A diferencia de lo que ocurre con numerosas especies cuya pesca deportiva promueve la devolución, en este caso los científicos solicitan expresamente conservar el ejemplar y comunicarse con el equipo de investigación. Foto: Weekend

Los primeros registros contemporáneos en aguas vinculadas con el Río de la Plata comenzaron a conocerse hacia finales de la década de 1990. Una de las hipótesis más difundidas relaciona su aparición con establecimientos dedicados a la cría de esturiones para la producción de caviar en Uruguay. Foto: Emir Ricciardi

A diferencia de lo que ocurre con numerosas especies cuya pesca deportiva promueve la devolución, en este caso los científicos solicitan expresamente conservar el ejemplar y comunicarse con el equipo de investigación. Foto: Weekend

HABITA EL RÍO DE LA PLATA

Reapareció un pez de origen prehistórico y científicos necesitan la ayuda de los pescadores

El esturión habita el planeta desde hace unos 200 millones de años y su presencia en aguas bonaerenses sigue generando interrogantes. Tras una nueva aparición, investigadores del CONICET y la UNLP renovaron un particular pedido a los pescadores deportivos para poder determinar su origen, estado de salud y posible impacto sobre los ecosistemas locales.

Por Jorge Virgilio

¿Puede un pescador encontrarse en aguas bonaerenses con un pez cuyo origen se remonta a la época de los dinosaurios? La respuesta es sí. Los esturiones surgieron hace alrededor de 200 millones de años y todavía conservan numerosos rasgos de su morfología original. Ahora, una nueva aparición en la región volvió a despertar el interés de los científicos. La presencia de estos peces encierra una particularidad. Mientras en distintas partes del mundo poseen un importante valor económico, principalmente porque sus huevos se utilizan para elaborar caviar, muchas poblaciones de esturiones se encuentran amenazadas. Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires la situación es diferente: se trata de una especie exótica introducida por el ser humano.

Precisamente, el primer registro conocido de la captura de un esturión en la región data de 1999. Desde entonces, las apariciones fueron esporádicas y, por esa razón, todavía existe poca información sobre su biología y comportamiento en los ambientes locales.

Científicos buscan esturiones en el Río de la Plata

En este contexto, investigadores del Instituto de Limnología de La Plata (ILPLA, CONICET-UNLP), asociado a la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires, llevan adelante un proyecto de Ciencia Ciudadana, según informó Agencia DIB.

La iniciativa busca sumar la colaboración de pescadores y otras personas que frecuentan los ambientes acuáticos. En este caso, el pedido resulta especialmente llamativo: si alguien captura un esturión, los investigadores solicitan que no lo devuelva al agua y que conserve el ejemplar para entregarlo al equipo científico. Además, resulta importante registrar el lugar y la fecha de la captura, junto con la longitud y el peso del pez. Todos estos datos permiten obtener información que sería muy difícil conseguir únicamente mediante campañas científicas, debido a las escasas apariciones de la especie.

Cuatro ejemplares permitieron avanzar con la investigación

El trabajo no es nuevo. Durante 2024, los investigadores solicitaron que aquellas personas que pescaran un esturión en el Río de la Plata se comunicaran con ellos y acercaran el ejemplar para estudiarlo. Gracias a esa colaboración consiguieron recuperar cuatro peces. En cambio, durante 2025 no lograron obtener ningún ejemplar. Sin embargo, una nueva aparición registrada recientemente volvió a poner al esturión en el centro de la investigación. “Aunque las apariciones son escasas, nos han permitido realizar estudios que revelaron cuestiones importantes, y por eso invitamos a pescadores deportivos de la zona a acercarnos los ejemplares que capturen porque significa un enorme aporte científico”, explicó Tomás Maiztegui, investigador del CONICET en el ILPLA e integrante del proyecto.

¿Cómo llegaron los esturiones al Río de la Plata?

Una de las principales preguntas es cómo estos peces, originarios del hemisferio norte, terminaron nadando en aguas de la región. De acuerdo con lo informado por Agencia DIB, la principal hipótesis indica que podrían ser ejemplares escapados de estaciones de cría instaladas en el río Uruguay. Desde allí habrían ingresado al sistema de la cuenca del Río de la Plata. Por el momento, los estudios realizados sobre los ejemplares recuperados aportan un dato importante: no existirían indicios claros de que los esturiones estén formando poblaciones estables en estos ambientes.

“Gracias a la donación de los que se encontraron en 2024, observamos que los tubos digestivos están prácticamente vacíos y que se trata de animales inmaduros y en pobres condiciones de salud. Esto nos indica que no se habrían adaptado al ecosistema y no estarían desarrollando poblaciones estables, pero nunca se sabe”, señaló Maiztegui.

Los esturiones poseen características muy particulares. En su ambiente natural existen especies capaces de alcanzar varios metros de longitud. No obstante, las variedades encontradas en esta región son considerablemente más pequeñas y pueden alcanzar alrededor de un metro al llegar a la madurez sexual. Sin embargo, esa medida no es habitual entre los peces recuperados hasta ahora. “En general tienen entre 50 y 60 cm y muestran signos de desnutrición. Necesitamos seguir investigando para conocer más sobre su biología, distribución y estado de salud, y así saber si podrían estar impactando negativamente sobre los ecosistemas”, detalló el investigador.

Qué debe hacer un pescador si captura un esturión

A diferencia de lo que ocurre con numerosas especies cuya pesca deportiva promueve la devolución, en este caso los científicos solicitan expresamente conservar el ejemplar y comunicarse con el equipo de investigación. El pedido alcanza a quienes encuentren o capturen un esturión en aguas del Río de la Plata o en lagunas bonaerenses. Además de conservar el pez, se recomienda registrar fecha y lugar de captura, longitud y peso. Según difundió Agencia DIB, los pescadores pueden ponerse en contacto con el grupo de investigación del ILPLA mediante el correo electrónico maiztegui@ilpla.edu.ar o a través de WhatsApp a los números 221 696-0482 y 221 507-8832.

Así, una captura completamente inesperada puede transformarse en una pieza clave para determinar qué están haciendo estos auténticos sobrevivientes prehistóricos en las aguas bonaerenses y si su presencia representa o no un riesgo para los ecosistemas locales.

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