La magnitud de la invasión quedó reflejada en el testimonio de pescadores locales. Señalan que se captura entre 100 y 200 peces globo por jornada, mientras que en la zona donde desarrolla su actividad existen decenas de miles de ejemplares. Foto: Getty Images/diving_snake

EN EL MEDITERRÁNEO

Pagan a los pescadores para eliminar el pez globo, una especie invasora que amenaza la pesca

El Gobierno griego lanzó un programa para incentivar la captura de un pez que destruye artes de pesca, altera los ecosistemas y representa un serio riesgo para la salud humana por su potente toxina. La iniciativa busca reducir una población que no deja de crecer desde hace dos décadas.

Por Jorge Virgilio

La presencia de especies invasoras se ha convertido en uno de los grandes desafíos para la pesca comercial y deportiva en distintos puntos del mundo. En esta oportunidad, Grecia decidió implementar una medida inédita para combatir la expansión del pez globo de bandas plateadas, un animal que se multiplicó rápidamente en el Mediterráneo y que provoca importantes pérdidas económicas a los pescadores.

Con el objetivo de reducir su población, el Gobierno griego comenzó a pagar 5,33 euros por cada kilogramo de pez globo capturado. Para ello, destinó 1,5 millones de euros provenientes de fondos europeos, en un programa piloto que se desarrollará principalmente en las aguas del mar Egeo meridional y en los alrededores de la isla de Creta.

Una especie invasora que no deja de expandirse

El pez globo de bandas plateadas es originario del mar Rojo y de los océanos Índico y Pacífico. Sin embargo, logró ingresar al Mediterráneo a través del Canal de Suez, fenómeno conocido como migración lessepsiana. Desde 2005, su expansión fue constante y hoy su presencia es especialmente abundante en el sur del mar Egeo y en el Mediterráneo oriental, donde prácticamente no tiene depredadores naturales que limiten su crecimiento.

Además de su rápida reproducción, el pez representa un problema por varias razones. Posee fuertes dientes capaces de romper redes, palangres y otros aparejos de pesca, mientras que también consume peces atrapados antes de que puedan ser comercializados.

Un riesgo para pescadores, consumidores y el ecosistema

El impacto de esta especie va mucho más allá del daño económico. El pez globo contiene tetrodotoxina, una de las toxinas naturales más potentes que existen. Su consumo puede provocar graves intoxicaciones e incluso resultar mortal para las personas si no se elimina correctamente. A esto se suma el desequilibrio que genera sobre la fauna marina. Al tratarse de un depredador oportunista, altera las cadenas alimenticias y ejerce una fuerte presión sobre numerosas especies autóctonas del Mediterráneo.

El ministro de Agricultura y Alimentación de Grecia, Margaritis Schinás, explicó que la pesca atraviesa un escenario cada vez más complejo. "La pesca griega se encuentra en una situación difícil en los últimos años. Se ve amenazada por el cambio climático, por las especies invasoras y por los lagocéfalos, que ya constituyen una amenaza real para nuestros mares", afirmó el funcionario. Por ese motivo, el Ejecutivo decidió incentivar económicamente a los pescadores para acelerar la extracción de ejemplares.

Capturas de hasta 200 ejemplares por día

La magnitud de la invasión quedó reflejada en el testimonio de pescadores locales. Uno de ellos aseguró al diario Kathimerini que captura entre 100 y 200 peces globo por jornada, mientras que en la zona donde desarrolla su actividad existen decenas de miles de ejemplares. "Rompen nuestras redes, destrozan nuestros aparejos y se comen el pescado que tenemos que vender", explicó el pescador, describiendo las pérdidas que ocasiona la especie.

Por su parte, Paraskevi Karajlé, investigadora del Centro Helénico de Investigación Marina (ELKETHE), indicó que estos peces intentan alimentarse del pescado retenido dentro de las redes y los palangres, motivo por el cual destruyen buena parte del equipamiento utilizado por la flota pesquera.

Una problemática que también interesa a la pesca deportiva

Aunque el programa está dirigido principalmente a la pesca comercial, el avance del pez globo también preocupa al ámbito de la pesca deportiva. La expansión de especies invasoras modifica los ambientes acuáticos, altera las poblaciones de peces nativos y obliga a las autoridades a desarrollar estrategias de manejo para proteger tanto la biodiversidad como la actividad pesquera. La experiencia que comenzó a implementar Grecia podría convertirse en un modelo para otros países del Mediterráneo si logra disminuir la abundancia de una de las especies invasoras más problemáticas de la región.

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