Infinidad de veces hablamos en Weekend sobre el potencial pesquero del sur de la provincia de Córdoba, una región marcada por la diversidad de sus lagunas, tanto en origen como en salinidad. En este escenario, donde el pejerrey es el gran protagonista, se destaca un ámbito que nunca falla: la laguna José María, ubicada en el departamento General Roca.
En la actualidad, el contexto hídrico es determinante. La cuenca del río Quinto, que conecta distintos ambientes de la región, baja con fuerza desde San Luis, producto de las compuertas abiertas en los diques puntanos. Este fenómeno ha generado un aumento considerable en los niveles de agua en todo el sur cordobés, impactando positivamente en lagunas como José María.

Un pesquero accesible y rendidor
Uno de los grandes atributos de este espejo es su excelente ubicación geográfica, que lo convierte en una opción viable para pescadores de distintas provincias. Se encuentra a unos 100 km de General Villegas (Buenos Aires) y a poco más de 30 km de Bernardo Larroudé (La Pampa), lo que lo posiciona como un punto estratégico para escapadas de pesca. Con una superficie cercana a las 800 hectáreas, se trata de una laguna profunda que ofrece una pesca interesante, con ejemplares chicos y medianos, pero con la siempre latente posibilidad de dar con esos pejerreyes de gran porte que jerarquizan cualquier jornada.

Chascomús volvió al podio de pesca

Modalidades y claves para la pesca
La pesca se realiza exclusivamente desde embarcaciones, y en esta etapa de la temporada la mejor opción sigue siendo el garete a flote, también conocido como “chirimbolo” en la jerga cordobesa. Con la llegada de los primeros fríos intensos, el pejerrey comienza a aletargarse, por lo que resulta clave aprovechar estas semanas previas a las heladas más fuertes. Gareteando a flote o chirimbolo, como dicen los cordobeses, vamos a lograr buenos resultados, y a medida que el frío se hace más fuerte, habrá que bajar brazoladas de 80 cm al metro, o bien, la alternativa del paternóster. En cuanto a carnadas, la mojarra viva es la predilecta, especialmente de mediana a grande. Vale destacar que es un ámbito muy cuidado por sus responsables, ya que todos los años, al llegar la veda, la cierran y descansan unos meses. Además, la pesca se realiza sólo embarcados, con un cupo de embarcaciones por día y de ejemplares por persona. Estas medidas permiten mantener una población saludable y sostener la calidad temporada tras temporada.
Si bien el inicio de temporada estuvo condicionado por las lluvias y las complicaciones en los accesos, cada ventana de pesca dejó resultados positivos. El ingreso de agua no sólo elevó los niveles, sino que también oxigenó el ambiente, mejoró la reproducción y fortaleció la población de pejerreyes.

Con una buena bajada de embarcaciones, en la laguna se alquilan trackers para 5 personas y botes para 3 pescadores. El predio se abre de viernes a domingo y no se puede pernoctar, debiendo los aficionados que quieren descansar en la zona y hacer dos jornadas de pesca, hospedarse en pueblos muy cercanos, como Italo, hacía el oeste de la provincia, o en Buchardo, para el este, en dirección a Buenos Aires, ambos a pocos kilómetros de Onagoity.
Hoy, la laguna José María vuelve a consolidarse como uno de los destinos más confiables del sur cordobés, ideal para quienes buscan pesca entretenida, buenos portes y un entorno cuidado.
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