El 18 de abril de 1873, por iniciativa privada del agrimensor José María Bustos, se fundó la ciudad de Ramallo. Su trazado urbano es considerado uno de los más prolijos de la provincia de Buenos Aires y, además, la localidad se destaca por la belleza de sus espacios naturales junto al imponente río Paraná. Allí, en este curso, la naturaleza da vida y, en ese sentido, las grandes crecidas representan una verdadera inyección para los ambientes acuáticos. Muchas veces castigados por la acción del hombre, los ríos necesitan de estos pulsos naturales para recuperar dinámica y productividad.
En este contexto, la llegada de agua desde el norte aporta vida, carnada y modifica los pesqueros. Por lo tanto, también genera nuevas oportunidades para la pesca deportiva. Y allí aparece Ramallo, una ciudad del norte bonaerense que, pese a las dificultades que atraviesa el recurso, siempre logra recuperarse y ofrecer la posibilidad de realizar excelentes jornadas de pesca a pocos kilómetros de Capital Federal.

Además, cuenta con buenos servicios y una propuesta pesquera que poco tiene que envidiarles a destinos mucho más alejados. Por eso, Ramallo se posiciona como una alternativa cada vez más interesante para los pescadores deportivos que buscan dorados con carnada, señuelos o mosca.

Los dorados ya están activos
Uno de los grandes conocedores de esta zona es Fernando Rolandi, guía de pesca y habitual fuente de consulta de Weekend Web. Luego de un invierno que lo llevó a trabajar en otros ambientes, regresó a Ramallo para comprobar cómo estaba respondiendo el río. Y el regreso no pudo ser mejor: ya aparecieron buenos ejemplares en una pesca que está para aprovechar. En especial, la propuesta resulta atractiva para los amantes de los señuelos, porque los dorados están cazando activamente en determinados sectores del río, con mucho movimiento de carnadas en este momento.

Según la información recibida, las capturas se están dando principalmente con señuelos pequeños, especialmente aquellos de pala quebrada y de dos cuerpos. Los dorados aparecen en correderas, sectores con palos y barrancas, lugares donde encuentran condiciones ideales para emboscar a sus presas. Por eso, la elección del sector resulta tan importante como el artificial utilizado. Rolandi hace una recomendación fundamental: trabajar el señuelo despacio.
Claro está, no todos los días son iguales. Las condiciones del río, el nivel del agua, la temperatura, el clima y la disponibilidad de alimento pueden modificar considerablemente el comportamiento de los peces.
Un río que espera una nueva crecida
Actualmente, el Paraná se encuentra nuevamente en bajante. El nivel, que había estado en torno a los 2 m, descendió hasta aproximadamente 1,50 m, mientras que el agua se presenta bastante clara. Sin embargo, el escenario podría cambiar en poco tiempo porque se viene una crecida importante, que ya estaba llegando al cierre de este informe. Ese ingreso de agua puede modificar nuevamente las condiciones del río y, con ellas, los lugares donde se concentran los dorados. Por eso, el momento resulta especialmente interesante para quienes tienen previsto acercarse a Ramallo.

Así, a poca distancia de Buenos Aires, Ramallo vuelve a demostrar que el Paraná bonaerense tiene mucho para ofrecer. Para los cañófilos que disfrutan del pique del dorado, ya sea con artificiales, carnada o mosca, es un destino que merece ser tenido en cuenta.
Servicios:
- Fernando Rolandi. Guía en Ramallo, provincia de Buenos Aires. Tel.: (02352) 40-2644. En redes: Facebook e Instagram.
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