La albufera de Mar Chiquita vuelve a dar que hablar para la pesca del lenguado. Después de algunas semanas en las que ya se advertía movimiento, pero con predominio de ejemplares más chicos, el panorama cambió y las últimas jornadas trajeron mejores portes, con capturas que superan los 2 kilos y el registro de un lenguado de nada menos que 10 kilos.

Pero la novedad no pasa solamente por el tamaño de las piezas. El dato es que también se destaca la cantidad, con jornadas en las que se lograron varias capturas con una misma caña, una señal del buen momento que atraviesa esta pesca, sobre todo de embarcado. Claramente el lenguado está activo, el pique es sostenido y come bien.

El sector que se mostró más rendidor -como es habitual- se extiende desde el Recreo San Gabriel, laguna abajo, hasta la desembocadura. Lo interesante es que la especie está presente en todo ese recorrido sin que algún sector destaque por sobre otro. Allí aparecen varios puntos de referencia para los pescadores: Punta Ondina, Punta Pejerrey, el puente de CELPA, Paso Gómez, el Chalet y la boca, frente a la costanera del Balneario Parque.
A la hora de elegir la modalidad, el trolling viene mostrando mejores resultados que el spinning, aunque este último también permite conseguir capturas. Los días previos al temporal climático podía observarse un desfile de embarcaciones que “barrieron” la zona, con varios kilómetros recorridos. La elección no se limita a la técnica: la carnada natural, las conocidas gomitas y los señuelos duros forman parte del abanico de opciones que vienen dando respuesta.


Y allí no hay una fórmula que funcione de la misma manera todos los días. En ocasiones, el lenguado muestra preferencia por una alternativa y, en otras, la respuesta cambia según el sector de la laguna y las condiciones de la jornada. Por eso, contar con distintas opciones a bordo puede marcar la diferencia. “Por momentos sólo quieren pejerrey, y a la hora empieza a picar sólo con gomitas. Te desorienta” no se cansan de repetir al unísono aquellos que ya lograron los primeros “chatos” de la temporada.
Otro factor que acompaña es el nivel de profundidad, que se mantiene alto en ese sector de la albúfera. Las condiciones del tiempo, donde predominan abundantes lluvias, y con la acción de los vientos y las mareas, se genera una corredera favorable para buscar al lenguado, en un escenario que combina buenas condiciones para la pesca con capturas de portes destacados.

Con cantidad, ejemplares de buen tamaño y distintas alternativas para tentarlos, la pesca embarcada del lenguado se convierte por estos días en uno de los grandes atractivos de la albufera de Mar Chiquita. La especie ya puso primera y promete varios capítulos más en una temporada que tuvo un arranque más que interesante.
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