Se trata de un sistema de 30 cuencas subglaciales Foto: nature geoscience

Se trata de una huella de fuerzas profundas que actuaron cuando la Antártida todavía formaba parte de Gondwana, el supercontinente que agrupaba tierras que hoy están separadas entre África, Sudamérica, Australia, India y la propia Antártida Foto: nature geoscience

Estaba oculta a 3 kilómetros de profundidad, bajo el hielo. Foto: nature geoscience

HALLAZGO HISTORICO

Descubren una colosal cicatriz en forma de abanico en la Antártida Oriental

Se trata de una formación que se encontraba oculta a tres kilómetros de profundidad del continente blanco que cambia por completo lo que la ciencia sabía de la historia de la Tierra hasta el presente.

Un grupo de científicos logró un descubrimiento histórico en la Antártida Orientala tres kilómetros de profundidad hallaron una estructura geológica de proporciones masivas a la que bautizaron East Antartic Fan-shaped Basin Province o Provincia de Cuencas en Forma de Abanico de la Antártida Oriental.  Este colosal hallazgo cambia por completo los mapas del pasado terrestre profundo.

Según explicaron los especialistas en la revista Nature Geoscience no se trata de una sola grieta ni de una depresión aislada sino de un un sistema de 30 cuencas subglaciales que, vistas en conjunto, se abren como las varillas de un abanico desde un punto cercano al Polo Sur. El radar penetrante de hielo les permitió visualizar esta formación oculta por milenios que presenta una llamativa y perfecta silueta en abanico.

Antártida Oriental: sorprendente cicatriz geológica

Si bien la gigantesca anomalía se encuentra en una de las zonas más inaccesibles del planeta, las tecnologías modernas permitieron atravesar la densa capa de hielo polar eterno, en tanto que los datos recolectados mostraron una composición de sedimentos acumulados muy antiguos. Este fenómeno técnico demuestra que el subsuelo antártico guarda misterios muy valiosos. "La comunidad geológica internacional manifestó su asombro ante las impactantes imágenes reveladas", señalaron los investigadores.

"El análisis de la estructura indica que es una enorme cicatriz geológica. Su origen es previo a la fractura del legendario supercontinente de Gondwana. Este quiebre tectónico separó las masas terrestres que hoy conocemos como continentes. La marca demuestra la violencia de las fuerzas internas de nuestro planeta. El hallazgo funciona como un testigo silencioso de eras tectónicas primitivas", agregaron los científicos.  

Ahora, los expertos estudiarán cómo se formó este abanico de proporciones monumentales y buscarán perforar el área para extraer muestras físicas directas. "El estudio de estos materiales antiguos confirmará las teorías sobre este sector. La Antártida demuestra una vez más que es un laboratorio científico crucial. El abanico subterráneo es solo el inicio de nuevos descubrimientos polares", concluyeron. 

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