Para muchos pescadores deportivos, agosto marca el verdadero comienzo de la temporada de los grandes pejerreyes. Y si existe un lugar donde ese sueño puede hacerse realidad, ese es Playa Honda, un sector emblemático del Río de la Plata que cada invierno confirma su fama como uno de los mejores pesqueros para quienes buscan ejemplares de excepción.
Durante agosto y septiembre, las condiciones naturales del estuario generan el escenario ideal para encontrar pejerreyes de gran porte. Allí, las capturas cercanas o superiores al medio metro no son una rareza, sino una posibilidad concreta para quienes llegan bien preparados.


Una salida con destino a los trofeos
En esta nueva jornada de pesca partimos desde Puerto Norte, frente al Aeroparque Metropolitano, a bordo de la embarcación Galatea, que diariamente realiza excursiones hacia Playa Honda. El equipo estuvo integrado por Gabriel, Sebastián y el capitán Jorge, quien, gracias a su experiencia, definió rápidamente la estrategia de navegación. Las condiciones meteorológicas acompañaron desde temprano. Con vientos suaves del noreste y una temperatura cercana a los 15 grados, la jornada invitaba a recorrer el canal Mitre en busca de los mejores sectores de deriva.

Tras navegar unos seis km, comenzó el garete sobre Playa Honda. Se colocaron dos botellones de aceite para conformar la calle de ceba, mientras que las anclas de capa permitieron controlar la velocidad de deriva y mantener una presentación eficiente de las líneas. En cuanto al equipo utilizado, la elección, en lo personal, fue una caña telescópica liviana de 4.00 m, ideal para largas horas de pesca sin fatiga. El aparejo estuvo compuesto por dos boyas chupetonas Cauque, en colores amarillo y naranja, más un puntero pescador, separados por aproximadamente 1,50 m, con brazoladas cortas de 15 cm, encarnadas con una o dos mojarras.

La creciente cambió completamente la pesca
Durante las primeras horas, la bajante limitó la cantidad de piques, aunque los pocos pejerreyes capturados ya anticipaban el potencial del lugar, con ejemplares que oscilaron entre 35 y 40 cm. Sin embargo, el verdadero cambio llegó cerca del mediodía, cuando la creciente comenzó a empujar agua nueva sobre el pesquero. A partir de ese momento, la actividad aumentó considerablemente, manteniéndose el excelente tamaño de los peces e, incluso, mejorándolo.

Además, quedó demostrado que los mejores resultados se obtuvieron pescando lejos de la embarcación, utilizando brazoladas de 30 a 50 cm.
La planificación dio resultado. La intención de priorizar tamaño por sobre cantidad permitió concretar una jornada inolvidable. Entre las mejores capturas apareció un espectacular pejerrey de 50 cm, que, al tomar la carnada, protagonizó un violento salto fuera del agua llevándose las boyas por el aire, una escena que cualquier pescador quisiera vivir al menos una vez. Mientras Gabriel obtuvo varios pejerreyes de excelente porte, Sebastián coronó la salida con un memorable doblete de matungos. Por mi parte, la sorpresa llegó con un doblete de pati y pejerrey, una pelea exigente debido a la larga distancia desde la que ambos peces fueron cobrados.

Finalmente, cerca de las 16 hs, y con una excelente cosecha de grandes pejerreyes, emprendimos el regreso plenamente conformes con el resultado de la jornada.
Se viene lo mejor
Cada invierno confirma que Playa Honda continúa siendo la gran joya del Río de la Plata cuando el objetivo son los pejerreyes gigantes. Los matungos ya están presentes. Ahora, el desafío es animarse a buscarlos.
Servicios:
- Galatea Pesca, guía Jorge. Río de la Plata Puerto Norte frente a aeroparque. Tel.: (011) 64041671 En redes: Facebook.
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