El río Paraná tiene esa particularidad de sorprender cuando menos se lo espera. Sus aguas esconden ejemplares capaces de llevar cualquier equipo de pesca al límite y de regalar historias que rápidamente comienzan a circular entre los aficionados. Esta vez, la noticia que no tardó en viralizarse en redes sociales y portales informativos tiene como protagonistas a dos hermanos entrerrianos que consiguieron una captura fuera de lo habitual: una raya cuyo peso fue estimado en alrededor de 100 kg.
El episodio ocurrió durante la tarde del miércoles 12 de agosto, en cercanías de Santa Elena, departamento La Paz, Entre Ríos. Allí, Norberto y Amadeo Fernández se encontraban pescando cuando apareció el enorme ejemplar que transformaría la jornada en una experiencia difícil de olvidar. La pesca tuvo lugar sobre un banco de arena ubicado frente al sector donde se encuentra la toma de agua potable de Santa Elena, un punto que los habitantes de la zona conocen popularmente como La Bomba.

Captura inolvidable
Según informó La Departamental Noticias, los hermanos Fernández son hombres estrechamente vinculados con el río y debieron utilizar toda su experiencia para poder concretar la captura. Y no era para menos. Una raya de semejante tamaño puede ofrecer una resistencia extraordinaria, especialmente porque su particular anatomía le permite aprovechar su cuerpo ancho y aplanado para ejercer una enorme oposición bajo el agua. Por ese motivo, la pelea demandó esfuerzo y paciencia. El ejemplar resistió hasta el final y obligó a los pescadores a trabajar cuidadosamente antes de conseguir dominarlo. “Es difícil luchar con semejante ejemplar, que da lucha hasta el final”, resumieron posteriormente los protagonistas.

Avanza el marcado de la raya gigante del Paraná
La dimensión del ejemplar hizo que la noticia trascendiera rápidamente el ámbito de los propios pescadores. Un pez cuyo peso ronda los 100 kg representa una captura extraordinaria por su tamaño, incluso en un río capaz de albergar ejemplares de dimensiones considerables. Además, la historia tuvo un componente especial por sus protagonistas. Norberto y Amadeo Fernández compartieron una exigente lucha contra un pez que, por sus características, puede permanecer aferrado al fondo y aprovechar toda la superficie de su cuerpo para ofrecer resistencia. Finalmente, después del esfuerzo llegó el desenlace y la captura quedó como una de esas historias que alimentan la fama del Paraná entre quienes conocen sus aguas.





























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