Todo indica que estas pueden ser de las últimas salidas fuertes de carpas, ya que en poco tiempo comenzará a activarse el esperado pejerrey del Río de la Plata, especie que cada año convoca a miles de pescadores. Foto: Daniel Rodríguez

Todo indica que estas pueden ser de las últimas salidas fuertes de carpas, ya que en poco tiempo comenzará a activarse el esperado pejerrey del Río de la Plata, especie que cada año convoca a miles de pescadores. Foto: Daniel Rodríguez

Todo indica que estas pueden ser de las últimas salidas fuertes de carpas, ya que en poco tiempo comenzará a activarse el esperado pejerrey del Río de la Plata, especie que cada año convoca a miles de pescadores. Foto: Daniel Rodríguez

Todo indica que estas pueden ser de las últimas salidas fuertes de carpas, ya que en poco tiempo comenzará a activarse el esperado pejerrey del Río de la Plata, especie que cada año convoca a miles de pescadores. Foto: Daniel Rodríguez

Todo indica que estas pueden ser de las últimas salidas fuertes de carpas, ya que en poco tiempo comenzará a activarse el esperado pejerrey del Río de la Plata, especie que cada año convoca a miles de pescadores. Foto: Daniel Rodríguez

DE COSTA

Pesca de carpas en el río Salado: una escapada ideal a solo 90 minutos de Buenos Aires

A la altura de Guerrero, sobre la Autovía 2, este vuelve a ofrecer buenas respuestas para el aficionado que gusta de la actividad cañófila desde la costa. En el pesquero El Picurú, con servicios y fácil acceso, se concretan muy lindas faenas.

Por Daniel Rodríguez

Uno de los pesqueros de costa más emblemáticos y accesibles de la provincia de Buenos Aires es, sin dudas, el río Salado. Entre sus numerosos puntos rendidores, los que se ubican a la vera de la Autovía 2 aparecen como una de las mejores alternativas para quienes buscan una jornada de pesca cercana, económica y apta para toda la familia.

Apenas a una hora y media de la Ciudad de Buenos Aires, estos sectores del Salado permiten realizar buenos lances desde la costa y disfrutar de jornadas entretenidas, incluso cuando otras lagunas de la región atraviesan momentos complicados por la falta de lluvias.

Cómo llegar al pesquero

La referencia clásica para ubicar la zona es el conocido castillo que se observa a la derecha (mano hacia Mar del Plata) a la altura de la localidad de Guerrero. Allí el río presenta un nivel de agua relativamente estable, producto del dragado y de su curso permanente. Este equilibrio hídrico se debe en gran parte a las mareas del Río de la Plata, que ingresan por la Bahía de Samborombón, y también a los aportes de agua provenientes del oeste bonaerense, que terminan drenando hacia este curso.

A pesar de las escasas lluvias de febrero y principios de marzo, el río mantiene un caudal aceptable, lo cual representa una buena señal para los pescadores.

Es importante tener en cuenta que el pesquero ubicado a la derecha viniendo desde CABA se encuentra actualmente cerrado, aparentemente por un período prolongado, ya que incluso se levantó un terraplén que impide el acceso. La alternativa es pasar por debajo del puente y dirigirse al pesquero El Picurú, que permanece abierto al público. Este predio funciona de 7:30 a 18:00 y ofrece casi 200 metros de costa, con la posibilidad de llegar con el vehículo hasta la misma orilla del río. Para quienes disfrutan explorar, también existe la opción de caminar y buscar algún remanso o sector más tranquilo, muchas veces clave para encontrar el mejor pique.

Una jornada con muchas carpas

La salida se realizó en un día de fuerte viento del sudeste, condición que impidió probar suerte con las lisas a flote. Por ese motivo, la apuesta fue la pesca de fondo en busca de carpas.

Durante la mañana y buena parte del mediodía, con el río en bajante, se registraron numerosos piques de carpas chicas. Sin embargo, cuando el nivel del agua hizo un parate cerca de las 15 horas, comenzaron a aparecer ejemplares de mayor tamaño, confirmando la buena fama de este sector del Salado para esta especie. Luego, cuando el río inició lentamente la creciente, el pique se cortó casi por completo, algo bastante habitual en este ámbito.

Para esta pesca se utilizaron dos aparejos clásicos para carpas: la línea coreana con resorte y cuatro anzuelos, y un sistema de tapita con cuatro anzuelos, que permite mantener la masa más tiempo compacta en el lugar. En cuanto a la carnada, funcionó un harinado casero, aunque muchos pescadores también recurren a mezclas comerciales o pastas dulces y saladas preparadas artesanalmente.

La actividad se completó con la presencia de muchos dientudos chicos, conocidos popularmente como “zapatillas”. Utilizando lombriz, carne vacuna o pequeños filets, la diversión estuvo asegurada, especialmente para los pescadores más chicos

Todo indica que estas pueden ser de las últimas salidas fuertes de carpas, ya que en poco tiempo comenzará a activarse el esperado pejerrey del Río de la Plata, especie que cada año convoca a miles de pescadores y que tiene en un pesquero como El Picurú una muy buena alternativa para escapadas rápidas de pesca, con una extensa costa y comodidades para toda la familia en uno de los ríos más tradicionales de la provincia.

¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo.
>>> Suscribite gratis al newsletter <<<

En esta Nota