En Bragado, como ocurre tantas veces en este tipo de pesqueros, aprovechar el momento puede resultar fundamental, ya que las condiciones que hoy permiten una excelente jornada podrían modificarse rápidamente. Foto: Jorge Virgilio

En Bragado, como ocurre tantas veces en este tipo de pesqueros, aprovechar el momento puede resultar fundamental, ya que las condiciones que hoy permiten una excelente jornada podrían modificarse rápidamente. Foto: Jorge Virgilio

En Bragado, como ocurre tantas veces en este tipo de pesqueros, aprovechar el momento puede resultar fundamental, ya que las condiciones que hoy permiten una excelente jornada podrían modificarse rápidamente. Foto: Jorge Virgilio

En Bragado, como ocurre tantas veces en este tipo de pesqueros, aprovechar el momento puede resultar fundamental, ya que las condiciones que hoy permiten una excelente jornada podrían modificarse rápidamente. Foto: Jorge Virgilio

VOLVIÓ EL PIQUE

Pejerreyes destacados y dientudos de buen tamaño en el vertedero de la laguna de Bragado

Las lluvias y el movimiento del agua generaron buenas condiciones en un sector que puede cambiar rápidamente su rendimiento. En apenas un par de horas y bajo una persistente llovizna, un pescador logró una excelente faena. Una alternativa para aprovechar antes de la veda.

Por Daniel Console

Los niveles de agua de las lagunas tienen una dinámica diferente a la de ríos, canales y arroyos. Mientras que en los espejos cerrados las variaciones de cota suelen ser más previsibles y están relacionadas principalmente con las lluvias y, en determinados casos, con las napas, en los cursos abiertos el agua puede subir o bajar mucho más rápidamente, ya que se encuentra en constante movimiento. Además, la presencia de compuertas también puede resultar determinante. Precisamente, esas condiciones ayudan a entender lo ocurrido durante el último sábado en el vertedero de la laguna de Bragado, un sector que volvió a mostrar su potencial y regaló una excelente jornada de pesca.

Allí estuvo Marcelo Barrientos, quien desafió una persistente llovizna y, en apenas un par de horas, consiguió pejerreyes de muy buen tamaño y enormes dientudos, esos que por sus dimensiones y contextura bien podrían ganarse el calificativo de “zapatilla”.

Pejerreyes y dientudos

A pesar de las condiciones climáticas poco amigables y de la escasa presencia de pescadores, Barrientos decidió probar suerte del otro lado de la ruta, sobre el declive de las barrancas. La elección rápidamente dio resultados. Los piques se sucedieron uno detrás de otro, con pejerreyes destacados y dientudos de gran tamaño y muy gordos, transformando la salida en una de esas jornadas que justifican ampliamente soportar un poco de lluvia.

Además, ambas especies se mostraron muy activas y tomaron diferentes tipos de carnadas. Sin embargo, hubo una que marcó diferencias: el filet del propio dientudo fue la opción más efectiva. Luego aparecieron la mojarra y, en menor medida, el filet de pejerrey. De esta manera, el pescador pudo disfrutar de una actividad firme durante las pocas horas que permaneció en el lugar, confirmando el interesante presente de este sector.

Un pesquero que puede cambiar rápidamente

Una característica particular de estos ambientes es que las condiciones pueden modificarse en muy poco tiempo. Dependiendo de las lluvias y del movimiento del agua, el curso puede pasar de presentar desbordes a quedar con un nivel mucho más reducido y, como consecuencia, modificar completamente la pesca.

Bragado conoce perfectamente esas variaciones. De hecho, durante los últimos años el espejo atravesó períodos de abundancia y escasez de agua, con el consecuente impacto sobre el comportamiento de los peces y las posibilidades para los aficionados. Actualmente, aunque el nivel no se encuentra en su situación ideal, el panorama resulta atractivo y permite realizar una muy buena pesca, especialmente en la zona del vertedero.

Por eso, como ocurre tantas veces en este tipo de pesqueros, aprovechar el momento puede resultar fundamental, ya que las condiciones que hoy permiten una excelente jornada podrían modificarse rápidamente.

Cómo llegar al vertedero de la laguna de Bragado

Para quienes parten desde la zona de Luján, una alternativa es tomar la Ruta Nacional 5 hasta el cruce con la Ruta Provincial 46. Desde allí se llega al puente y, hacia la derecha, aparece el sector mencionado, que forma parte del sistema de la laguna. Asimismo, continuando por esa zona se encuentra el canal conocido como Cafiero o Mercante, donde está ubicada la compuerta que vuelca sus aguas hacia la laguna emplazada en el Parque General San Martín.

El presente convierte al vertedero de Bragado en una interesante posibilidad para quienes disfrutan de pesqueros agrestes y menos difundidos. Los pescadores locales conocen perfectamente su potencial y saben que existen determinados momentos en los que vale la pena acercarse con las cañas. Ahora, los pejerreyes de buen porte se mezclan con enormes dientudos, una especie que también ofrece una entretenida pesca y que, además, cuenta con muy buenas cualidades gastronómicas.

Un pesquero cambiante, condicionado por el nivel del agua, pero que cuando se activa puede brindar jornadas como la de Marcelo Barrientos: pocos pescadores, lluvia persistente y un pique detrás de otro.

¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza?
Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo.
>>> Suscribite gratis al newsletter <<<

En esta Nota