Hay informes que entusiasman a cualquier pescador y otros que invitan a mantener los pies sobre la tierra. La pesca deportiva nunca ofrece garantías y, muchas veces, el comportamiento de los peces depende de factores que escapan al control del pescador. En el Río de la Plata, el protagonista del invierno sigue siendo el pejerrey, aunque el esperado despegue del pique todavía no llega. A pesar de que la temporada ya ingresó de lleno en los meses más fríos del año, las bajas temperaturas del agua, las heladas consecutivas y las variaciones en las condiciones del río mantienen al flecha de plata muy poco activo.

Quien vuelve a aportar un detallado panorama es Emir Ricciardi, histórico referente de Weekend Web para la costa platense. Semana tras semana, junto a su hijo Leandro y a una extensa red de pescadores, recorre los principales pesqueros de la región para ofrecer un informe preciso sobre el estado del pique.

Punta Lara: pocas capturas y mucho trabajo
Las salidas correspondientes a los últimos días muestran que la situación continúa siendo muy complicada en los espigones del Club Municipalizado y del Club Universitario de Punta Lara. Según explicó Ricciardi, la pesca se concentró prácticamente sobre los morros, utilizando líneas de uno a tres anzuelos y mojarra como carnada. Los resultados, sin embargo, fueron muy discretos.
La mayoría de los pescadores obtuvo entre una y cinco piezas, aunque no todos lograron capturas. Como dato positivo, los pejerreyes aparecieron con un tamaño que osciló entre mediano y grande, acompañados ocasionalmente por algunos bagres amarillos.

Berisso tampoco logra afirmarse
El panorama no cambia demasiado en Berisso y, especialmente, en la escollera de Isla Paulino, donde el pique también se mostró muy complejo. En la modalidad de flote, los pescadores debieron cebar intensamente para lograr que el pejerrey se acercara a las líneas. Aun así, las respuestas fueron escasas, con jornadas que entregaron apenas entre una y cuatro capturas, aunque nuevamente de buena calidad.

A fondo hubo una leve mejora
La modalidad de fondo permitió obtener algunos resultados algo mejores, aunque lejos de ser una pesca sencilla. En este caso, fue necesario realizar lanzamientos a buena distancia para encontrar el pescado.

Quienes lograron ubicarlos pudieron concretar capturas de entre seis y 12 pejerreyes de porte mediano, aunque debieron trabajar mucho durante toda la jornada y lanzar numerosas líneas para completar una cuota interesante. Además, durante las salidas también aparecieron algunos bagres amarillos y bagres blancos, que ofrecieron una alternativa mientras el pejerrey permanecía poco activo.
De acuerdo con el informe de Ricciardi, el principal factor que continúa frenando el pique es la baja temperatura del agua, producto de las intensas heladas que vienen afectando a gran parte de la provincia de Buenos Aires. Si bien el invierno suele ser la mejor época para la pesca del pejerrey, todavía no se produjo ese cambio que muchos aficionados esperaban. Por el momento, la especie se mantiene muy selectiva y obliga a extremar la paciencia, ajustar las líneas y buscar cuidadosamente los sectores donde se concentra el pescado.

Las expectativas siguen intactas y, si las condiciones climáticas comienzan a estabilizarse, no se descarta que el flecha de plata finalmente active durante las próximas semanas.
¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo.
>>> Suscribite gratis al newsletter <<<





























Comentarios