La temporada de pejerrey viene siendo complicada en gran parte de la costa del Río de la Plata, con pocas jornadas realmente fructíferas y una marcada irregularidad en el pique. Foto: Emir Ricciardi

La temporada de pejerrey viene siendo complicada en gran parte de la costa del Río de la Plata, con pocas jornadas realmente fructíferas y una marcada irregularidad en el pique. Foto: Emir Ricciardi

La temporada de pejerrey viene siendo complicada en gran parte de la costa del Río de la Plata, con pocas jornadas realmente fructíferas y una marcada irregularidad en el pique. Foto: Emir Ricciardi

La temporada de pejerrey viene siendo complicada en gran parte de la costa del Río de la Plata, con pocas jornadas realmente fructíferas y una marcada irregularidad en el pique. Foto: Emir Ricciardi

La temporada de pejerrey viene siendo complicada en gran parte de la costa del Río de la Plata, con pocas jornadas realmente fructíferas y una marcada irregularidad en el pique. Foto: Emir Ricciardi

ACTUALIDAD DEL PIQUE

¿Qué pasa con el pejerrey? Panorama complicado en la costa platense

El viento intenso y el movimiento del agua condicionaron la pesca durante los últimos días. Los espigones de La Plata ofrecieron escasas capturas del flecha de plata, mientras que en Berisso aparecieron pocos ejemplares, aunque algunos de buena calidad. La variada fue la alternativa más rendidora.

Por Jorge Virgilio

No todas son buenas noticias y, cuando se trata de pesca, las condiciones del río muchas veces obligan a cambiar los planes. Eso ocurrió durante los últimos días en las costas de Berisso, Ensenada y Punta Lara, donde los fuertes vientos y el agua revuelta conformaron un combo poco favorable para quienes salieron en busca del pejerrey.

Fue una semana complicada, según contó Emir Ricciardi, quien habitualmente recorre junto a su hijo Leandro los pesqueros clásicos del sur del Río de la Plata. Además, a través de un importante grupo de pescadores e informantes de la región, reúne semanalmente datos que permiten conocer de primera mano cómo evoluciona el pique. En esta oportunidad, el panorama estuvo lejos de ser alentador. Los vientos intensos, especialmente durante las últimas jornadas, generaron un importante movimiento del agua y complicaron la posibilidad de pescar con comodidad. Como consecuencia, el pejerrey estuvo muy poco activo tanto desde la costa como en los espigones.

Muy pocos pejerreyes

Quienes decidieron probar suerte en el Club Municipalizado y el Club Universitario encontraron una pesca difícil. Los mejores resultados llegaron trabajando a fondo, utilizando mojarra como carnada y, debido al fuerte movimiento del agua, brazoladas preferentemente cortas. Sin embargo, las cosechas fueron reducidas. En términos generales, los pescadores consiguieron entre uno y cuatro pejerreyes, mientras que varios aficionados directamente no lograron capturas.

El escaso pique y el clima también repercutió en la concurrencia. Por eso, durante diferentes momentos de la semana se observó poca presencia de pescadores en ambos espigones, algo entendible teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas y el panorama poco alentador. De todos modos, quienes buscaron alternativas encontraron mejores respuestas con la denominada variada de piel. Bagres blancos, bagres amarillos y patíes estuvieron más activos y permitieron salvar algunas jornadas.

Berisso, situación similar

El panorama tampoco cambió demasiado en Berisso. Más precisamente, en la escollera de la Isla Paulino, la pesca de pejerrey a flote fue prácticamente nula. En cambio, cuando la intensidad del viento permitió trabajar correctamente, la modalidad de fondo entregó algunos pejerreyes medianos y grandes. No hubo cantidad, aunque la calidad de ciertos ejemplares permitió mantener alguna expectativa. Además, nuevamente la variada de cuero mostró mayor presencia, convirtiéndose en una opción interesante ante la poca actividad del flecha de plata.

Una temporada difícil que todavía puede dar revancha

La temporada de pejerrey viene siendo complicada en gran parte de la costa del Río de la Plata, con pocas jornadas realmente fructíferas y una marcada irregularidad en el pique. Sin embargo, todavía queda margen para que el panorama pueda cambiar. Históricamente, la región puede mantener capturas hasta entrada la primavera e incluso avanzar hacia noviembre cuando coinciden las condiciones adecuadas. No obstante, a medida que aumenta la temperatura, las posibilidades de encontrar pejerreyes comienzan progresivamente a disminuir. Por eso, quienes quieran aprovechar el tramo final deberán prestar especial atención al pronóstico y al comportamiento del río. Buenos niveles de agua, temperaturas bajas y jornadas con menor intensidad de viento pueden abrir nuevas oportunidades para encontrar al pejerrey. 

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