un día completo de disfrute.
- Reserva Ecológica Ojos Indígenas:con lagunas de agua dulce y salada, que requiere reserva previa para su visita.
- Laguna Dudu (Cabrera): el cenote más grande del país, con restaurante, tirolesa y varias lagunas para bañarse.

- Blue Hole Cenote Trail: un recorrido que combina caminatas, cascadas y un salto final a aguas frescas, dentro de Scape Park.
- Bávaro Adventure Park: ofrece una experiencia de corrientes de agua cristalina, túneles naturales de piedra caliza, cenotes semicerrados y abiertos.
- Y cerca de Santo Domingo está el Parque Nacional Los Tres Ojos: una joya subterránea con tres lagunas (ojos de agua) de color turquesa que se pueden explorar en bote.
Una inmersión que queda grabada
Nadar en un cenote dominicano no se parece a nada. La temperatura perfecta, el silencio del entorno y la pureza del agua generan una sensación de calma inmediata. Es un momento simple pero profundo. Para quienes viajan a República Dominicana, dedicar unas horas a conocerlos es abrir la puerta a un paisaje completamente diferente. Es descansar de la playa sin renunciar al encanto natural del destino. Es vivir el Caribe desde adentro, entre raíces, sombras verdes y agua pura.





























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